Machismo encubierto y violencia pacífica

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El pasado 25 de noviembre se conmemoró el Día Internacional contra la Violencia de género, homenaje a la lucha de aquellas mujeres por recuperar la dignidad que sus maridos, novios y parejas, le han robado. Asunto peliagudo por el que no se puede evitar sentir un escalofrío cada vez que se ve o se escucha que una mujer más ha muerto en manos de su compañero masculino. Pero existen también otras formas de violencia machista no tan explícitas que se siguen manteniendo. Están ahí, disimuladas, escondidas entre eufemismos, pero son reales, y aunque no tan visibles como un moratón, un insulto o una puñalada, son el lastre de la sociedad arcaica y patriarcal de la que parece ser que nunca nos desharemos.

Las mujeres ahora podemos vestir como queremos, falda o pantalón, escote o minifalda, podemos trabajar fuera de casa (lo que no excluye el trabajo doméstico y que ha dado lugar a la aparición de la nueva figura de las mamás terremoto), conducir, salir, votar y ser votadas, ser madres solteras, abrir una cuenta en el banco sin necesidad de la autorización de marido, padre o hermano, ¡incluso existen ya mujeres presidentas de gobierno! En definitiva, hemos alcanzado el reconocimiento de nuestra independencia política, judicial, económica y social del hombre. El avance, estos pasos hacia el cambio, se ha dado en un periodo de tiempo ciertamente corto, y el papel de la mujer ha ido recuperando la importancia que le había sido robada a lo largo de la historia, pero, ¿ya está todo hecho? ¿Verdaderamente creemos que entre hombres y mujeres existe la igualdad de género?

No sólo es escalofriante (que lo es) que una mujer sea maltratada por su marido durante años, que lo calle, que lo aguante y que finalmente su vida acabe en las manos de él. Pero también existen otras formas de violencia contra el género femenino que están ahí, en nuestras mentes, en nuestras vidas, que las sufrimos día a día, pero que parecen indelebles a cualquier tipo de cambios.

Las escuelas, los institutos y las universidades están más llenas de mujeres que de hombres. Según el informe Mujeres y Hombres en España 2010 elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), aunque en enseñanza obligatoria es ligeramente superior el alumnado masculino que el femenino debido a la estructura por sexo y por edad de la población, el abandono prematuro de la enseñanza es superior por parte de los varones, por lo que los estudios post-obligatorios son mayoritariamente secundados por las mujeres. Esto permite que sea mayor el número de mujeres que superen las pruebas de acceso a la universidad y que el 53,4% de los alumnos matriculados en estudios universitarios de primer y segundo ciclo sean mujeres. Así, la población universitaria que accede al mundo laboral es mayoritariamente femenina, pero esta superioridad no se ve recompensada con el salario, pues según el informe anteriormente citado, “el salario de las mujeres es inferior en todas las actividades y ocupaciones económicas”. Además, esta diferencia aumenta según lo hace la edad. ¿Es esto igualdad?

Vayamos a ejemplos más concretos. Sólo hace falta darse un paseo por nuestra facultad para darse cuenta de que el género femenino se impone en el número de estudiantes. Las redacciones de los medios de comunicación también están llenas de mujeres: en la radio escuchamos voces femeninas, los artículos se firman con nombres de mujer y en la televisión las caras que vemos también pertenecen a ellas. Pero… ¿quiénes se sientan en los despachos directivos? “En los ochos principales periódicos nacionales no hay ninguna directora, de los 61 directores sólo hay 14 mujeres, y de 115 jefes de sección de área, 38”. Son declaraciones de Fernando González Urbaneja, Presidente de la Asociación de la Prensa en Madrid, durante el encuentro “Los medios de comunicación y su influencia en el cambio cultural hacia la efectividad de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres”, que tuvo lugar en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo el pasado verano.

