Love Of Lesbian triunfa en la Joy Eslava

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El concierto comenzaba pasados diez minutos de las ocho y media de la noche. Mucho antes, ya empezaba a llenarse la sala, y van tres días consecutivos en la Joy Eslava de Madrid, con gente ataviada con camisetas haciendo referencia al gran alter ego del grupo: Jonh Boy. En la pantalla y en la batería un año fundamental, 1999, un viaje hacia el pasado que nos será recordado durante todo el concierto.

La gente comienza a tener ganas, las copas van entrando ligeramente y grandes gafas se ven en el horizonte. Un público que oscila entre los 20 y los 30 comienza a observar con impaciencia el movimiento de pruebas de sonido en el escenario. Es sensacional ver cómo la sala se vuelve a llenar y no por última vez, ya que mañana será el cierre de este “mini festival” en los que Love Of Lesbian han dado lo mejor de sí mismos.

Se apagan las luces y comienza a proyectarse  un video en el que se puede notar la filosofía de la banda, de este grupo que lleva girando sin parar por el territorio más de un año. Da inicio el espectáculo con un sonido guitarrero y grandes botes, Santi Balmés y los suyos comienzan a entonar “Allí donde soliamos gritar”, este va a ser uno de esos conciertos en los que uno escucha más al público que al propio cantante. Love Of Lesbian se sienten entregados y agradecidos, con un “buenas noches Madrid”  el público comienza a enloquecerse y los primeros sudores y “laralalalas” comienzan a dejar a más de uno sin energías. Es sólo el principio.

Santi se encuentra en su salsa, showman incondicional, conecta con el público. “Somos Love Of Lesbian y estamos presentando el musical “Hoy no me puedo lesbianizar” son las primeras palabras de Santi al auditorio que no para de reírse y aplaudir. Tras relatar una pesadilla en la que Lidia Lozano le preguntaba por esta gira interminable, se escuchan los acordes de “Un día en el parque”, perteneciente a Cuentos para niños del Japón. Seguidamente y sin tregua la gente disfruta de “Las malas lenguas” y de “Noches reversibles”. Entre canción y canción Santi bromea sobre lo difícil que es no haberles visto en alguno de sus conciertos. La gente, a decir verdad, no se cansa de ellos y enloquecen con “Segundo Asalto” de 1999.

A pesar de alguna queja de Santi por su guitarra, el concierto continúa. Un video se está grabando para no olvidar estos conciertos. La importancia del año 1999 empapa todo el concierto, Santi explica esos días, ese año, esos amores que vivieron. Comienzan las canciones inspiradas en una figura femenina “Historia de una hache que no quería ser muda”, mantendrán el hilo de una historia de la que Santi nos dará detalles, no sin antes quejarse de la reventa que nos anuncia que ha llegado a 180 euros.  En la octava canción, “Cuestiones de familia” llama al escenario a la primera invitada: Annie B. Sweet, que interpreta la canción un poco dudosa. Creo que esta cantante debería cantar más en español. Seguidamente, la colaboración viene de la mano de dos componentes de Vetusta Morla. Metidos de lleno en su segundo disco. ¿Quién habló de rivalidades entre grupos españoles?

Tras la primera hora de concierto Love Of Lesbian siguen manteniendo las ganas y el tipo. No se cansan a pesar de los botes y la pasión que ponen. El público completamente entregado cuando Santi se quita la camisa y descubre su camiseta de Jonh Boy. Conectados por completo con el público y reivindica la definición que un periódico ha dicho de sus fans “la inmensa minoría” recalca Balmés. La gente enloquece con “Incendios de nieve”, una de las más esperadas del último disco y se lo hacen saber a la banda. Estos animan con la teatralidad, se comienzan a disfrazar con gafas llamativas, hocicos y gorros. El delirio vendrá cuando se entonen los primeros acordes de El ectoplasta”.

Aquello se convierte en una fiesta apoteósica. El ritmo bajará de nuevo con “La parábola del tonto” hasta hacer un pequeño descanso. Parece que el mono de fumar puede con los LOL, que se esconden en un rincón con pitillo en mano. La gente comienza a silbar, quieren más y cuando suena “Villancico para mi cuñado Fernando” todo el mundo busca a ese amigo para dedicarle la canción. Una pequeña equivocación en la letra hace de este momento uno más hilarante hasta llegar a una pequeña imitación de Nacho Vegas por uno de los guitarristas. “Shiwa” es la próxima y los chicos deciden tener contacto pleno con la sala, por lo que bajan a bailar con ellos. Al volver al escenario uno de los guitarristas aparece medio desnudo y es el protagonista del personaje del Amante Guistante en “Te hiero mucho”. De nuevo Santi acaba manteado por el público y se entonan el estribillo de “Ritmo de la noche”.

Tras “Miau” y “Me amo” dos canciones que ensalzan el egocentrismo, llega el momento cumbre de la noche: “Club de fans de Jonh Boy” hace que la gente se revolucione, tanto que los de seguridad tienen que calmar a unos cuantos en la zona cercana a los servicios. Sin duda la más esperada y de las más coreadas al unísono. Quizás deberían haber esperado a cantarla en el bis final.

De nuevo un descanso, el cansancio de tres noches seguidas comienza a aflorar pero el público le inyecta demasiada energía como para terminar. Los reclamos son escuchados y se canta “1999”. A lo lejos podemos ver a la cantante Zahara, entre bambalinas, cantando, ¿quizás un nuevo dueto? Pero no, suena “Voy a romper las ventanas”, la canción que cierra el disco que les ha llevado a tener este gran año. La gente con las manos en alto y dándoles una gran ovación. Santi se pone sentimental y pide que en el 2019 ojalá nos acordemos de lo que estábamos haciendo un día como hoy y de “como un grupo tan pequeño, sin casi promoción, gracias a internet….” La gente rompe su intervención con fuertes aplausos.

Otra pausa, esta es la definitiva, se oye a Frank Sinatra y un video en la pantalla recuerda una de sus actuaciones en las que se marcan un entrañable baile. La gente no deja de aplaudir y el grupo vuelve al escenario para saludar. Esto se acaba aquí, sólo queda una noche. Algunos de los componentes lloran, otros sonríen. Algunos nos quedamos con ganas de escuchar algunos temas como “Domingo astromántico” y “La niña imantada”. Otra vez será. Un gran concierto con un cierre sencillo, Santi y los suyos sin duda se han ganado el premio a la mejor gira. No hay quien les pueda igualar.

Crónica y fotografía: Elena Matías.

4 Comentarios

  1. Buena crónica, aunque los títulos de las canciones te bailan un poco. Creo que es “Cuestiones de familia” e “Incendios de nieve”, no “Historias de familia” e “Incendios de invierno”…
    Yo también eché de menos a la “Niña imantada”. Hubiera estado muy bien a duo con Zahara…

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