Mendetz, explosión de energía en la sala Copérnico

0
231

El pasado viernes 30, Mendetz, la banda que cabalga entre el pop, el synth rock y la electrónica, ofrecía un maravilloso y mágico concierto en la capital. Enérgicos y sobre todo con muchas ganas, la banda de Stefano Maccarrone saltaba sobre el escenario.

Mendetz en la sala Copérnico

Con Silly Simphonies (2011) y con la gira Budweiser, los mitad barceloneses mitad madrileños Mendetz llenaron la sala Copérnico para celebrar con todos nosotros el primer aniversario de su tercer LP. Y es que este último trabajo, cuya salida estaba prevista para abril de 2011, se veía pospuesto hasta finales del año tras querer incluir nuevos temas a última hora. 

A las diez de la noche, con la sala prácticamente llena, ya estaban preparados sobre el escenario Stefanno Maccarrone (voz, guitarra y teclados), Jan Martí (voz y sintetizadores), Oriol Francisco (bajo) y el incansable Robert Gibiaqui quemando la batería. Mendetz abría el concierto con una fuerza despampanante, sabiendo transmitir desde el primer momento toda su energía al público. El espectáculo daba comienzo con temas como “Plasticine”, con sus características pausas y platos, y con canciones de sus primeros trabajos –Mendetz (2006) y Souvenir (2010) como “Sofa”, o “Flashback”. Todas inundadas de atmósferas acuíferas, explosiones rítmicas, electrónicas y contraritmos. Poco después llegaba el implacable “Maximo Truffato”, tras el que nos contaban un divertido encuentro con Esperanza Aguirre. Todos los asistentes desparramaron entonces más y más adrenalina entre bailes y canciones. Entonces llegó el momento de hacer grupo y público su famosa hap, la “casi palmada”, la cual bien definió Stefano como “ese espacio en el que podemos encontrar la respuesta a todas las cosas”.

El concierto continuaba vibrante, enérgico y con una conexión total entre el público y banda, estallando todo al tocar su versión de “Freed from desire”. Y como buenos futboleros, posteriormente rendían un pequeño homenaje a Michael Laudrup -jugador de la Juventus, Real Madrid y Barcelona-, con el tema “Something to say”. Una letra muy directa y un sonido muy sensorial, definiendo a ambos, canción y futbolista, de “elegancia pura”. Tras un pequeño amago de retirada volvían con más fuerza y de la mano de Najwa Nimri para interpretar “Phantoheque”, la potente “Escalera” o “Futuresex”. Tras generar una atmosférica sensación, se despedían presentando a la banda y describiendo a Jan Martí (voz y sintetizadores) como “más preciso que un Midi”, y razón no les falta.

A pesar de que la propia banda considere que antes eran más guasones, aunque pasando por un proceso de madurez, en el puro directo rompen con cualquier esquema de seriedad, y los bailes y las risas fluyen con todo su desparpajo. Si hay una definición de feedback entre artista y público, el concierto al que asistimos el pasado viernes 30 en la Sala Copérnico encaja a la perfección. Todos los asistentes, desde el inicio hasta el final del mismo, se volcaban con la energía que desbordaba Mendetz, se relacionaban unos con otros e interactuaban con el grupo. La banda, con años de trabajo a sus espalda, ha ido trepando poco a poco en el panorama nacional, subiendo hasta alcanzar el sonido que nos presentan actualmente. Mendetz son un modelo de superación, esfuerzo y sobre todo ansias de experimentar al máximo con la música hasta hacerla propia.

Dejar respuesta