“Mano en la lata”: fotografía artesanal a pie de calle

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No es necesario tener los mejores materiales fotográficos para conseguir una buena instantánea. Y eso mismo han querido demostrar un grupo de niños de entre 10 y 17 años, residentes en las favelas de Maré, al norte de Río de Janeiro: con bidones y latas de conservas ellos mismos han fabricado sus propias cámaras estenopeicas.

Mão na Lata (Mano en la Lata) es un proyecto educativo con una larga trayectoria y un gran éxito basado en la fotografía. Tatiana Altberg es la creadora de esta iniciativa que arrancó en 2003, destinada principalmente a niños en proceso de exclusión y con un bajo índice de alfabetización. La misión principal de Altberg es compartir su capacitación profesional al tiempo que rompe con la idea de que los profesores son los portadores de todo el conocimiento y los estudiantes deben comportarse como receptores pasivos: optó por utilizar la fotografía como medio educativo.

Una de las mayores cualidades que tiene esta disciplina es poder contar la Historia a través de imágenes. Y con esa idea, los niños salieron a la calle con sus cámaras buscando todo tipo de escenas que pudieran narrar algo de sus vidas, de su barrio, e incluso escenificaron imágenes de textos de los autores Jorge Amado y Joaquim Machado de Assis. Los medios económicos y materiales para la actividad eran muy escasos, por no decir nulos, así que decidieron fabricar sus propias cámaras estenopeicas (pinhole), una de las primeras técnicas utilizadas en el ámbito de la fotografía. No requiere de la intervención de un sistema óptico, sólo necesita una película fotográfica y una lámina con un orificio milimétrico. Al tratarse de un método tan sencillo no es necesario contar con los mejores materiales para su creación, basta con una caja de cartón y latas. Los niños de Mano en la lata utilizaron todo tipo de material que encontraron entre los desperdicios del barrio. 

Yasmin Lopes

Diez años después, los miembros del grupo han publicado un libro y un documental: Cada dia meu pensamento é diferente (Cada día mi pensamiento es diferente), basado en la narrativa en imágenes de textos del acontecer diario en la gran favela de Río de Janeiro. Este libro está compuesto por imágenes muy cercanas a las vidas de estos niños, sus sentimientos, sus mayores miedos, el lugar donde viven… Altberg les animó a que captaran todo este tipo de escenas sin temores. Para que estos niños se vieran a sí mismos, y fueran capaces de revelar el medio donde vivían, realizaron como ejercicios una serie de autorretratos, perdiendo así el miedo a compartir sus ideas.

 

Fotografía: Yasmin Lopes. La portada es de Augusto Araujo (ambos integrantes de Mano en la lata)

 

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