Los inquietantes rostros de ‘Persona’

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Con Persona, Jerker Eriksson y Håkan Axlander Sundquist, los escritores suecos que se esconden tras Erik Axl Sund, arrancan una de las sagas más violentas y perturbadoras de los últimos tiempos.

PersonaErik Axl Sund es el pseudónimo que utilizan los dos autores suecos, Jerker Eriksson y Håkan Axlander Sundquist, que se han convertido en un fenómeno de ventas en su país. Habiendo vendido los derechos a más de treinta y ocho editoriales en todo el mundo, brillando en la listas de ventas de Croacia, República Checa, Dinamarca o Rusia y esperando su adaptación para la televisión americana, no nos queda duda de que Los rostros de Victoria Bergman es la saga del momento.

Persona inicia una trilogía que continúa con Trauma y Catarsis, de próxima publicación en la colección Roja & Negra de Reservoir Books. La novela comienza al descubrir el cadáver de un joven extranjero asesinado entre los arbustos de la boca del metro. La violencia a la que ha sido sometido el cuerpo concede notoriedad al asesinato, investigado por la comisaria Jeanette Kihlberg y su equipo. Para resolver el caso, la policía contará con la inestimable ayuda de la psicoterapeuta Sofia Zetterlund, especializada en los traumas de los niños soldado, tras su experiencia de cooperación en Sierra Leona.

Muchos comparan Los rostros de Victoria Bergman con la trilogía Millenium del escritor Stieg Larsson. Parece obvio constatar que la violencia predomina en ambas sagas: las escenas duras y truculentas son difícilmente digeribles para algunos lectores. De igual modo, las dos trilogías comportan una denuncia sobre distintos aspectos de la vida en Suecia. Sin embargo, en el primer volumen, ni Jeanette ni Sofia poseen el atractivo o el carisma de Lisbeth Salander, aunque no por ello sean personajes menos interesantes.

Persona incorpora, al ingrediente del thriller, un elemento psicológico. A través de Sofia Zetterlund, indagaremos en la consciencia de los más aterradores y cruentos asesinos, violadores y pederastas. Bucearemos en su consciencia, en su ética, en su fe. Esta novela, que resulta tremendamente inquietante, está muy ligada a la corriente oscura que ha resurgido en la novela negra (y que ha tenido su eco en la pequeña pantalla con series como True Detective). Los abusos sexuales, la pornografía infantil, el abuso de autoridad y la corrupción serán algunos de los temas empleados por los autores suecos, reflejando una realidad que nos espanta.

Los breves capítulos, ambientados en distintos lugares y épocas, atrapan al lector, y su compleja trama, de diversos personajes y casos, le hacen estar alerta. Encajar todas las piezas de este macabro puzle es fundamental y los autores suecos no nos lo ponen fácil: para desentrañar las intrigas debemos pensar como un ser desequilibrado y despiadado. Los imprevisibles golpes de efecto y el buen ritmo de esta novela nos animan a recomendaros Persona y a adentraros en esta nueva saga.

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