Madres canguro: naturalidad y eficacia

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Aïssatou con su bebé en el puerto de OuakamSe estima que el 95% de los neonatos bajos en peso vienen al mundo en países en vías de desarrollo, sin el acceso al cuidado neonatal apropiado.
Cada año miles de niños nacen con bajo peso (14%) o de forma prematura, motivados por la precariedad de las condiciones en las que viven sus madres en países con escasez de recursos, donde conseguir traer al mundo a un bebé es una ardua y complicada tarea.
El incremento de los nacimientos de niños bajos en peso, unido a la falta de recursos tecnológicos y a la alta tasa de mortalidad infantil (aún del 6,8% en niños menores de cinco años) ha fomentado la búsqueda de alternativas para terminar con esta lacra social.
Fue hace apenas treinta años, cuando surgió una técnica innovadora a la par que sencilla ideada por el Doctor Edgar Rey Sanabria, director de pediatría del Instituto Materno Infantil de Bogotá, para reducir la mortalidad infantil en Colombia. Su método, se denominó “madre canguro”.

 Los países desarrollados también se hacen eco de este sistema de “incubadoras maternas”Los bebés prematuros o con bajo peso tienen dificultades para adaptarse al nuevo entorno fuera del útero, por lo que pueden tener problemas respiratorios o para regular su temperatura. La carencia de incubadoras en los países empobrecidos, hizo que se buscara el contacto corporal piel contra piel entre el neonato y la madre o el padre, motivado por la observación de la naturaleza de los marsupiales; cuyos recién nacidos completan su gestación intrauterina dentro del marsupio (bolsa) agarrados a las glándulas mamarias. Así, los mini bebés humanos permanecen como pequeños canguros adheridos al pecho de su progenitor, la zona más acogedora de la persona que les dio la vida. Gracias a la sujeción de una maya de licra permanecen en ese lugar las 24 horas del día con un contacto continuo, prolongado y controlado hasta que ganan peso o terminan su tiempo de gestación.

Un método eficaz y barato que conoce muy bien el doctor Ousmane Ndiaye, jefe del servicio de pediatría del Centro Abass Ndao de Dakar (Senegal). “Es pura naturaleza, con unos resultados extraordinarios”, comenta. “En el proyecto piloto que realizamos tras mi regreso de Colombia, de los 112 niños a los que aplicamos el método entre 1998 y 2005, sólo uno murió” continúa. El doctor Ousmane presentó su proyecto a UNICEF que ha decidido avalarlo.

La técnica se complementa con la lactancia materna, de tal modo que se le procuren agentes inmunológicos al bebé para fortalecerse.

Desde hace 11 años se viene aplicando este método en Senegal.Asimismo, el calor corporal de la madre regula la temperatura del bebé y sus constantes vitales se recuperan a un ritmo vertiginoso, muy superior a la simple estancia en la incubadora, propiciándose la salida del hospital al domicilio de un modo más temprano.

“Está comprobado que los bebés crecen más sanos, y psicológicamente más equilibrados… ¡Y sin gasto alguno!”, explica el doctor Ousmane.

Como ventaja añadida se refuerza el vínculo afectivo entre madre e hijo, de tal modo que los padres se sienten más próximos a su bebé; protagonistas de su desarrollo, lo que conlleva que disminuyan notablemente las cifras de abandonos.

La naturaleza es sabia.

Fuente del texto
EPS Domingo 15 de Noviembre de 2009
http://kangaroo.javeriana.edu.co/
Fuente de las imágenes
www.holistika.net/images/articulos/hq23.jpg
EPS Domingo 15 de Noviembre de 2009

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