Mayo 26

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Luego de decirle te amo,
Dios bendijo a la tierra con siete días de sol.
Los pájaros trinaban en libertad
como si hubiesen vuelto a la vida.

El cielo lucía claro,
como si la desidia del tiempo
no le hubiese arrancado nunca
la esperanza de seguir siendo celeste.

Y las hojas caían sobre la acera
con ternura, cortando el aire
que suspiraba con la inocencia de un niño.

Ella soñaba que dormía,
mientras yo soñaba que ella lo hacía realmente.
Era una tierna fantasía:
era, quizás, la eterna poesía
de una noche profunda y serena.

Luego de decirle te amo,
la lluvia nació de sus ojos
y un arcoíris adornó su cabello;
como si el llanto de nostalgia
graficara que también sentía lo mismo.

Sus lágrimas enternecían a la naturaleza
y su risa tímida estremecía al recuerdo,
como si nunca nos hubiésemos olvidado
que un día no fuimos sólo dos…
Aunque yo ya no la tengo,
pero sé que ella me tiene todavía.

Fuentes de las imágenes:
http://www.periosia.blogspot.com/
http://nihilnovum.files.wordpress.com/2009/03/arco-iris.jpg

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