Los agresores de Méric pasarán a prisión preventiva

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La fiscalía de París ha abierto una investigación formal por homicidio voluntario tras determinar que el joven antifascistas murió a causa de múltiples golpes. La autopsia confirmó que Méric murió a causa de la paliza recibida y no por el golpe en la cabeza que se dio al caer, tal y como defendía la primera hipótesis. El fiscal de París, Francois Molins, solicitaba la semana pasada la prisión preventiva para cuatro de los cinco neonazis detenidos tras la muerte del militante antifascista de 18 años.

Méric. Foto cedida por www.flickr.comLa fiscalía francesa ha iniciado la causa contra el supuesto autor material de la agresión, Esteban Morillo, de 20 años, y ha solicitado la prisión preventiva de éste y otro tres de los cinco neonazis detenidos tras la muerte de Clément Méric. Por otro lado, la novia del principal acusado, Katia V. que participó en el altercado, ha sido acusada de complicidad en un acto de violencia intencionada pero no ingresará en prisión.

El principal sospechoso, Estaban Morillo, un ciudadanos francés de 20 años nacido en Cádiz, reconoció haber golpeado, únicamente, dos veces a Méric, y admitió ser el responsable del fuerte puñetazo que derribó al joven antifascista, según aseguró el fiscal que además confirmó tras las primeras conclusiones de la autopsia que Méric recibió múltiples golpes y que su muerte no fue resultado del hematoma en la cabeza que se produjo al caer, sino “a los traumatismos craneoencefálicos ocasionados por los puñetazos”.

Los acusados son simpatizantes del grupo neonazi Tercera Vía, fundado por Serge Ayoub, un veterano Skinhead apodado Batskin por su afición a dar palizas con bates de béisbol. Aún así, éstos alegaron que sus intenciones eran responder a las agresiones del grupo rival. Tercera Vía es conocido por sus consignas violentas y su parafernalis nazi. Ayoub fue interrogado durante dos horas el viernes pasado por los investigadores. El fiscal afirmó también que Morillo lleva una cruz gamada tatuada en el cuello.

El periódico informaba de que el alcalde de la pequeña localidad denunció en 2010 a Morillo y a tres amigos más porque se dedicaban a provocar a los vecinos haciendo el saludo nazi. Los cuatro llevaban la cabeza rapada y vestían ropa negra. Los gendarmes que les controlaron hallaron diversos objetos que probaban su ideología neonazi: dos banderas con la cruz gamada, las siglas SS y la Totenkopf (calavera nazi). La investigación policial se cerró sin acusación y los cuatro militantes quedaron libres.

El Courrier Picarde informó también de que Esteban Morillo se trasladó a vivir a la región de París hace 18 meses con su novia, y confirma que el joven era “muy próximo” tanto a Tercera Vía como a las Juventudes Nacionalistas Revolucionarias, su brazo armado.

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