Memorias de una (niña) superviviente

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Amparo Sánchez se sincera públicamente para sorprendernos con unas memorias recién editadas que relatan las luces y sobre todo las múltiples sombras de su primera relación sentimental.

lobo“Sólo si puedo ayudar a una sola mujer en esa situación, romper mi silencio habrá valido la pena”, reza el epílogo de estas memorias tan dolorosas como esperanzadoras. La niña y el lobo es la valiente mirada retrospectiva que Amparo Sánchez dedica, desde la madurez, a su vida. Vivir para contarlo. Una historia de violencia machista y superación es el subtítulo de esta obra, narrada en forma de diario que una adolescente utiliza para plasmar sus primeras experiencias, y cuya historia atrapa tanto por su crudeza como por la cercanía de la narradora. 

Mientras los acontecimientos se precipitan a lo largo de estas páginas y la autora describe cómo poco a poco se pierde en un frenético y peligroso laberinto del que va resultando cada vez más difícil salir, el lector se estremece, incapaz de predecir a dónde mandará un nuevo golpe del destino a una protagonista que sobrelleva entre bandazos una maternidad prematura e inesperada y comparte su vida con un drogadicto violento.

Desde un registro sencillo, basada en recuerdos indelebles y fotografías desempolvadas más de un cuarto de siglo después, esta narración conmueve y arrastra a la compasión, la rabia, la ternura o el terror; si bien el arrojo de la protagonista y su permanente determinación y optimismo despertarán más de una sonrisa en el lector. La niña y el lobo es, ante todo, un ejemplo de fortaleza; con la ayuda de familiares y amigos, la autora consigue el coraje necesarios para poner rumbo a su sueño descubierto en la adolescencia: dedicarse a su gran pasión, la música. Amparo Sánchez, pionera del mestizaje (música fusión), saltó a la fama en 1996 dentro de Amparanoia y es hoy reconocida dentro y fuera de España.

La editorial Lupercalia lanzó el pasado mes este primer libro de la compositora jiennense y las presentaciones ya se han sucedido en ciudades como Madrid, Barcelona, Granada, Valencia o Alicante -algunas acompañadas de actuaciones musicales, como podemos comprobar a través de sus cuentas de Twitter y Facebook-. Para Sánchez este libro ha supuesto una catarsis necesaria; “una terapia”, como admite. Dentro de un mes y medio, el 25 de noviembre, se conmemora el día mundial contra la violencia de género. Ojalá este necesario testimonio que acaba de ver la luz contribuya a erradicar esta lacra social que, sólo en España, se ha llevado por delante a 41 mujeres en lo que va de año según nuestro Ministerio de Sanidad.

 

La imagen que acompaña a este artículo (extraída de este blog): primer premio del concurso de carteles contra la violencia de género organizado por la Comunidad de Madrid, IED y YoDona (2010).

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