Luces y sombras de Navalcarnero

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Navalcarnero, el pueblo donde actualmente resido, está ubicado a 29 kilómetros al suroeste de la Comunidad de Madrid, a poca distancia de la frontera con Toledo. Aproximadamente, vivimos en este municipio unos 25.000 vecinos, aunque este número va creciendo progresivamente debido a los nuevos barrios que se han construido recientemente.

Navalcarnero es conocido por su vino, su cordero y su garbanzo. Las bodegas Ricardo Benito gozan de prestigio dentro y fuera de la Comunidad, consiguiendo diferentes premios como el “Tapón de Oro Blanco 2008” en los premios “Viña de Madrid”. El Museo del Vino, inaugurado en 2002, muestra la importancia que esta bebida tiene para el pueblo, tanto en su elaboración como en su degustación. En cuanto a la gastronomía, la localidad es conocida por sus diversos restaurantes, como “Las Cuevas del Carnero”, “Las Monjas” o “El Balcón de Artemisa”, con productos de gran calidad. “Las Cuevas del Carnero”, por ejemplo, está situado en una antigua cueva del centro del municipio, y degustar allí un buen cordero merece la pena; eso sí, la cuenta está a la altura de la calidad de la oferta.

El actual alcalde popular, Baltasar Santos, siempre ha querido promover el pasado histórico, restaurando calles, iglesias y plazas. Debido a estas ideas, Navalcarnero tiene un interés turístico bastante considerable. Además, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción está considerada Monumento Histórico-Artístico Nacional, y la Plaza de Segovia ha obtenido el premio internacional “Europa Nostra”, entre otros. Por otra parte, es obligatorio nombrar los encierros nocturnos que se celebran en septiembre, con motivo de las fiestas patronales, en los cuales miles de aficionados taurinos se dan cita en las calles del municipio para disfrutar de este espectáculo por la noche, acontecimiento que se da en pocos pueblos de España.

Pero en cuestiones referentes a la juventud, no hay tantos halagos. Como joven de esta localidad, me veo obligado a salir para encontrar propuestas interesantes. Con el número de habitantes ya citado anteriormente, los locales nocturnos pueden contarse con los dedos de una mano… y no con todos. Además, la plaza de toros Félix Colomo, que, además, está cubierta, permanece cerrada todo el año, a excepción de algunos días en septiembre, Nochevieja y poco más. A mi parecer, no estaría mal que en esta ubicación se hiciesen más a menudo conciertos y demás espectáculos que interesasen a los jóvenes, y que no se abrieran sus puertas cuatro veces contadas. Es una verdadera pena que se nos dé tanto la espalda a la juventud en este municipio. Que levanten calles para ponerlas más bonitas, que construyan rotondas, que levanten monumentos o que adoquinen las calles para que Navalcarnero tenga un atractivo turístico para las personas que nos visitan cada fin de semana, me parece muy bien. Pero también hay que pensar en las personas que vivimos aquí a diario, las cuales muchas veces nos tenemos que buscar otras alternativas, puesto que en esta localidad no las encontramos.

Otro aspecto que quería destacar es el de las comunicaciones. La empresa que se encarga del transporte público en Navalcarnero, mayoritariamente, es “Arriva DeBlas”, popularmente conocida como “la blasa”. También funcionan las compañías “El Gato” y “La Cevesa”, aunque con mucha menor trascendencia.

La frecuencia normal por las mañanas es de veinte minutos, y a ciertas horas del día, cada media hora. Los fines de semana la espera se alarga una hora, y las noches laborables el municipio está totalmente incomunicado de diez y media de la noche a seis de la mañana. Algo similar pasa viernes, sábados y domingos, ya que de tres a siete de la mañana no hay autobuses que te puedan sacar de nuestro querido pueblo. Durante estas horas, o tienes coche propio o dinero para pagarte un taxi, o te quedas en tierra. Estas circunstancias, para una localidad a menos de 30 kilómetros de Madrid, donde mucha gente trabaja en la capital y ciudades colindantes, es una auténtica vergüenza. En los primeros vehículos que pasan por la mañana es raro conseguir un asiento, ¿tan complicado y costoso es poner la frecuencia, en vez de cada veinte minutos, cada diez a esas horas? Parece que es totalmente imposible, así que tendremos que seguir soportando esta situación, como siempre. Eso sí, Navalcarnero, en cuanto a belleza turística, no le supera casi ningún pueblo de la Comunidad. La balanza está un poco descompensada.

En definitiva, la tranquilidad y la cercanía con tus vecinos que en otras ciudades más grandes no tienes, son aspectos que me gustan de mi pueblo. Pero en lo referente a jóvenes, locales nocturnos y transportes, los políticos de Navalcarnero deberían replanteárselo seriamente, puesto que no se están haciendo las cosas nada bien. Desgraciadamente, dudo mucho de que estos cambios lleguen algún día.

                                                                                              Fuente de la imagen:
http://www.blogcastillosenelaire21.blogspot.com/2010_04_01_archive.html

1 Comentario

  1. Don Baltasar Santos ha convertido Navalcarnero en un pueblo con gran atractivo turistico, pero no le interesan para nada los habitantes, no solo los jovenes…. ningun colectivo.
    En el barrio de la dehesa ha permitido desde hace ya mas de tres años, que cientos de familias trabajadoras que compraron su vivienda con gran esfuerzo vieran truncadas sus ilusiones por culpa de un edificio ocupado ilegalmente en su mayoria por familias gitanas. Es imposible la convivencia. A nuestro Alcalde poco le importa las numerosas reclamaciones y peticiones que los vecinos le han realizado para solucionar el problema.

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