Los ascensos y descensos, cerca del fin

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Tras la disputa de las dos primeras jornadas de la Liga Endesa, los que no hayan estado al tanto este verano de las noticias se habrán sorprendido al ver que continúan en ella Asefa Estudiantes y Blancos de Rueda Valladolid, dos equipos que consiguieron en los despachos lo que no pudieron conseguir sobre el parqué. Las duras exigencias económicas impuestas a los equipos que habían conseguido el ascenso tuvieron la culpa. Por ello, el sistema de ascensos típico europeo camina hacia el sistema de liga cerrada, al estilo de la NBA.

El futuro de la Liga Endesa apunta a una nueva configuración

El Canarias, como campeón de la liga Adecco Oro, y el Menorca Bàsquet como campeón del ‘playoff’ de la misma categoría, fueron los dos equipos que se ganaron durante la temporada pasada el derecho a estar entre los grandes, el derecho a ascender a la Liga Endesa. Pero no fue todo tan fácil por culpa de las duras exigencias económicas.

Para que el equipo campeón de la segunda división del baloncesto nacional formalizase el ascenso, debía depositar cinco millones de euros antes del 27 de junio; 3,2 millones en concepto de inscripción en la ACB –algo que deben aportar los equipos que logran el ascenso por primera vez en su historia–, y 1,8 millones destinados a un fondo de ascensos y descensos que tiene la liga.

Cinco millones que debían ser afrontados en un único pago, a los que hay que sumar el presupuesto para afrontar la temporada; algo inasumible para un equipo modesto en un momento en que el apoyo institucional tiende a cero y la inversión publicitaria tampoco es abundante. Por fortuna para el equipo canario, el Lucentum Alicante no pudo afrontar el pago para inscribirse en la Liga Endesa, y esa plaza fue a parar a Santa Cruz de Tenerife.

Menos suerte tuvo el Menorca, que “sólo” tenía que afrontar el pago de 1,8 millones de euros debido a que ya había estado en la máxima categoría. Con cinco millones de deuda y en concurso de acreedores, el conjunto menorquín no pudo depositar tal cantidad y se vio abocado a la desaparición. Triste fin para un club de 62 años de historia, aunque es algo que se está viendo con bastante frecuencia en los últimos tiempos. El sueño se tornó en pesadilla en sólo dos semanas.

Tras la celebración del ascenso, llegó la desaparición del club.

Así, se da la circunstancia de que 17 de los 18 equipos que componen la Liga Endesa ya estuvieron en ella la temporada pasada. De no ser por los problemas económicos del Lucentum, se habría dado el pleno. Por ello, es inevitable mirar a la NBA y ver que el sistema español está acercándose al estadounidense, que cuenta con una liga cerrada de treinta equipos.

Los méritos deportivos, sin un respaldo económico, quedan así en papel mojado. Quizá en un panorama económico como el actual habría que tener una mayor benevolencia en ciertos aspectos, especialmente con equipos que han luchado duro por estar en lo más alto. Además, formar una liga cerrada al estilo de la NBA no asegura el éxito económico, tal y como ha mostrado la liga americana, en la que una gran parte de los propietarios tiene pérdidas año tras año.

Por fortuna para el espectáculo, el Estudiantes ha hecho un gran trabajo durante el verano para reforzarse, lo que se ha visto traducido en dos victorias en los dos primeros partidos ligueros. Por otra parte, el Blancos de Rueda ha arrancado con una victoria frente al Barcelona Regal y una derrota frente al Real Madrid; un buen balance teniendo en cuenta que se ha enfrentado a los dos rivales más duros del campeonato.

Fotografías: Liga Endesa // FEB

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