Los domingos por la tarde no sólo juegan los hombres

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El 13 de septiembre, en el estadio Emil Alexandrescu de la ciudad de Iasi, la selección española de fútbol femenino conseguía la clasificación para el Mundial de Canadá 2015, el primero de su historia. Tras una fase de clasificación impoluta, solo un empate en nueve partidos, se cumplía el sueño mundialista.

 

El pasado sábado se conoció que la selección española recalaba en el Grupo E junto a Brasil, Costa Rica y Corea del Sur, a priori uno de los grupos más complicados de esta edición.

En 1988 fue cuando empezó a disputarse la liga en la Primera División Femenina, y ahora España es uno de los ocho países debutantes en su primera cita intercontinental. Las jugadoras de Ignacio Quereda intentarán hacer un buen papel del 6 de junio al 5 de julio en el Mundial de Canadá 2015. La forma de clasificación varía

La selección femenina afronta su mayor reto en el Mundial de Canadá. Fotografía: RFEF
La selección femenina afronta su mayor reto en el Mundial de Canadá. Fotografía: RFEF

con diferencias notorias con respecto a la versión masculina debido a su menor número de participantes (24 en lugar de 32). Pasarán a octavos los dos primeros y los cuatro mejores terceros de los seis grupos. El único inconveniente en este Mundial es el terreno de juego, ya que se disputará en campos de césped artificial.

En la última Eurocopa el papel ya fue notable, y esta vez La Roja femenina intentará contrarrestar las desventajas de la inexperiencia con sus ganas sobrenaturales de demostrar quiénes son. “Aquí estamos nosotras, las mujeres”; este lema será llevado por todas y cada una de las jugadoras del equipo, que cuenta con la destacada jugadora Verónica Boquete (Frankfurt, Alemania), la reina del gol nominada por primera vez en la historia al Balón de Oro, pese a que no ha sido una de las tres finalistas, es una de las principales estrellas de esta selección. Desde su minoría de edad, Vero ha ido superando pruebas y pasando por equipos de España, Estados Unidos, Suecia y Rusia. Destacan también jugadoras como Jennifer Hermoso, Sonia Bermúdez Vicky Losada (Barcelona); o Natalia Pablos (Bristol Academy).

La mayoría de estas jugadoras tiene que emigrar del fútbol nacional para poder triunfar y vivir de la práctica de su deporte favorito. Esta situación denota que la RFEF tiene que aprender mucho de cómo se trabaja en este aspecto en países como Alemania, EE. UU. e incluso Inglaterra, que ha visto potenciado su fútbol femenino gracias a la reconstrucción de su liga, la inversión económica de su federación y el paso a una mayor profesionalización de sus clubes, tratando a las mujeres de igual a los hombres. Una de las formas de motivación para el espectador  ha sido que la Liga se dispute durante el verano, ya que son meses en los que no hay fútbol masculino y el tiempo es mejor que en invierno.

Con esta clasificación, la selección mete la cabeza entre las principales potencias del mundo; esto puede detonar positivamente llevando a cabo cambios necesarios en la RFEF, que debe apoyar aún más la versión femenina del fútbol, dejando atrás todos los cambios de competición y de denominación erróneos que ha habido. Consiguiendo la estabilidad necesaria para hacer un buen trabajo y dejando atrás las polémicas, algunas de ellas protagonizadas por el propio seleccionador Ignacio Quereda, como la no convocatoria en numerosas ocasiones de Laura del Rio, jugadora que era importante dentro del equipo, para evitar  pagar sus viajes desde Estados Unidos.

Los tiempos han cambiado y la sociedad ha evolucionado, y ellas se han ganado a pulso el apoyo de la afición y el de la Federación Española de Fútbol, los domingos por la tarde no sólo juegan a fútbol los hombres.

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