Los Grizzlies ya no son unos oseznos

0
81

Hace once años que Pau Gasol, segundo jugador español en llegar a la NBA, aterrizó en unos Grizzlies que iniciaban su andadura en Memphis tras seis temporadas en Vancouver, hábitat natural de la raza de oso que da nombre a la franquicia. La única similitud entre ese equipo y el actual es que sigue habiendo un Gasol entre sus filas, aunque ahora es Marc, el mediano de la saga. Por lo demás, once años han transformado un solar en un proyecto de hotel paradisíaco o, lo que es lo mismo, un auténtico aspirante al título.

Marc Gasol es uno de los pilares de los actuales Grizzlies. Fotografía: Matthew D. Britt.
Marc Gasol es uno de los pilares de los actuales Grizzlies. Fotografía: Matthew D. Britt.

El 27 de junio de 2001 fue un día histórico para el baloncesto español. Los Atlanta Hawks eligieron a Pau Gasol en el puesto número tres del draft e, inmediatamente, lo traspasaron a los Memphis Grizzlies, un equipo que nació en 1995 y que estrenaba en 2001 su nuevo asentamiento. Además, se trataba de un equipo sin ningún tipo de aspiración y con muy poca calidad; calificativos que se ganaron a pulso al terminar esa temporada con 20 victorias en 82 partidos, el penúltimo peor balance de la liga.

De los nuevos compañeros del de Sant Boi, únicamente Jason Williams tenía un nombre ganado en la NBA. Aunque White Chocolate, uno de los bases más imaginativos que ha pasado por una pista de baloncesto en los últimos veinte años, no era el mismo que maravilló al mundo años atrás en los Sacramento Kings. También estaba Stromile Swift, un ala-pívot cuya mayor cualidad era un buen físico, que afrontaba su segunda temporada en la NBA.

Por otro lado, había grandes expectativas con Shane Battier, otro recién llegado a la considerada mejor liga del mundo tras un buen papel en la Universidad de Duke, una de las más prestigiosas en el terreno baloncestístico. El alero, ahora en los Miami Heat, llegaba a la NBA como un tirador fiable –50% de acierto en los tiros de campo; 40% en los triples–, y pronto se convirtió en uno de los favoritos de la afición.

Al ritmo que crecía la barba de Pau Gasol lo hacían los Grizzlies, que, por primera vez en su historia, se clasificaban para la postemporada en el año 2004; una gesta que repetirían las dos siguientes temporadas. Tres veces llegaron a playoffs, y en todas ellas cayeron por un contundente 4-0 frente a equipos texanos (San Antonio Spurs, Phoenix Suns en 2005 y Dallas Mavericks en 2006). La primera victoria en postemporada no llegaría hasta 2011.

El pívot de Sant Boi guardará siempre un buen recuerdo del año 2006, cuando se convirtió en el primer grizzly en llegar al All Star, aunque no disfrutó de muchos minutos por culpa de una amigdalitis. También ese año se colgó el oro en el Mundial de Japón, aunque no estuvo sobre el parqué en la final al fracturarse un dedo del pie izquierdo en la semifinal frente a Argentina.

Evolución del logotipo de los Grizzlies
Evolución del logotipo de los Grizzlies

Esta lesión le obligó a retrasar su inicio de curso en la NBA  y lo lastró en cierta manera para el resto de la temporada, que fue un paso atrás de la franquicia de Tennessee, al volver a un balance de victorias negativo (22 victorias en 82 partidos).

A pesar del gran pesimismo que pudiese surgir entre los aficionados del equipo –que tampoco son muchos, ya que el FedEx Forum es uno de los pabellones con menor afluencia de público–, entre 2006 y 2007 llegarían dos de las piezas claves de la actual plantilla.

En el verano de 2006 llegó Rudy Gay –tras ser elegido en el puesto número ocho del draft de ese año por los Houston Rockets– a cambio de Shane Battier, ya consolidado en la liga. Con solo 20 años, Gay –muy criticado a lo largo de su carrera por su escaso gusto para el juego en equipo- promedió 10,8 puntos en su primera experiencia como profesional. Al siguiente verano, Mike Conley fue elegido en el cuarto puesto del draft y es, actualmente, el base del equipo.

