Madrid, corista del fin de gira de Amaral

0
475

Después de año y medio de gira con su último disco Gato Negro – Dragón Rojo, Amaral puso el broche de oro a su periplo por la geografía española en el teatro Circo Price de Madrid. Cinco días, del 20 al 24 de octubre, con lleno absoluto, en el que se despidieron de sus fans, de todas las edades, hasta la próxima gira. El penúltimo de esos días fui uno de los afortunados que pudo disfrutar de su espectáculo.
El lugar elegido, con gradas rojas alrededor de una pista circular, un pequeño escenario en uno de los laterales rodeado por un cordón de luces amarillas y telones rojos en el techo, presagiaba que sería un concierto especial. Con apenas diez minutos de retraso y el público ansioso por ver al dúo zaragozano, las luces comenzaron a desvanecerse al ritmo de “All Tomorrow’s Parties” (The Velvet Underground). Unos minutos después entraban en el escenario Eva Amaral y Juan Aguirre, acompañados por sus respectivas guitarras y los miembros de su banda. Fue un concierto más íntimo que a los que nos tienen acostumbrados, como el publicado en su último DVD
La Barrera del Sonido con el Palacio de los Deportes lleno hasta la bandera. Ofrecieron nuevas versiones y canciones de sus primeros discos. Faltaron temas como “Te necesito” o “Toda la noche en la calle”, pero hay que reconocer que es casi imposible que un grupo con tantos éxitos a sus espaldas concentre todos ellos en apenas dos horas.

Los directos de Amaral son uno de sus platos fuertes y nunca decepcionan. Es como escuchar sus discos con unos altavoces muy potentes. Además, cuando uno va a sus conciertos, llega a la conclusión de que Eva Amaral, además de demostrar en directo que es una de las mejores voces de la música española, ya no es la chica tímida de aquellos primeros años de su carrera. Ahora da una lección de fuerza y sensualidad sobre el escenario. Despliega todo su repertorio de movimientos y los encaja con la música de manera casi coreografiada. No para, grita, anima al público a cantar, juega con el micrófono o la pandereta y aprovecha cada centímetro del escenario subida en sus vertiginosos tacones.

Entre canción y canción, ella se relajaba y charlaba con el público como si de un concierto entre amigos se tratara. “Estamos en confianza”, decía. Incluso se atrevió a bromear sobre sus propias letras, afirmando que algunas pierden sentido con el tiempo: “Tendremos que escribir sobre otras cosas para que eso no ocurra; sobre el hambre en el mundo, por ejemplo”. Juan Aguirre, por su parte, permanecía de forma discreta a la izquierda del escenario, escondido bajo la visera de su gorra y cambiando de guitarra constantemente a lo largo del concierto.

Tras despedirse por primera vez, el público se resistía a marcharse y pedía más a gritos. Un cojín en el medio del escenario apuntaba a que Amaral iba a complacer a sus seguidores y, en efecto, Eva volvió al escenario para bajarse de sus tacones y sentarse en el suelo a interpretar un tema con su ya famoso sitar. Más tarde, llegó “Revolución”, convertida casi en un himno del dúo zaragozano. Eva, con el micrófono en alto animaba a los asistentes a cantar el lema de la canción y el público se entregaba. “A los coros: la ciudad de Madrid”, gritaba. Así, tras revolucionar el Circo Price, el grupo se volvió a despedir.

Pero todavía no era la definitiva. Volvieron a aparecer con una sorpresa en forma de canción, dedicada a la ciudad de Madrid y que no estuvo acabada a tiempo para publicarse en su último disco. Los zaragozanos manifestaron su amor por la capital ‘que tan bien les había acogido’ e incluso comentaron que Gato Negro – Dragón Rojo podría considerarse una banda sonora para la ciudad. A continuación, “Sin ti no soy nada” cerraba el concierto. Amaral se despedía con el clásico “Moon River” sonando de fondo mientras recibían regalos de los fans de las primeras filas, a los que Eva correspondió entregándoles su pandereta, su armónica y alguna que otra púa de guitarra. Parece que, a pesar de todo, el éxito no se les sube a la cabeza.

Fotos:
Eduardo Domínguez

Dejar respuesta