Los Clippers, los nuevos reyes de LA

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La pasada semana Los Ángeles Lakers sufrieron la mayor derrota de su historia, perdiendo (142-94) con estrépito ante sus vecinos de Los Ángeles Clippers. Pero lo más asombroso del asunto no está tanto en las formas, sino en que este resultado histórico no ha sorprendido a nadie. Y es que el equipo de los Clippers, que ha sido uno de los grandes perdedores de la liga desde su creación en los años 70 bajo el nombre de Buffalo Braves, ha conseguido revertir un ‘trend’ histórico, convirtiéndose en el equipo grande de los Ángeles.

Chris Paul (28), pilar decisivo en la buena marcha de los Clippers. Foto: Verse Photography (flickr)

Esta situación viene cociéndose desde hace varias temporadas. La explosión de jugadores como Blake Griffin o Deandre Jordan, la llegada de un entrenador como Doc Rivers… varias son las razones de este vuelco en el poder de la ciudad de california. Pero hay un punto decisivo a la hora de explicar este cambio: el fichaje de Chris Paul, ya que mucha gente se olvida de que el base de los Clippers, gran líder vocal y espiritual del equipo, estuvo a punto de fichar por los Lakers hace tres años.

De hecho el fichaje ya estaba prácticamente cerrado, pero David Stern, en aquel momento dueño del entonces equipo de Chris Paul, los New Orleans Hornets, bloqueó el traspaso alegando que no era beneficioso para la franquicia. De haberse llevado a cabo, Gasol y Odom habrían salido del equipo en dirección Nueva Orleans, los Lakers se habrían asegurado el mejor ‘backcourt’ de la historia y probablemente seguirían dominando LA. Pero la historia no fue así. Chris Paul acabó recalando en los Clippers a cambio de Chris Kaman, Eric Gordon y una primera ronda del draft, sentando las bases de la época más dorada de su historia.

La pregunta ahora es: ¿Va a ser duradera esta situación? Hace unos diez años, en la época de los Lakers post-Shaquille O’Neal, ya parecía que los Clippers podían situarse por delante de sus vecinos por primera vez, pero aquella situación terminó demostrándose flor de un día y acabaron volviendo a la mediocridad. Pero esta vez parece que están destinados a dominar durante bastante tiempo: el núcleo principal del equipo está formado por jugadores jóvenes con mucho potencial y muchas ganas. Han logrado hacerse con los servicios del que probablemente sea el mejor entrenador en actividad, con permiso de Popovich. Y tienen una de las plantillas más amplias de toda la liga.

Los Ángeles Lakers, por su parte, han entrado en un pozo del que no parece que vayan a salir pronto. Mike D’Antoni nunca ha logrado tomar el control de un vestuario muy volátil, los jugadores más valiosos del equipo son ya muy veteranos y han tenido muchos problemas físicos, y los recambios han demostrado no estar a la altura. De todos modos tampoco hay que dar por muertos a los de purpura y oro, pues si la historia de la NBA ha demostrado algo, es que la franquicia de púrpura y oro tira mucho, y que las crisis de los Lakers siempre son muy pasajeras. Sin embargo de lo que no hay duda, es de que los Clippers han venido para quedarse.

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