Lisboa despide a Antonio Tabucchi, el escritor comprometido

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Una ceremonia pública despidió ayer en el cementerio dos Prazeres de Lisboa al escritor italo-portugués Antonio Tabucchi, quien falleció el pasado 25 de marzo en la capital lusitana debido a un cáncer. El autor, un enamorado de Portugal, legó obras como Requiem (1992) o El tiempo envejece deprisa (2009). En su extensa vida literaria no faltaron el relato, la novela y el teatro. Traductor de Fernando Pessoa, decidió mejorar su conocimiento del portugués para comprender los sueños del poeta.

El escritor Antonio Tabucchi

Nacido en Vecchiano -una pequeña localidad del norte de Italia cercana a Pisa-, Tabucchi murió el pasado domingo a los 68 años de edad. Licenciado en Literatura Portuguesa por la Universidad de Pisa, trabajó como profesor en Génova y llegó a ser catedrático en la Universidad de Siena.

Su compromiso con la sociedad europea y su devoción por la literatura portuguesa le llevaron a difundir en Italia la obra de su admirado Fernando Pessoa. Aunque previamente trabajó sobre los versos de diversos poetas surrealistas italianos, una colección de relatos –Piazza d`Italia (1975)- fue su primera obra publicada.

Una de las novelas más conocidas de Tabucchi es Sostiene Pereira (1994), donde se narran las peripecias de un periódico portugués antes de la llegada de la Revolución de los Claveles en plena dictadura de António de Oliveira Salazar. El escritor también dedicó parte de su obra a la novela policiaca. La cabeza perdida de Damasceno Monteiro (1997) es un ejemplo de esta literatura que Tabucchi ubica en ciudades portuguesas en un alegato a la vinculación afectiva que sentía por este fascinante país.

El aura de misterio intrínseco a su estilo literario se ve claramente reflejado en algunas de sus obras más recientes, como Se está haciendo cada vez más tarde (2001) y Tristán Muere (2004). Tabucchi también colaboró en diferentes medios de comunicación, entre ellos Il Corriere de la Sera, Le Monde y El País, pasándose después al género teatral. Su obra Los diálogos ausentes retrata la soledad y la imposibilidad de comunicación de sus personajes. Su última novela, Racconti con Figure, se publicó en 2011.

Tabucchi fue director del Instituto Italiano de Cultura de Lisboa entre 1987 y 1989. También participó activamente en la labor del Parlamento Internacional de Escritores, del que llegó a ser miembro. Muy crítica fue su labor en el panorama mediático italiano, llegando a publicar en el diario L’ Unita un artículo que cuestionaba el pasado y los negocios de Silvio Berlusconi.

El nombre de Tabucchi sonó como candidato al Príncipe de Asturias y al Premio Nobel de Literatura, candidatura que avalaba desde 2000 el Pen Club italiano. Asimismo, el escritor fue galardonado con el premio Luigi Russo, el Premio Campiello, el Scanno y el Premio Médicis en Italia, y el Prix Médicis Étranger, el Prix Européen de la Littérature o el Prix Méditerranée en Francia. Por su parte, la Asociación de Periodistas Europeos le distinguió con el premio Francisco Cerecedo de Periodismo.

Ocho años antes de su fallecimiento, en 2004, Tabucchi obtuvo la nacionalidad portuguesa. Precisamente, la capital lusitana ha sido la encargada de despedir al escritor, que deja una obra literaria inmensa y traducida a más de cuarenta lenguas diferentes.

 Imagen: Rebeca Yanke

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