Ministerio de Sanidad Vs. XXL. Hagan sus apuestas

Todo comenzó con una petición del Ministerio de Sanidad a Burger King: “has de retirar la campaña publicitaria de las hamburguesas XXL”. Y muchos os preguntareis: ¿y eso por qué? Pues la explicación es muy sencilla, pero lo que no lo es tanto son las consecuencias y disputas que se han creado a raíz de eso.
Vayamos por partes. Primero veremos el por qué de dicha petición.

Todo viene por los acuerdos  del denominado Código de Autorregulación de la Publicidad de los Alimentos dirigida a Menores (PAOS) que entró en vigor en septiembre del año pasado y cuyo cumplimiento vigila Autocontrol (organismo español de autorregulación publicitaria). En dicho código, más concretamente en el artículo 23, se dice que “los mensajes publicitarios de alimentos y bebidas no deberán promover o presentar hábitos de alimentación o estilos de vida poco saludables”.

¿Y qué relación hay entre esto y Burger King? Pues su campaña de la hamburguesa XXL anuncia ni más ni menos que un artículo que aporta 971 calorías, casi el 50% de las necesidades calóricas de un adolescente y 25 gramos de grasas saturadas. Para el Ministerio, la PAOS y otras organizaciones, este es el mejor ejemplo de un claro incumplimiento de los acuerdos. Además, la cadena de comida rápida incita en su spot al consumo de raciones gigantes.

En su defensa, la empresa afirma que trabaja por promover una alimentación equilibrada y que esta es sólo una campaña de un producto que forma parte de su oferta desde hacer años. Continúa diciendo que no es un artículo nuevo que haya salido ahora al mercado.

¿Fomenta este anuncio el consumo indiscriminado? ¿Ayuda a que aumente la obesidad en nuestro país? Y lo más importante ¿dejarías de consumir esta hamburguesa por el simple de hecho de que su anuncio fuera retirado de nuestras pantallas? La Huella os presenta opiniones para todos.


Burguer King: “inocente”

No pretende este artículo defender a una empresa (Burguer King) con pocos argumentos o razones por las que pueda ser defendida, pero si queremos mostrar una serie de aspectos en los que puede ser que haya salido principalmente perjudicada. Es cierto que sus hamburguesas no son el ideal de la alimentación sana. Es cierto que siempre han realizado una publicidad engañosa de sus productos. Es cierto que Sanidad podría tener muchas razones (y más que  a lo mejor no sabemos) para sancionarles…pero… También es cierto que esto no es nuevo y todo el mundo conoce las “propiedades” y calorías de su comida desde que se instalaron en España. También es cierto que todos conocemos el sentido de la publicidad, no solo  la de Burguer King, sino la de cualquier empresa: “vender” el producto ocultando sus desventajas y magnificando sus posibles cualidades, inventándolas si hace falta. Y lo que es cierto al cien por cien es que nadie obliga a nadie a comer esas hamburguesas. Unas hamburguesas que en su consumo desmesurado pueden producir un aumento de las grasas de nuestro cuerpo, pero tampoco puede ser considerada como una droga que nos destroza el organismo. A todo esto debemos unir el hecho de que, como es habitual, Sanidad no ha actuado por iniciativa propia, sino cuando el debate se ha instalado en la calle, una forma de cortar el problema para que no les suponga otro quebradero de cabeza, sin saber claramente cuanto de implicados están en la erradicación de estos alimentos poco saludables.

Por eso, Burguer King ha sido un simple conejillo de indias, ya que, si nos decidimos a luchar tanto contra la comida basura como contra la publicidad engañosa o machista, pueden pasar dos cosas: o que las mayorías de empresas tuviesen algo que esconder o rectificar o bien, que Burguer King no sea precisamente la primera empresa que habría que sancionar. Recuerden, señores políticos con capacidad de sanción: Los productos que ofrece Burguer King han tenido esas negativas cualidades toda la vida… ¿dónde han estado ustedes hasta ahora? ¿Por qué siempre es la sociedad las que os tiene que abrir los ojos?  Y ante todo, hay que recordar que NADIE OBLIGA A NADIE A CONSUMIR COMIDA BASURA….si queremos erradicarla, no simplemente sancionen. Retiren el producto..¿Por qué no se atreven a hacerlo? Seguro que hay razones “escondidas”, ajenas al ojo público… money money..


¿Cuestión nutricional?

