Marta Sanz se rebela contra los cánones de la novela negra en “Un buen detective no se casa jamás”

0
158

Portada de Un buen detective no se casa jamás

Entre buen vino y amigos, la escritora, filóloga y periodista Marta Sanz presentó el pasado martes en la librería Tipos Infames de Madrid su ultima obra, Un buen detective no se casa jamás (Anagrama), novela en la que desborda una enorme personalidad gracias a lo elaborado de sus personajes y al escenario turístico que describe con un lenguaje erudito y un estilo realista, yendo más allá del género clásico de la novela detectivesca. Una obra, en definitiva, “llena de amor, de vida, de humor y de literatura”como afirmó durante el acto de presentación Marcos Giralt Torrente, escritor y amigo de la autora.

“En esta novela hay elementos del genero negro porque hay desapariciones, porque hay muertos, porque hay un extraño proceso de investigación. Pero si esta novela le debe algo a un genero en especial es a los cuentos de hadas, que hablan permanentemente del hedonismo castigado o de la sexualidad reprimida”, explicó Sanz sobre la pertenencia de su obra a un género literario determinado.

Y es que, efectivamente, Un buen detective no se casa jamás está plagada de hadas madrinas, zapatitos que no son precisamente de cristal, una “pepita grilla” instalada en la conciencia, una “bella durmiente” y hasta un cuantioso tesoro por el que habrá que recorrer un largo camino. “Marta juega a escribir una novela de detectives, pero lo hace subvirtiendo las reglas de este género. Puede ser calificada sin duda de novela a secas”, subrayó Giralt. 

El relato de Sanz se encuentra cuajado de vida y muestra la cruda realidad actual: el individualismo reinante en la sociedad, la tajante importancia del dinero, el amor propio y ese amor romántico que puede llevar a la locura. Todo ello bien empaquetado con grandes dosis de humor, una herramienta que la escritora madrileña domina a la perfección. “Estoy hablando de la necesidad que hay a veces de escupir en la sopa y morder la mano que te da de comer, sobre todo en estos tiempos atroces de crisis donde parece que nos lo tenemos que tragar todo”, criticó. 

El detective Arturo Zarco vuelve a protagonizar este segundo tomo de la serie que comenzó con Black, black, black (Anagrama). “Es uno de los mayores hallazgos de la narrativa actual, un personaje con pliegues, con mucha profundidad, con una voz particular“, ensalzó Giralt. Se trata, más precisamente, de un investigador cuarentón y gay, enamorado de Olmo, su infiel pareja, y que, acribillado psicológicamente por las críticas de su ex mujer -Paula Quiñones-, decide escapar de esa extraña crisis de identidad acudiendo a unas vacaciones en una lujosa finca de la costa Mediterránea.

Marta Sanz durante la presentación de su novela

Una cita a la que asiste invitado por Marina, antigua amiga perteneciente a una adinerada familia cuyo clan está compuesto por tres generaciones de gemelas perfectamente diferenciables y con identidades propias muy bien definidas. Allí el detective se irá encontrando, sin caer en la cuenta, con una enrevesada situación familiar encabezada por la firme figura de Amparo Orts, ama y señora del poderoso patrimonio de la dinastía y pilar de una historia cimentada en reproches, sentimientos escondidos y secretos inconfesables. 

Al acto también asistió el editor y reconocido escritor de la editorial Anagrama Jorge Herralde, quien citó un correo electrónico recbido con las impresiones sobre Un buen detective no se casa jamás de parte de Rafael Chirbes, consolidado escritor y crítico literario, quien consideró la novela como “completa, ambiciosa y lograda, por su ‘nabokoviana’ puesta en cuestión del lenguaje, llena de humor y mala uva”. “Creo que es una de las mejores novelas españolas que he leído en mucho tiempo”, elogió Chirbes. 

La filóloga brinda una obra meticulosa que deja ver su pasión por la lengua y la literatura. “Un lenguaje superdotado para el juego verbal, para la metáfora fulgurante, para colocar siempre el adjetivo en el lugar adecuado y con una versatilidad admirable. Es una novela llena de literatura y que tiene una relación verdadera con la literatura”, elogió Giralt, tras lo que Sanz añadió: “Tengo la sensación últimamente de que los escritores nos tenemos que estar disculpando porque nos guste el lenguaje. Yo me niego a pedir disculpas por eso”. Además, la escritora regaló al público una pista para la lectura de la novela y para entender el excesivo conformismo y la sumisión a lo establecido que caracteriza a la época actual: “Todas las cosas ocurren siempre en la habitación de al lado”. 

Gracias a ese dominio literario e intelectual, Marta Sanz ha recibido varios premios a lo largo de su carrera. El primero lo obtuvo con Los mejores tiempos (Premio Ojo Crítico 2001). También se alzó en 2007 con el Premio Mario Vargas Llosa NH de Relatos, tras la publicación del que fue su primer cuento, Regalos. En 2006 quedó finalista del Nadal con Susana y los viejos. La autora, colaboradora habitual de la sección de Cultura del diario Público, también ha publicado dos poemarios, Perra mentirosa y Hardcore, ambos escritos en 2010. Además, Sanz ha colaborado con El País y en la actualidad ejerce de profesora en el departamento de Lenguas Aplicadas y Humanidades de la Universidad Antonio de Nebrija y en la Escuela de Letras de Madrid.

 Imágenes: Editorial Anagrama y Manuela Medina

Dejar respuesta