Miami Heat, una cita con la historia

0
186
De izquierda a derecha, Lebron James, Dwayne Wade, Shane Battier y Ray Allen / Fotografía: Roozbeh Rokni
De izquierda a derecha, Lebron James, Dwayne Wade, Shane Battier y Ray Allen / Fotografía: Roozbeh Rokni

En la lejanía se atisba una marca que se ha mantenido inamovible a lo largo de cuatro décadas, las 33 victorias consecutivas de los Ángeles Lakers en la temporada 71/72. Noche tras noche colosos como Wilt Chamberlain o Jerry West forjaron a fuego ese record al que ningún equipo se ha atrevido a desafiar abiertamente, hasta ahora. Miami, con su fácil victoria frente a Orlando, suma una racha de veintisiete victorias, la segunda mejor de la historia. En el calendario está marcado el día 6 de abril (Philadelphia 76ers), fecha en la que obtendrían su victoria número 33, y posteriormente el 9 de abril (Milwaukee Bucks), momento en el que superarían el record.

 La historia de estos Miami Heat tiene como fecha de inicio el 1 de julio de 2010. Momento en el que se habría la veda para una de las mayores cacerías de la historia, Lebron James elegiría equipo como agente libre. El cebo se colocó cuidadosamente, dos nombres para formar un equipo de leyenda, Dwayne Wade y Chris Bosh. El destino, ya de sobra conocido, era Miami. La forma de dar a conocer aquella decisión no fue la más acertada, es cierto, pero tampoco se explica las aterradoras consecuencias. LeBron se convirtió en uno de los personajes más odiados a nivel mundial. A nivel deportivo, la decisión fue espléndida aunque en algún momento se tambaleara.

 La primera temporada del Big Three no fue un camino de rosas. Su primer partido oficial en el Opening Day dejó la humillante derrota de Miami a manos de Boston, en el que fue el partido de regular season más visto en la historia de la NBA. El blanco de las críticas desde el primer día tuvo nombre y apellidos, LeBron James. Durante aquella campaña, los medios alentaron de sobremanera el odio hacía James, con la máxima de “cargar contra LeBron era altamente rentable”.  

¿Llegará Lebron James a ser considerado el mejor jugador de la historia? / Fotografía: Steve Jurventson
¿Llegará Lebron James a ser considerado el mejor jugador de la historia? / Fotografía: Steve Jurventson

No obstante, el componente deportivo era distinto y es que James era cada día mejor en todas las facetas del juego. El técnico de la franquicia de Florida, Erik Spoelstra aseguró que gracias a su mejora defensiva podría parar a cualquier jugador, después de que el 9 de enero jugará algunos minutos de pívot frente a Portland, el último escalón que le quedaba por alcanzar en una cancha de baloncesto. Pero el momento clave fue la final frente a Dallas Mavericks, en la que LeBron no estuvo a la altura al bajar su promedio anotador en casi 8 puntos, la mayor caída en anotación de un jugador en la historia. La veda seguía abierta.

En la segunda temporada,’The Chosen One’ no volvería a fallar. Cuentan que durante su estancia en Akron, Ohio, hacía cada mañana más de 100 kilómetros en bicicleta, de la que ha declarado ser un enamorado. También  fue a hablar con su primer entrenador en St. Vicent. Keith Dambrot, aunque más conocida fue la visita a Kentucky para mejorar en su manejo de balón con su antiguo compañero Brandon Weems, director de operaciones deportivas en el equipo universitario de esa universidad, los Wildcats.

En Miami le prepararon sesiones dobles, a petición del propio James. La temporada del lockout se preveía muy dura, con  66 partidos en 115 días. Con el tiempo, Miami consiguió crecer como conjunto, basando su juego en la premisa de correr siempre que se pueda. Elemental si tienes dos jugadores letales en el coast to coast como LeBron y Wade. Todo ello ayudado por un sistema de presión defensiva completísimo, diseñado por Rothstein y Spoelstra que los expertos rápidamente asemejaron al de Pat Riley, entrenador de los Heat cuando ganaron el campeonato en 2006.

La presencia de Shane Battier en el equipo ayudó mucho, un jugador polivalente y siempre con un puntito más de intensidad que encajó a la perfección en los esquemas de Spoelstra. Battier es el único jugador con dos rachas de más de 20 victorias en la NBA, ya que también estuvo presente en la de Houston. Las piezas encajaron perfectamente y lo más importante, por fin LeBron James no tenía que cargar con todo el peso del equipo como ocurría en Cleveland. Se podía ver la mejor versión de aquel muchacho que maravillo en el verano de 2001 en el ABCD Camp en New Jersey, cuando se decía que era una mezcla entre  Kobe Bryant y Magic’ Johnson. No sólo era un prodigio anotador sino también poseía una visión de juego asombrosa.

En su segunda temporada en Miami, los Heat se hicieron con  el campeonato y se sentaron las bases para que se pudiese batir una marca sin precedentes en el deporte profesional estadounidense.

Esta temporada sólo quedaba incorporar al mejor triplista de todos los tiempos, Ray Allen; perfil de jugador que se ha acoplado perfectamente a estos Heat. Además se suma que Wade vuelve a ser ese jugador desequilibrante y único, y que jugadores como Mario Chalmers o Norris Cole rinden de manera adecuada, incluso brillante en el caso del primero. La única pega que se puede poner a los de Florida es el bajo rendimiento en la zona de  Chris Bosh, del que se esperaba algo más.

La pintura parece ser el talón de Aquiles de los Heat, pero sin hombres grandes capaces en la NBA ese problema es menor, subsanado con una presión en la línea de pase y el simple echo de estrechar huecos en torno a la zona. 

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=VVUHbeOgSws[/youtube]

Hace ya varios días que se ha encendido la bombilla de warning en Los Ángeles, el récord está en serio peligro. Lo que le queda a Miami son tres partidos fuera de casa frente a Chicago, New Orleans y San Antonio para después recibir a los Knicks. Si aún después de esto sale victorioso sólo le restaría vencer a Charlotte a domicilio, y ganar en el American Airlines de Miami frente a Philadelphia 76ers para igualar el récord, que quedaría enterrado si se gana también el siguiente partido, frente a Milwaukee Bucks.

Dejar respuesta