Maduro busca la reafirmación de su mandato en las elecciones municipales

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Las próximas elecciones municipales serán especialmente relevantes para el proyecto chavista de Nicolás Maduro. El presidente busca reafirmar el apoyo de Venezuela tras su ajustada victoria el pasado 14 de abril. La oposición, que no reconoce el resultado de las elecciones, espera ganar fuerza para convocar un plebiscito. El pueblo votará el 8 de diciembre, inmerso en una virulenta crisis económica donde no hay acceso a los bienes más básicos.

Nicolas MaduroVenezuela está afrontando un momento crítico durante las últimas semanas. Por un lado, el Gobierno ha tomado la iniciativa política para garantizarse el triunfo en las próximas elecciones municipales del 8 de diciembre. Lo que serían unas elecciones locales corrientes han adquirido suma importancia, al convertirlas la oposición en una forma de revancha. Capriles no acepta el resultado de los comicios del 14 de abril, donde Maduro venció por un ajustado 1.5% de los votos. La oposición venezolana denunció entonces irregularidades en el proceso. Si se confirma la falta de apoyo a la gestión de Maduro convocará un referéndum revocatorio.

Capriles deberá jugar sus cartas más fuertes. A su favor está la desastrosa gestión económica del país, con una inflación del 54% y más de un 60% en alimentación, la falta de liquidez, la crisis de la industria petrolera y la falta de abastecimiento. También cuenta con el último Índice de Percepción de la Corrupción, donde se sitúa a Venezuela como el país más corrupto de América Latina. Otro factor que desataca es la violencia, con unos 60 homicidios por cada 100.000 habitantes y año. Por su parte, Maduro compite con las ventajas que le da la presidencia del Gobierno. El 19 de noviembre se aprobó una Ley Habilitante por un año que le permite legislar por decreto. Al amparo de esta ley puede controlar todos los bienes y servicios del país, para llevar a cabo su “ofensiva económica”. El presidente dice ser víctima de una “guerra económica” que es la causante de la profunda crisis venezolana. Esta nueva potestad le permitirá intensificar los controles cambiarios, regular las importaciones y controlar la financiación del resto de partidos políticos entre otras cosas.

En este sentido, Maduro ya ha tomado decisiones importantes. Se han endurecido las sanciones contra los considerados responsables de la crisis. Durante las últimas semanas han sido encarcelados varios propietarios de grandes cadenas acusados de especulación y usura. En vigor de la nueva Ley de Costos, Precios, Ganancias y Protección de la Familia Venezolana se controlarán los precios de los productos, estableciendo un margen de rentabilidad del 30% por producto. El 10 de noviembre comenzó la “ofensiva económica” cuando el Gobierno mandó a las Fuerzas Armadas ocupar todas las tiendas de Daka, importante cadena de electrodomésticos. La orden era confiscar y vender todos los productos “a precios justos” en un intento de luchar contra el desabastecimiento. “Esto es apenas una punta del iceberg de lo que le vamos a hacer a la burguesía parasitaria”, declaró Maduro el día siguiente. El presidente también prometió 30 años de cárcel para los especuladores por inflar los precios. La ofensiva ha continuado en las últimas semanas con más ataques a tiendas y productos. Mientras tanto, la prensa audiovisual venezolana se autocensura y evita hablar de ‘saqueo’, en vigor de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, que prohíbe difundir mensajes que fomenten la alteración del orden público.

A esta inestable situación se añaden los constantes apagones. El día 3, 14 de los 24 Estados de Venezuela se quedaron sin electricidad por un problema en la línea que suministra el 70% del territorio. Si bien el historial de apagones es continúo en Venezuela, evidenciando una deficiencia de la infraestructura eléctrica, las autoridades atribuyeron la causa a un sabotaje. Maduro ha prometido investigar y evitar futuras intrusiones. A su vez, el Ejecutivo seguirá su batalla contra la oposición y la crisis económica a la espera del resultado de los comicios municipales. Además, el día 8 será especialmente señalado para el chavismo. Ha sido declarado día del Amor y Lealtad a Hugo Chávez. La oposición también se ha mostrado contraria a esta decisión, pues acusa al Gobierno de predisponer así a los votantes.

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