La polémica que gira entorno a Burger King y sus hamburguesas gigantes está conquistando los medios de comunicación: blogs en Internet; espacios en los telediarios; notas de prensa que invaden los medios y, ¡sí!, increíblemente, ocupa parte en las portadas de los diarios nacionales… ¿tan importante es una hamburguesa para ocupar espacio en la primera de un diario nacional, en post de informaciones sobre guerra, asesinos en serie, reformas legislativas o de dictadores muertos?

Parece ser que para los españoles ha de ser muy importante, ya que la opinión pública está volcada con el tema y prueba de ello son los numerosos blogs mencionados que abordan este conflicto… ¿nutricional? Si la cuestión es luchar contra los malos hábitos alimenticios que provocan la obesidad, datos que, por cierto, se sitúan en unas cifras del 45% de población española con sobrepeso y de estos, un 25% con obesidad diagnosticada, si realmente este es el problema, ¿por qué Sanidad no comienza una campaña “seria”, contundente? Una operación a través de la cual se informe a la sociedad sobre los beneficios o desventajas que supone excederse en grasas, o proteínas, o kilocalorías… ¿Quién sabe? Si no estamos informados… ¿Por qué únicamente emprende una cruzada contra una multinacional de comida rápida que promulga a través de su publicidad que hay que comerse casi 1.000 calorías para ser “un hombre”? ¿Por qué no lucha contra otras entidades semejantes? Empresas de aperitivos, puesto que una bolsa de patatas artesanas en aceite de oliva (170 gramos) contiene 900 calorías;  o aquellas que venden en el cine el “pack” palomitas, bebida y chocolatina, todo mediano, de otras 900 calorías en total; o cualquier restaurante del barrio, en que te puedes deleitar con delicioso-grasoso plato combinado de huevos fritos y beicon por el módico precio de unas 1.100 calorías, sin olvidarnos, por supuesto, del máximo competidor de Burger King: McDonalds, quien nos vende un menú “Big Mac” a unas 900 calorías, ¡y con bebida y todo oiga! ¿Es por la publicidad? ¿Tanto influye en los españoles ver por televisión que una veintena de “hombres” griten enfurecidamente orgullosos que quieren una dosis extraordinaria de grasas para su cuerpo varonil?

Tendremos que achacárselo a la publicidad que esta gran (y lo decimos por sus incontables establecimientos en todo el mundo, no confusiones, por favor) compañía ha proyectado en los medios de comunicación, puesto que de otro modo, no entendemos que el resto de empresas salgan impolutas. Además de la publicidad, se da el caso de incumplimiento de una estrategia que Burger King firmó, al igual que multitud de empresas de hostelería que operan en España: “la Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad”, más conocida como el plan NAOS.  Sanidad lo emprendió con el fin de “mejorar los hábitos alimentarios de los ciudadanos, especialmente de los niños y adolescentes”. Uno de sus puntos radica en “no anunciar productos considerados perjudiciales en la batalla contra la obesidad infantil”. Es por ello por lo que, de momento, podemos achacar todo este revuelo a la publicidad, puesto que por este acuerdo, “Casa Tarradellas” también ha tenido que retirar una anuncio televisivo en el cual se insinuaba que un niño devoraba en cuestión de segundos (algo que se ve todos los días, ¿quien no tiene un pequeño “Mordisquitos” en su casa?) y decimos segundos, una pizza entera preparada gustosamente por su abuela.

En definitiva, Sanidad puede prohibir la publicidad de ciertos productos “nocivos” (los que están dentro de la legalidad, claro). Pero no pueden impedir que se sigan vendiendo: todavía no hay ley contra esto. De hecho, y tras prohibir los anuncios de la “XXL” y la “Doble Whooper”, ambas macro hamburguesas de Burger King, la multinacional no se achica y lanza la “Triple Whooper”, ente que por sus 1.020 calorías, seguro que tiene vida propia, puesto que duplica con ello los aportes de grasas que necesita un adulto al día y, aun así, ha sido un auténtico fracaso de ventas, ya que, según varios encargados diversos “restaurantes” de la cadena “La Triple Whooper lleva varios días en venta y casi no nos han pedido ninguna”. Será que la publicidad, nos influye mucho…


Equipo de La Polémica:
Alberto Cornejo Hernández
María del Mar Gutiérrez Ruíz
Daniel Hernández Baldó
Silvia Loro Martín-Gil

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