Marquinho y Lenísio dicen adiós al fútbol sala

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Los jugadores Lenísio Teixeira y Marco Antonio dos Santos, Marquinho, han anunciado su adiós tras numerosos años de éxitos cosechados por todo el mundo. Estas dos retiradas, junto a la rescisión del contrato de Schumacher con Inter Movistar, dejan claro que ha llegado el fin de una época gloriosa del fútbol sala.

Lenísio fue todo un referente en ElPozo y Cartagena

Nacido en Cuiabá en 1976, Lenísio ha decidido colgar las botas tras no poder superar una serie de lesiones de rodilla que le han tenido parado demasiado tiempo. El brasileño está considerado como uno de los mejores pívots de la historia y su rasgo más característico consistía en aguantar el balón de espaldas, lo que suponía un peligro total para cualquier zaga. Sinónimo de gol cuando se le permitía girar con el esférico controlado, su marcha implica la triste desaparición de todo el talento que acumulaba en sus pies.

En España han podido disfrutar de su magia en vivo y en directo los aficionados murcianos, aunque verle jugar era un gozo para cualquier amante del fútbol sala. Entre los años 2002 y 2005 defendió la camiseta de ElPozo, equipo con el que venció en la Copa de España de 2003, mientras que entre 2005 y 2007 vistió la elástica de Polaris World, hoy denominado Reale Cartagena. Durante los tres años que defendió la camiseta de ElPozo fue elegido como Mejor Jugador de la LNFS y Mejor Pívot, además de haber sido el máximo goleador de la liga en las temporadas 2003/2004 y 2004/2005. En 2007 regresó a su país, donde ha militado en las filas del Malwee y el Poker Petropolis, su último club. Además, en 2008 puso el broche de oro a su palmarés al conseguir el Mundial con Brasil.

Compañero de Lenísio en la ‘verdeamarelha’, Marquinho (Sao Paulo, 1974) es el otro crack que ha decidido colgar las botas tras conseguirlo todo en su carrera. El futbolista siempre será recordado por sus elásticos movimientos y su facilidad para el desborde, lo que suponía un peligro constante para cualquier equipo. Compartió vestuario con Schumacher en Inter Movistar y formó parte de aquella Máquina Verde que fue un auténtico rodillo. Carismático, vistió durante diez años la elástica verde y se convirtió en un emblema del equipo, consiguiendo multitud de trofeos entre los que destacan cinco ligas, cuatro copas, cinco supercopas, tres copas de la UEFA, cinco copas intercontinentales y una Recopa.

Quizás le quedó la espina clavada de no haber sido reconocido nunca como el mejor jugador de la LNFS, pero se debe recordar que su época en España fue sin duda la de mayor esplendor de todos los tiempos. Tras despedirse de la parroquia alcalaína en 2011, el ala-pívot agotó sus últimos días en el Nagoya Oceans japonés, una aventura exótica para cerrar su impresionante trayectoria.

Con la salida de Schumacher de Inter y las retiradas de Lenísio y Marquinho, el fútbol sala se despide de tres de sus emblemas, grandes jugadores que pusieron su grano de arena para encumbrar este deporte. Ahora, con elegancia y sin hacer ruido, se hacen a un lado para dejar paso a una nueva generación de enormes futbolistas.

Fotografía: LNFS

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