La temporada 2007-2008 no fue mucho mejor que la anterior y, de hecho, se repitió el balance de 22 victorias y 60 derrotas. Además, en febrero de 2008 hizo las maletas el mayor de los Gasol para irse a Los Ángeles Lakers, que, a cambio, ofrecían los derechos que tenían sobre un pívot de 23 años de edad que jugaba en el Akasvayu Girona, de nombre  Marc Gasol.

El mediano de la saga dio el salto a la NBA en el verano de ese mismo año, aunque no habría una gran mejora en un equipo que se había encasillado como uno de los perdedores del campeonato. Quizá la mejor noticia sería la destitución de Marc Iavaroni y la llegada de Lionel Hollins al banquillo, un puesto que había ocupado con anterioridad.

“Llego con grandes expectativas, pero para eso es necesario que todos trabajemos muy duro y cambiar la marcha perdedora en la que ahora se encuentra el equipo con nueve derrotas consecutivas”, fueron las primeras palabras del actual entrenador en su nuevo cargo, en enero de 2009. Ya casi hace cuatro años de aquello y, por el momento, Hollins está cumpliendo su palabra.

Zach Randolph está haciendo una gran temporada. El 4 de diciembre, frente a los Phoenix Suns, logró 38 puntos y 22 rebotes.
Zach Randolph está haciendo una gran temporada. El 4 de diciembre, frente a los Phoenix Suns, logró 38 puntos y 22 rebotes. Fotografía: Memphis CVB

En su primera temporada completa al frente del equipo, los Grizzlies sumaron cuarenta victorias, casi el doble que en cada una de las tres temporadas anteriores. El gran culpable de la mejora sería Zach Randolph, único cambio relevante en la plantilla respecto a los últimos años. Randolph es un ala-pívot talentoso y problemático a partes iguales, que llegó a la franquicia de Tennessee tras sus problemas disciplinarios en Los Ángeles Clippers.

En la 2010/11 llegó el momento de empezar a pensar en mayores objetivos. Fue la temporada en que se configuraron los mimbres del actual equipo con la llegada de Tony Allen, procedente de los Boston Celtics, un escolta defensivo que arrebató a O.J. Mayo su puesto en el quinteto titular.

Los Grizzlies volvieron a conseguir un balance positivo de victorias (46-36) cinco años después y, como consecuencia, lograron situarse en el octavo puesto de la Conferencia Oeste, último que da acceso a los playoffs. A pesar de no poder contar con Rudy Gay, Lionel Hollins y sus pupilos darían la sorpresa al eliminar a los San Antonio Spurs; con lo que la primera victoria en postemporada y la primera ronda superada llegaron casi de la mano.

En la siguiente ronda se cruzaron con unos Oklahoma City Thunder que tuvieron que esforzarse al máximo para doblegar a Marc Gasol y compañía, que lograron forzar el séptimo partido ante uno de los mejores equipos de la competición.

Llegada la temporada pasada, la del cierre patronal, los Grizzlies dieron una de cal y una de arena: lograron el mayor porcentaje de victorias en la historia de la franquicia -un 62% tras sumar 41 victorias en 66 partidos, superando así el 61% de la 2003/04 -, aunque no fueron capaces de vencer en la primera ronda de playoffs, donde se vieron superados por Los Ángeles Clippers de Chris Paul y Blake Griffin.

Tras un verano sin fichajes y con la no renovación de Mayo en boca de todos –de hecho se colocó a los Grizzlies como el equipo que peor se había movido en el mercado-, se esperaba que la época dorada decayese, aunque las predicciones no tienen por qué cumplirse.

A día de hoy, los Memphis Grizzlies son uno de los mejores equipos de la NBA. Para ser más exactos, ocupan el tercer puesto de la Conferencia Oeste, con cuatro victorias menos que los San Antonio Spurs, aunque también habiendo jugado cuatro partidos menos. Diez de sus jugadores suman al menos cinco puntos; y cuatro de ellos suman más de 14 cada uno.

Con este panorama, ¿quién puede negar que este equipo no pueda optar al anillo de campeón? Son, junto a los Oklahoma City Thunder, las grandes amenazas a los equipos tradicionales en la considerada mejor liga del mundo.

Dejar respuesta