Los que fomentan el odio

0
245

Hace pocos días leí un artículo en Público que trataba sobre los peligros del lenguaje crispado y agresivo que utilizaban los políticos españoles. Según varias personalidades consultadas –el catedrático de Sociología José María Maravall, otros sociólogos como Félix Ortega y Belén Barreiro, el periodista José María Izquierdo…–, este uso malintencionado del lenguaje fomenta el odio entre los ciudadanos y daña la democracia. Sin olvidar tampoco la labor que algunos medios de comunicación han hecho también por favorecer esto.

Pues como si se tratase de una especie de oráculo o de profecía, a los pocos días se producía un suceso cuanto menos lamentable. Hablo de la despreciable agresión sufrida por el consejero de Cultura de Murcia, Pedro Alberto Cruz, la cual me atrevo a decir que es fruto de este clima enturbiado por el cada vez más marrullero lenguaje de la clase política. Sin olvidar tampoco que por el mundo anda suelto mucho chalado.

Sin embargo, este tipo de situaciones en vez de unir a la clase política en pos de una condena unánime, la aleja aún más. El PP, haciendo gala de su típica mezquindad a la hora de proceder, carga las culpas contra el Gobierno, al cual acusa de ser responsable. Pero, ¿no tienen ellos parte de culpa? ¿No han estado fomentando el odio con sus actuaciones y su manera de proceder irresponsable? ¿No se ríen y deslegitiman a las autoridades que acusan a algunos de sus miembros de corrupción? ¿No se jacta Camps, con la complicidad de otros políticos de fuerzas contrarias, de que mofarse de los periodistas da votos? La autocrítica no es algo a lo que preste mucha atención los populares y en general tampoco el resto de la clase política.

Los políticos se han ganado a pulso la imagen tan negativa que tenemos de ellos. Han conseguido, con la inestimable ayuda de algunos medios de comunicación de índole montaraz, que muchos odien al vecino por seguir tal o cual ideología. Deberían ser más responsables tanto a la hora de actuar como a la hora de dirigirse a nosotros.

Que se utilice este incidente con fines políticos sobrepasa la desfachatez de unos dirigentes más pendientes de desacreditar a su rival que de actuar de manera responsable ante los ciudadanos. El argumento acusador de los populares no se fundamenta en nada y, lo que es todavía peor, aviva aún más el fuego provocado por unos indeseables.

Fuente del texto:
http://www.publico.es/internacional/356440/el-discurso-del-odio-envenena-la-democracia

Fuentes de las imágenes:
http://blogs.laverdad.es/asisemos/2009/2/19/pedro-alberto-cruz-como-pantoja
http://deportes.orange.es/formula1/noticias/el_responsable_de_deportesde_murcia_afirma_que_si_hay_una_escuderia_tiene_que_haber_circuito.shtml

Dejar respuesta