Algunos apuntan como causa de este vacío de poder femenino la incompatibilidad con una vida familiar: no se puede cuidar de los hijos si el puesto de dirección que se desempeña ocupa 22 de las 24 horas que tiene el día. Pero ante esta excusa yo me pregunto… ¿es que acaso la vida familiar es sólo cosa de la mujer? “¡No!”, se alzarán las voces más progresistas. Pero es de cínicos negar que por mucho que el sábado por la mañana el marido también coja la escoba, o que esté a tiempo a las 5 para recoger a los niños del colegio y llevarlos a fútbol, a inglés y a pintura, nuestra memoria histórica no quiere aún olvidar que es función obligada de la mujer que se respire una buena armonía familiar en casa. Las camas hechas, los niños alegres, el perro aseado, y además un buen plato a la mesa que no sepa a “embasado al vacío”. La configuración de este buen ambiente familiar sigue dependiendo de la presencia de la mujer, y no precisamente porque un hombre no pueda hacerlo. Evidentemente son los hijos los más perjudicados de que sus padres no estén en casa porque pasen el tiempo trabajando. No se puede estar en dos lugares a la vez, así que, en ese caso, ¿quién debe renunciar a su futuro laboral? Mamá claro que tiene derecho a trabajar, pero ¿cómo será capaz de decirle que no a sus hijos? Es ahí cuando sale a la luz el machismo encubierto: una mujer tiene que elegir entre su trabajo y sus hijos, mientras que el hombre por inercia seguirá su ascenso laboral. A él no se le plantea esa elección, porque se da por supuesto que mamá ahí estará en las horas que él necesite estar en su despacho. Sin embargo ella, si decide no renunciar a sus aspiraciones profesionales incurrirá en el abandono y hasta se la tildará de desaprensiva.

Más ejemplos de machismo encubierto. Pongámonos en situación: una sala, llena de gente, todo son mujeres, entre los asistentes un hombre. ¿Qué género se utilizará para designarlos a tod@s? Cansino puede parecernos ese dualismo que tanto le gusta utilizar a los políticos para referirse a todos y a todas los ciudadanos y ciudadanas, pero, ¿cuál es la razón para que todavía dos chicas y un chico sean “ellos” y no “ellas”?. Pequeños lastres de la histórica dominación masculina y sumisión femenina, supongo…

Pero tranquilas, chicas, que no todo son malas noticias. Un atisbo de esperanza se vislumbra en el horizonte. Larga es la historia que queda para acabar con todos esos lastres, pero la luz se ve al final del camino. Y es que seña de esos cambios que poco a poco se van produciendo fue la reforma que se llevó a cabo a principios de noviembre sobre la prevalencia del apellido del padre. Los hijos ya no tendrán que llevar en primer lugar el apellido del hombre simplemente por serlo. La posibilidad de que el apellido materno se coloque delante del paterno ya existía, pero sólo era posible si contaba con el beneplácito del padre. Ahora, en caso de que ambos progenitores no se pongan de acuerdo, primará el orden alfabético, quitándose la posibilidad de que sea la decisión del hombre la que se imponga.

La campaña “Sácale la tarjeta roja al maltratador”, se presenta como símbolo del rechazo y la oposición a la violencia contra las mujeres. Pero no debemos preocuparnos solamente de acabar con el puñetazo o el insulto. No sólo esa violencia violenta engulle la dignidad de las mujeres, también lo hace, a pasitos diminutos, como sin darnos cuenta, esa violencia pacífica que parece pasar desapercibida, diluida en el día a día. ¡Saquémosle también tarjeta roja a la violencia pacífica contra las mujeres!

Fuentes:
www.ine.es

www.aprendemas.com

7 Comentarios

  1. Fuí maltratada, pero el peor maltrato lo recibí de las autoridades cuando denuncié a mi ex esposo, pues, la persona que me atendió en la oficina gubernamental justificó a mi ex pareja porque no lo atendia, otra ante mi desesperación me decia que no podía hacer nada y mi pregunta fue ¿y sí me mata? ellos no podian hacer nada, después de hablar con la Jefa Civil que fue la que realmente se sensibilizó con mi caso lo citó con la policia, se burló de las autoridades porque nunca le hicieron nada, se fue de la casa cuando le dió la gana, y por un tiempo hasta pesadillas, miedos, tenía de que me persiguiera para golpearme. El llamado es a la preparación y educación de las personas que atienden los casos de maltrato y al cambio de cultura machista donde las mujeres siguen justificando el maltrato, cuando una denuncia es verdaderamente valiente y lo incoherente es la humillación que recibes cuando denuncias ante un empleado burocrata incapaz.

  2. Tampoco sois libres a la hora de vestir. Si llevas ese escote, esa minifalda, esa ropa que mencionas, si te maquillas para estar guapa, si te depilas gran parte del cuerpo, y un sin fin de cosas más, es precisamente por el placer que sentirá el hombre ante todo ello, no por el tuyo, aunque así lo creas. Por el placer del hombre o por la presión social que se ejercerá sobre ti si no lo haces.

