Molly Sweeney, un cuento melancólico

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El Teatro Guindalera de Madrid mantiene un idilio con la obra Molly Sweeney de Brian Friel, que vuelve a representar este año hasta el 29 de noviembre todas las semanas de jueves a domingo. El pasado año ya se estrenaba esta obra de teatro dirigida por Juan Pastor en esta pequeña sala del circuito alternativo madrileño con excelente acogida entre la crítica especializada, y sus gerentes han decidido volver a repetir con el mismo equipo artístico y técnico.
Se trata de un cuento melancólico situado en el pueblo imaginario de Ballybeg, aunque basado en una historia real. Molly, ciega desde su infancia, construye una vida plena en la oscuridad. Ahora el Dr. Rice, que en su momento fue un prestigioso neurofisiólogo, le ofrece la posibilidad de recuperar la vista. Frank, el marido de Molly, está convencido de que si hay una posibilidad para que su mujer recupere la vista, merece la pena intentarlo.
La historia se expresa desde varias perspectivas lanzadas al público en paralelo o de forma solapada por los tres personajes que componen la obra, tejiendo así una trama multifocal que nunca pierde comprensión y sentido, más al contrario, la enriquece de reflexiones filosóficas sobre la cualidad de la vida, la imaginación, la superación, el prestigio social o la locura. En definitiva, en un escenario sin artificios y casi desnudo se presentan distintas dimensiones espaciales y temporales para consagrar la memoria y los recuerdos del personaje protagonista, su mundo construido en la oscuridad, sus indecisiones o su identidad.

María Pastor encarna de forma excelente a Molly, dotándola de una fuerza vibrante, de pureza y en ocasiones de una necesaria melancolía. Una actriz que llora, ríe y baila al mismo tiempo, que transmite intensidad por los cuatro costados. A su lado se encuentran dos personajes ficticios que le servirán en muchos momentos de “muletas” vitales para emprender una nueva vida plena de luz, representados por dos actores reales que ayudan a entender al espectador la filosofía argumental de la obra. Por un lado, Raúl Fernández de Pablo, un actor teatral muy conocido por sus incursiones en numerosas series de televisión como El Internado, que se encarga de dar vida a Frank, el marido de Molly. Un tipo nervioso, hablador, divertido y feliz que con sus engramas o sus cabras iraníes consigue la carcajada del público. Por otro lado, José Maya representa al Dr. Rice, un personaje algo plano que sustenta en sí la complejidad de la vida, aunque no consigue conectar del todo con el público.

La sencillez argumental de la obra teatral Molly Sweeney entronca con la complejidad de su personaje central. Una combinación que Juan Pastor no termina de rematar en su dirección teatral, ya que la representación ejerce un ascenso muy prematuro para ir decayendo de forma paulatina. De los bailes y risas de Molly se permuta a un tono hierático, mientras que los personajes no terminan de interactuar en una historia común y se acaba convirtiendo en un monólogo tripartito.

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El dramaturgo irlandés Brian Friel es el autor de esta fábula melancólica, en la que busca la renovación estructural del teatro con un texto plagado de un aroma poético, musical y vitalista al abordar una temática comprometida que señala la vigilancia necesaria para preservar la identidad individual. Friel es uno de los innovadores más importantes de la escena mundial, autor de éxitos como Bailando en Lughnasa, Afterplay, El juego de Yalta o la propia Molly Sweeney.

Más información:
Teatro Guindalera
www.guindalera.com
Representación: 20:00 h. de jueves a domingo hasta el 29 de noviembre de 2009.
Precios: 16 euros entrada normal, 14 euros entrada con descuento (jubilados, estudiantes, vecinos). 12 euros los jueves, día del espectador.

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Óliver Yuste es licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

Su experiencia profesional como periodista se ha desarrollado en diversas publicaciones periódicas como las revistas culturales Experpento o Paisajes Eléctricos Magazine, las revistas universitarias La Huella Digital, Punto de Encuentro Complutense y mÁs UNED, o la colaboración como escritor en la revista literaria chilena Cinosargo, además de mantener sus propios blogs, como la bitácora personal donde se ahogan los gritos de mi mitad. En estas publicaciones en soporte papel y digital se divulgan algunos de sus artículos periodísticos de opinión, críticas y entrevistas musicales, además de artículos literarios como relatos cortos, cuentos y poesías.

También está dedicado a la creación literaria como escritor de novelas y poesía, una faceta en la que cuenta con el libro de cuentos Azoteas, en proceso de edición, y la publicación del cuento “La Libertad de Ser Feliz” en el libro Cuentos Selectos III, publicado en 2002 por la Editorial Jamais. Además de ser galardonado en algunos certámenes literarios: Primer Premio de Poesía Ramiro de Maeztu 1997, Premio Accésit del IV Concurso de Redacción “El Teatro Clásico en Escena 1997” o Finalista en el Concurso de Relatos Cortos “Premios Jamais 1999”.

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