Los hijos pródigos traen una victoria al Palacio

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Se reanudó la temporada ACB (o Liga Endesa, como prefieran) después de haber vivido el mejor verano de la historia del baloncesto español a nivel de selecciones (no solo con el Europeo de los Gasol, Navarro y cía., sino con medallas prácticamente en todos los escalafones inferiores habidos y por haber). Había ganas de baloncesto en el Palacio de los Deportes, y qué mejor manera de empezar el año que con una doble ración, primero con el Real Madrid y el Fuenlabrada en sesión matinal para, posteriormente, dar paso a un Asefa Estudiantes renovado y, sobre todo, muy ilusionado.

No es para menos teniendo en cuenta que volvían a casa dos mitos de la historia colegial: Pepu Hernández en el banquillo y Carlos Jiménez sobre la cancha. Ambos son más veteranos, están curtidos en más lides y tienen reconocimiento internacional gracias a la Selección española, pero nunca dejarán de dar el 100% cuando se trata de defender los intereses del Estu. 

Pocos minutos antes de que comenzara el partido, los pocos aficionados que estaban ya en sus asientos se percataron rápidamente de la primera aparición de Pepu sobre el parqué. Los primeros aplausos de la tarde estaban servidos, mientras el entrenador que puso mayúsculas a este deporte saludaba con las mismas dosis de agradecimiento y de discreción, dos factores clave para definir su personalidad.

Para escuchar la ovación a Jiménez hubo que esperar a que el speaker leyera los planteles de ambos equipos. Superó en muchos decibelios al recibimiento del míster, en parte porque el pabellón ya presentaba un aspecto más que decente. La Demencia tenía ganas de recibir a aquellos que tanto le habían hecho disfrutar en el pasado y tantos fines de semana de buen baloncesto seguirán ofreciendo. Con tanta alegría, más de uno olvidó que también regresaba Nik Caner-Medley, aunque en el banquillo rival. Pronto se darían cuenta gracias a los 11 puntos con los que inició el primer cuarto. Nada de regalos ni sentimentalismos, pensó el norteamericano. La Demencia tampoco escatimó en presiones al rival, con respeto, eso sí, que por algo había sido uno de los jugadores emblema del Asefa en los últimos tiempos.

El primer cuarto comenzó bastante igualado, sin poder despegarse uno del otro en el marcador. Tuvo que ser en el segundo cuando el Asefa, de la mano de Simmons, Wright y Jiménez (sigue sorprendiendo su capacidad reboteadora) diera un pequeño estirón que le permitiera situarse cinco puntos arriba en el marcador. Ya en el descanso llegó el merecido homenaje a Caner-Medley, quién sabe si con el objetivo de descentrar a quien tomó las riendas del ataque valenciano en la primera parte. Pronto se pudo comprobar que no se logró, ya que en el primer balón que tocó tras el intermedio, Caner-Medley anotó un triple que fue el preludio de un tercer cuarto en el que el Pamesa remontaría el resultado adverso e incluso conseguiría situarse seis arriba, aprovechando una pequeña caraja estudiantil. 

Se notaba que era el primer partido de temporada, y muchos jugadores decisivos en el Valencia el año pasado no hicieron excesivo acto de presencia (Claver, Martínez y De Colo rindieron por debajo de lo esperado; Faverani, con sus tres faltas, se fue directo al suspenso). Se llegó al último cuarto con ventaja para los visitantes, por lo que la Demencia volvió a tomar las riendas. Da igual cuánto tiempo pase sin baloncesto; la afición estudiantil sabe cuándo llega su momento en los partidos. Pitidos ensordecedores y pataleos que hacían retumbar todo el pabellón hicieron su efecto, ya que el Valencia no consiguió anotar en los primeros cinco minutos del cuarto decisivo, lo que aprovechó el Asefa para poner tierra de por medio. El estado de gracia de Wright de cara al aro y la fortaleza defensiva de Jiménez bajo los aros fueron suficientes para compensar un estrepitoso porcentaje de tiros libres (de un 80% en el primer cuarto se bajó a unos porcentajes en torno al 50% en el resto del partido) y asegurar, no sin sufrimiento, la primera victoria de la temporada. De la mano de Pepu y Jiménez, el Estu está predestinado a no sufrir tanto y a olvidar temporadas anteriores. Además, con la vuelta de estos dos iconos, se hace menos dolorosa la partida de otro como Pancho Jasen, a quien ayer apenas se recordó en las gradas.  

Asefa Estudiantes 71 (19-18-18-16)
Clark 0, Fernández 4, Simmons 10, Jiménez 12, Granger 6, Gabriel 2, Flores 15, Martínez 0, Wright 22. No jugaron: Driesen, Lobo y Serrano. 

Valencia Basket 69 (20-12-24-13)
Markovic 5, Ogilvy 11, Claver 7, Lishchuk 9, Faverani 0, Martínez 13, Pietrus 0, De Colo 7, Kuksiks 0, Caner-Medley 17, San Miguel 0. No jugó: Olmos

Fuente del texto:
Elaboración propia
Fuente de las imágenes:
www.acb.com
www.clubestudiantes.com 

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