    El machismo no se ve en cifras, se ve en la cultura social de nuestras comunidades. Esa que nunca vemos y en la que nunca nos ponemos a pensar. Y, a dia de hoy, es muy profunda la herida que existe.

  3. Lo mas valioso que tiene una persona es la salud, y el respeto por su conyuge.Muchas gracias por su atención, deseo compartir este tema con usted que es profesional de La Salud; y es muy valioso su concepto y opiniones sobre este asunto que tiene mucho que ver con lo mas valioso que tiene una persona, como es La Salud; y procurando mejorar La Calidad de Vida de las personas. Hay una idea que deseo compartir, y tiene que ver con la necesidad de rediseñar las prendas de vestir de los varones. El calzoncillo bóxer, el pantalon y la correa o cinturon, estan causando muchas molestias en la Salud de los hombres. Si usted usa un torniquete, (correao cinturon), obliga al corazon a trabajar con mayor esfuerzo para vencer la resistencia que produce el torniquete. Tambien por la mala irrigacion sanguinea se veran afectados: el sistema urinario, el aparato digestivo. el aparato reproductor, y las extremidades inferiores. El calzoncillo ajustado, hace las veces de ferula; por que impide el normal funcionamiento de los testiculos , y los maltrata; y la costura central del pantalon produce MAGULLADURAS en esta parte de cuerpo; haciendolos disfuncionales y dañandolos a mediano y largo plazo. Ninguna parte de la anatomia del varon es mas maltratada que los genitales. Estas son solo algunas de las razones por las cuales estan proliferando las enfermedades modernas de los hombres: IMPOTENCIA, ESTERILIDAD, PROBLEMAS DE LA PROSTATA, Y POSIBLEMENTE CANCER DEL TESTICULO.
    LA FALDA , TUNICAS O VESTIDOS CON FALDA PARA HOMBRE, SERIAN ALTERNATIVAS MUY SALUDABLES Y CONFORTABLES. Y de paso se innovaria muchisimo en la moda masculina. Las faldas de los hombres no llevan encajes, adornos, boleros, ni recogidos cinticas, moñitos; y tampoco iría el ruedo por arriba de la rodilla, ni con aberturas.

  4. La naturaleza femenina es permanecer en el nuclieo familiar desarrollando las labores domesticas, entre las que esta el cuidado de los hijos. Su fisionomia asi lo verifica, la complexiuon fisica, mas reducida, se adapta mejor a los espacios reducidos como son las casas actuales o las antiguas cuevas en las que se alojaban los cavernicolas. Desde el inicio de los tiempos las mujeres se han quedado en el hogar y los hombre han salido en busca de comida. Es un relacion reciproca de mutuo beneficio. El problema es que se quiere hacer ver que el hecho de trabajar fuera de casa es mejor que hacerlo dentro, pero eso no es cierto, pues son dos labores complementarias y horizontales: ninguna es mejor que otra, y de la correcta compenetracion entre ambas depende el futuro de nuestra especie.

  5. Entonces, ¿los hombres bajitos deben dedicarse al cuidado de la casa y de los hijos?

    El beneficio mutuo se encuentra cuando ambas partes están de acuerdo, no cuando una se impone sobre la otra apelando a la naturaleza o a la fisionomía.

    El problema no es que trabajar fuera sea mejor que hacerlo dentro, lo malo es hacerlo por obligación simplemente por el género con que hayas nacido. Que ser mujer sea un impedimento para el desarrollo profesional fuera de casa, es el problema. Del mismo modo que ser hombre lo sea para estar dentro de casa.

  6. No es machismo ni feminismo, es UNA NECESIDAD

    La prenda de vestir menos indicada para un hombre, es el pantalon, por su antomia. Ninguna parte de la anatomia de un hombre se maltrata mas que los genitales; la costura central (tiro ) todo el tiempo maltrata, lacera, y con el torniquete que se pone en la cintura (cinturon) hace que la circulacion de la sangre en el aparato digestivo, sistema urinario , parato reproductor, presenten serias disfunciones, y daños en la salud. Las faldas y los vestidos con faldas para los varones son la mejor opción, por salud y comodidad. Las faldas de hombre deben ir sin adornos como boleros, recogidos encajes o cinticas, y preferiblemente a la rodilla por lo menos, para que sean practicas y funcionales, de otro modo serán muy incomodas; pero con estas características, SERAN MUY APLAUDIDAS LAS FALDAS PARA LOS VARONES.

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