El papel de las periodistas en el contexto comunicativo actual sigue siendo desigual con respecto a los hombres. A pesar de que en los últimos años el salto ha sido importante, queda mucho camino para llegar a la paridad

Machismo, discriminación y en muchas ocasiones acoso. Estas son las palabras que desgraciadamente más escuchamos en nuestra sociedad respecto a las mujeres. La desigualdad sigue siendo un problema a resolver y lejos de ponerle freno sigue habiendo casos en los que se evidencia su existencia.

¿Y en los medios de comunicación? Las mujeres periodistas siguen, en pleno siglo XXI sujetas a unos estereotipos que se alejan de la realidad y que en muchas ocasiones las desplazan a un segundo plano dentro de las redacciones. ¿Existe desigualdad en el periodismo? ¿Cómo es la labor y qué papel ocupan las mujeres periodistas?

Desde Emilia Pardo Bazán a Ana Pastor, muchas mujeres han participado de la actividad informativa y ocupado puestos de relevancia en los medios de comunicación, aunque no de la misma forma que los hombres. Al comienzo, su papel era más bien secundario, aunque muchas de ellas escribían sobre temas que preocupaban a la mujer del siglo XVIII: el sufragio femenino, el divorcio… Ahora, la mujeres que ostentan un puesto en los medios -por ejemplo, Lucía Méndez, Ana Pastor o Ana Blanco- cuentan con más influencia y poder para comunicar.

A pesar de los actos discriminatorios y de que el periodismo ha sido entendido durante mucho tiempo como una profesión de hombres, son varias las mujeres que en los últimos años han conseguido hacerse con un hueco en la primera fila de la comunicación. Bien es cierto que sigue siendo complicado ver a la figura femenina en los puestos más altos de los medios, pero son cada vez más las periodistas que dotan de prestigio y un alto nivel formativo al sector. Veíamos a Encarna Sánchez como pionera en algunos de los aspectos, y es una realidad que el camino de la mujer en el periodismo va adquiriendo espejos en los que fijarse para lograr la paridad.

Mujeres periodistas influyentes Piktochart Infographic Editor

Deportes vs gabinetes: datos positivos y negativos

En el ámbito deportivo, al igual que en otros apartados del periodismo, el papel de la mujer periodista ha quedado relegado frente a los hombres que han acaparado toda la atención. Muchos son los argumentos que explican la poca importancia de la mujer en el periodismo deportivo. Principalmente, la relación directa creada entre hombres y deportes. Es decir, durante muchos años la sociedad ha tenido la concepción de que el deporte era solo “cosa de hombres” y que las mujeres no tenían lugar, tanto dentro del deporte como en los medios de comunicación. Pese a que actualmente muchas mujeres ostentan puestos importantes en el periodismo deportivo -es el caso de María Escario, Sara Carbonero o Susana Guash-, los grandes periodistas deportivos continúan siendo hombres.

Asimismo, otro factor negativo que no contribuye a revertir la situación es la estereotipación de la mujer en el deporte. La presencia de mujeres en programas deportivos se relaciona con el atractivo físico. Además, la información tratada continúa siendo deporte masculino, quedando por completo olvidados los mismos deportes practicados por mujeres.

Periodismo deportivo en mujeres Piktochart Infographic Editor

Sin embargo, un ámbito de los medios de comunicación donde sí se encuentra igualdad entre mujeres y hombres es en los gabinetes de comunicación. En este aspecto, las mujeres han alcanzado los principales puestos y actualmente al menos 35 mujeres lideran en España equipos de comunicación de empresas como Google o Unicef.

Mujeres DirCom Piktochart Infographic Editor

En los últimos datos disponibles (correspondientes al año 2014) se refleja una estadística de mujeres periodistas por Comunidad Autónoma relativamente baja. Ante eso, comprobamos que los datos del paro no van en consonancia con el número total de comunicadoras (aunque cierto es que depende de la densidad poblacional de cada parte de España).

A finales de 2015 un estudio realizado por Global Media Monitoring Project (GMMP), que investiga la incidencia en materia de igualdad de género en los medios de comunicación determinó que la presencia de la mujer era la misma que cinco años atrás, es decir, que en 2010.

Por aquel entonces, los datos en España eran ligeramente superiores a la media europea (teniendo en cuenta que el género femenino comprendía el 28% de las informaciones en prensa. radio y televisión y el 33% en periódicos digitales y redes sociales).

Por temáticas, las mujeres son prácticamente mayoría en lo que se refiere a las informaciones sobre sucesos (prácticamente un 51%) mientras que su presencia se reduce con notoriedad en Política (31%) y Economía (donde apenas alcanza el 20%).

Otro de los datos, para cerrar, que realmente preocupa, es que solo el 9% de las mujeres periodistas en España se catalogan como ‘expertas en la materia’ que les ocupa, un dato muy por debajo de sus homólogos masculinos.

Un futuro que necesita una nueva hoja de ruta

Aunque la mujer periodista ha logrado la sociedad comunicativa haya sido capaz de entender y aceptar muchas de sus reivindicaciones, la igualdad sigue lejana. ¿Qué soluciones podemos encontrar de cara al futuro? La educación, la formación en las universidades en lo que a géneros se refiere y una adaptación de los medios al contexto son algunos de los puntos que se necesitan abordar.

Las facultades de Ciencias de la Información son el germen de la generación venidera de periodistas y es ahí donde la paridad tiene que comenzar a implantarse, poniendo como referencia alguno de los datos y casos que se han expuesto: buscar un mismo nivel de empleo y apostar por una igualdad tanto salarial como de oportunidades, dejando como parte del pasado los estereotipos y las formas que han llevado a mucha gente (tanto de dentro como de fuera) a entender el periodismo como un territorio masculino, y en el que la mujer es mero acompañante.

Desdoblamiento sí, desdoblamiento no

El debate en cuanto al desdoblamiento del lenguaje es un tema de plena actualidad. Los partidarios de un lenguaje inclusivo apuestan porque cada referencia al género masculino y femenino sea comentada, es decir, que si se habla sobre algo que incumba a los hombres y a las mujeres haya referencia a ambos sexos. Dicen los partidarios de que se haga que hay que hacerlo porque “lo que no se nombra no existe”, las realidades del mundo deben ser calificadas porque el primer paso para igualar algo es hacerlo en el lenguaje, un aspecto que es utilizado por todos los ciudadanos de la tierra.

En el otro lado de la balanza, encontramos a los que piensan que hay cosas más importantes en cuanto a feminismo en los medios de comunicación. Creen que el lenguaje estaría demasiado sobrecargado y artificioso y que es innecesario puesto que la RAE establece el masculino como género neutro. El debate, está servido.

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