‘Moira’, despertar sexual y religión

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Automática recupera la novela corta Moira de Julien Green, publicada en 1950, en torno al despertar sexual de un adolescente entregado -literalmente- en cuerpo y alma al estudio y la religión.

9788415509271Estados Unidos, 1920. Joseph, de orígenes humildes, tiene dieciocho años y acaba de entrar en la Universidad. La estricta educación religiosa recibida hasta el momento hace que su moral esté atenazada y que sólo pueda pensar en ofrecer su existencia al estudio y a Dios, mientras reniega de cualquier exceso carnal, lucha contra las tentaciones, desconfía de lo mundano y rehúsa incluso a fijarse en su cuerpo desnudo. Durante su estancia en el campus coincidirá con nuevos compañeros que forjarán su carácter y en esta etapa como estudiante encontrará, entre dudas y mortificaciones, un sendero para el conocimiento y el crecimiento personal, si es que pudiera denominarse así. Hasta que aparece en su camino una criatura que parece estar hecha para provocar la confusión y el deseo en su alma.

Moira es un texto que se lee fácilmente y que, si bien ha podido quedar desactualizado debido al paso del tiempo, no deja de ser una certera crítica a una educación inflexible y punitiva, que hunde sus raíces en una religión asfixiante y vengativa, más próxima al rencor y a la culpa que a la caridad y la misericordia. La verdadera protagonista es ella, Moira, y no Joseph ni su amigo David, quien se encargará de guiarle por el camino correcto, y a quien Joseph acude siempre que siente desasosiego. La excesiva redundancia de la novela en torno al tema religioso, que deja sin explorar otras posibilidades y cita constantemente a la Biblia, puede convertir este libro en una lectura un tanto monótona, que martillea sin cesar en torno a personajes opresivos. Además acusa un barniz levemente misógino, que lleva a retratar a las mujeres de esta narración (muy pocas, ciertamente) desde una perspectiva forzada, injusta, poco natural, otorgándoles un rol perverso, como si fuesen peligros de los que hubiera que preservar al espíritu. Al principio transitamos por una narración que puede recordar a Demian, de Hermann Hesse, pero poco a poco Green impone su propia voz.

A nivel argumental sucede poco en Moira, la que se considera mejor novela de Green, pero en su estructura interna encontramos los altibajos necesarios para que el lector se interese por la historia: Moira -el reclamo que augura un giro trascendental en los acontecimientos- no aparece hasta la segunda parte de la novela mientras que durante la primera nos fijamos en Joseph y su entorno; encontramos violencia, las pasiones propias del despertar sexual de adolescente y una serie de personajes que, a pesar de lo limitado de la propuesta, están característicamente definidos. No obstante, y por lo demás, en lo tocante al estilo encontramos una prosa cuidada de un autor que dejó un sinfín de obras. 

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