Madrid cierra un sábado de triunfo por la dignidad y amanece tras una noche de cargas policiales y heridos

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Con más de dos millones de asistentes venidos de toda España según la organización, Madrid cierra un fin de semana marcado por las “Marchas por la dignidad” que ayer colapsaron las principales arterias de la capital y conformaron una de las marchas más importantes desde el comienzo de la democracia. Dada la intención de acampar a lo largo del Paseo de Recoletos y permanecer allí hasta el martes, las fuerzas policiales iniciaron unas cargas a partir de la 21:30 que pusieron fin a la concentración con 23 detenidos y 50 heridos, muchos de ellos policías.

22M

Las ocho columnas procedentes de todo el país hicieron entrada en Madrid en la tarde de ayer para culminar meses de preparación en torno a estas “Marchas por la Dignidad”. Reunidas en más de 200 colectivos entre organizaciones y partidos, su objetivo residía en poner voz a lo que consideran un recorte de libertades y de dignidad sin precedentes.

Al término de la jornada y mientras tenían lugar los diversos mítines de cierre, las fuerzas de antidisturbios recibían la orden de cargar contra los manifestantes considerando que la manifestación había traspasado la legalidad. Abocados al Paseo de Recoletos, algunos de los participantes comenzaron a extender lonas y tiendas de campaña para hacer noche y continuar hasta el martes con las protestas. Fue entonces cuando comenzaron las pequeñas escaramuzas entre policía y manifestantes, muchos de los cuales reaccionaron ante las agresiones arrojando algunos petardos contra los agentes. Los disturbios se agravaron ante miles de personas perplejas por la injustificación de las cargas en pleno cierre de la convocatoria.

A pesar de que ayer tenía lugar el mayor despliegue policial ante manifestantes desde el inicio de la legislatura, especialmente rodeando las inmediaciones de la sede del PP en la calle Génova, diversos policías han mostrado su enfado con la organización considerando que fueron abandonados ante el masivo empuje de la concentración. La noche se cerró finalmente con 23 personas detenidas y 50 agentes heridos, algunos de ellos hospitalizados según ha confirmado la Delegación de Gobierno de Madrid.

Hasta entonces, la tarde había transcurrido en un ambiente alegre y de compañerismo en el que las principales consignas contra el Gobierno recordaron a las entonadas en 2011: “¡pan, trabajo, techo y dignidad!”.   La columna andaluza entraba desde Getafe tras recibir a 600 autobuses llegados desde el sur, 40 de ellos retenidos a la entrada de Madrid por la policía, razón por la que la organización mostraba su rechazo a los “abusos en los controles policiales”, afirmando que “100 autobuses de unas 14 comunidades fueron retenidos entre una y tres horas”:

Reina Sofía en estos momentos

La columna gallega llegaba en dos trenes a Chamartín, más de 500 personas que más tarde se unieron a cerca de otro medio millar en Plaza Castilla que llegaban en autobuses desde Galicia. La columna de Extremadura y la Noroeste, también de Galiza, Bierzo, Asturies, Cantabria y Castilla y León, ha sido de las primeras en llegar a Atocha entre una gran multitud que les esperaba. La del Pais Valecià y Murcia llegaba con más de 700 personas a Vallecas, donde cientos de vecinos han salido a recibirles entre aplausos y, también, lágrimas de emoción. Aragón, Catalunya, Navarra, Euskadi, La Rioja y Burgos, las columnas norte y nordeste, llegaban para unirse a la gran multitud que, a más de una hora del inicio de la manifestación, ya estaba por las calles de Madrid.

Uno de los bloques más significativos era el juvenil, que ha marchado bajo lemas como “ni paro, ni exilio ni precariedad”. Junto a ellos, personas de todas las edades se unían bajo el mismo objetivo llegando a conformar una de las marchas más importantes desde la historia de la democracia. Ello marcado además por la cariñosa acogida internacional de las marchas, que han sido seguidas y reivindicadas por núcleos de españoles residentes en Berlín o Buenos Aires, que se han desplazado hasta sus embajadas y plazas más significativas con pancartas de apoyo.

El manifiesto de la Marcha de la Dignidad, entre otras cosas, niega la legitimidad de la Constitución de 1978 que consideran se hizo contra el pueblo. “La descomposición del régimen surgido de la Constitución del 78 se hace evidente debido a los mismos elementos presentes en su nacimiento, el cual tuvo lugar en contra del pueblo, está corroído por la corrupción y no tiene ninguna legitimidad”, afirman.

En este momentos, miles de personas permanecen reunidas desde primera hora de la mañana en la Plaza Reina Sofía para debatir si continuar con las protestas y llamar a una huelga general de tres días. Una reunión pacífica y de diálogo que está siendo permanentemente vigilada por decenas de agentes antidisturbios. Está prevista una nueva concentración en torno a las 19:00 de esta tarde para hacer repaso del triunfo de la movilización.

Las Marchas por la Dignidad han superado las expectativas con las que partían los organizadores. No sólo por la gran afluencia, sino también por el ambiente de unidad que se pudo apreciar entre manifestantes de distintas regiones del país y las mareas, que hasta entonces tenían un objetivo de protesta común pero no una guía de acción conjunta. Algo que ayer al fin lograron.

 

 

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