Los Lakers contra el orgullo de LeBron

0
437

La NBA, que abrió sus puertas a la nueva temporada la pasada madrugada, concentra en la figura de LeBron James gran parte del atractivo que la competición pondrá en juego hasta finales de junio. En el camino que debería llevarle hasta su primer anillo, Los Ángeles Lakers se presentan como el principal adversario. Para superarles LeBron ha trasladado la capital del Imperio a Miami, donde le esperan dos estrellas: Dwayne Wade y Chris Bosh.
El verano de 2010 se recordará en Cleveland como el año en que LeBron James abandonó la franquicia de los Cavaliers en busca de tierras más cálidas. La noticia, que se dio a conocer a principios de julio, cambió por completo el paradigma del baloncesto americano cuando The Chosen One anunció que ejercía su derecho como agente libre al aceptar la oferta realizada por Miami Heat. Todos los focos apuntaron en aquella dirección, más aún cuando la incorporación de Bosh, uno de los mejores ala-pívots de la Liga, se sumaba al potencial del equipo de Florida. Erik Spoelstra tenía a sus órdenes a tres de los grandes jugadores del campeonato a partir de aquel momento.

LeBron dejaba atrás seis cursos en los que ha batido varios récords de franquicia con los Cavaliers, entre ellos el de anotación con más de 15.000 puntos, creando una atmósfera de rechazo que se ha extendido por una parte cada vez mayor del panorama baloncestístico. La disposición con lo que abandonó la franquicia de su Estado natal, Ohio, y la posterior llegada al equipo donde será la punta de lanza del nuevo Big Three, ha fomentado un desagrado creciente dentro de la NBA. Sin embargo, parece que James tiene la conciencia tranquila después de haber llevado a los Cavaliers a la final por primera vez en su historia, y es consciente de que su leyenda no podrá acercarse a la de Michael Jordan si no consigue el éxito colectivo recompensado por varios anillos, y no sólo el éxito individual, que hace tiempo que lo tiene. Como dice Antoni Daimiel, reconocido periodista deportivo especializado en baloncesto, “el rey no cae simpático ni es campechano”, pero da la sensación de que merece la pena cargar con el fantasma de prepotencia que le acompaña en su nueva andadura si ello le acerca al título. Con todo, los Heat corren el riesgo de ver cómo el boomerang les golpea en la cara, ya que el entusiasmo generado con los nuevos fichajes puede volvérseles en contra. No hay que olvidar que ese vestuario es un polvorín de egos que todavía no saben a qué van a jugar. Aún están en el recuerdo aquellos Lakers de Payton, Malone, Bryant y O’Neal que cayeron en la final contra Detroit Pistons.

En medio de la rutilancia están precisamente los Lakers, los vigentes campeones que por primera vez en tres años ven cómo los focos no apuntan hacia ellos. El equipo de Phil Jackson ha sabido moverse bien en el segundo plano, manteniendo la estructura del conjunto en los últimos tiempos con Bryant, Odom, Gasol y Fisher vertebrando el equipo, e incorporando a Lamont Barnes y a Steve Blake, dos suplentes de garantías para la rotación de aleros y bases. Los californianos buscan el Three Peat, un tercer campeonato consecutivo que con seguridad colmaría la venerada carrera de caballeros de este deporte como Derek Fisher y Phil Jackson.

El orgullo resentido es el de los Celtics, que a priori parten con una de las plantillas más envejecidas. Pero si hay un sentimiento que se infunde desde Boston es el respeto al color verde año tras año, por muy marchitas que parezcan estar las carreras de los jugadores que integren su plantilla. A los Pierce, Garnett, Allen y Rondo se une Shaquille O’Neal, con 38 años y más atractivo mediático que repercusión deportiva, ya lejos del pívot que dominó los tableros de la Liga durante una década entera.

Cavaliers, Celtics y Lakers. Ésas parecen ser las grandes atracciones de una temporada en la que es previsible que los españoles tengan destinos inciertos: se antoja que veremos a un Calderón a más bajo nivel que años anteriores, a Marc Gasol tirando del carro en un equipo donde son demasiados los que quieren tirar, y a Rudy Fernández saliendo desde el banquillo para hacer que sus minutos ayuden a unos Portland Trail Blazers que prometen divertir.

Kareem Abdul-Jabbar, Karl Malone, Jerry West (la figura que aparece en el logo de la NBA), Larry Bird, Magic Johnson, Jordan, Bryant, LeBron… Se alza el telón en la NBA, una competición criticada por muchos y adorada por otros, pero donde las cosas increíbles, simplemente, suceden.


Fuentes del texto.
Blog de Antoni Daimiel.
Fuentes propias del autor.

Fuentes de las imágenes.
/www.sportsbettingindex.net

www.rtve.es
www.nba.com

Dejar respuesta