Lino Portela, periodista: “Lo mejor de la profesión puede ser a veces lo peor: vivir 24 horas de periodista”

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Si hay alguien que haya metido a todos nuestros artistas favoritos en su cama, es Lino Portela. El periodista que cuenta con más de 30 músicos en su lista de conquistas para “Portela de noche” nos abre las puertas de Nanosónico, el estudio de radio on-line dónde graba su programa. Lejos de andarse con delicadezas, Portela nos cuenta la realidad tal cual se encuentra ahí fuera. Duro y crítico a partes iguales con el periodismo, anima a no dejar la profesión que el considera tanto satisfactoria como necesaria.

Lino Portela¿Por qué decidió estudiar periodismo?
La verdad es que no era de los que tenía esa vocación de pequeño. Yo soy de una ciudad de Linares y una de mis ideas era irme de Linares a estudiar algo. Y elegí periodismo porque parecía ser una cosa divertida. Siempre había leído cosas de periodistas aventureros. Pero luego cuando empecé a descubrir lo que era la profesión me apasionó. No era de los que de pequeño tenía esa vocación de periodista pero luego le fui cogiendo el gustillo y estoy tan contento.

Hoy en día, llegados a la universidad, los profesores nos dicen estáis locos, que hacéis aquí, como se os ocurre meteros a periodismo, y entonces ¿qué opina de esta situación de que nada más llegar, ya en primero de carrera los profesores te estén mandando para fuera?
Bueno, eso lo han hecho siempre, eso no es ahora que las cosas están peor que nunca. Yo recuerdo en la carrera que también te decían “Es que no leéis periódicos” y justo lo decían a la gente que comprábamos los periódicos todos los días. De todas formas con el paso del tiempo yo si creo que hay otras carreras que vendrían mejor para ser periodista, evidentemente para ser periodista es una opción buenísima la que hice yo y la que ha hecho mucha gente de estudiar periodismo. Pero yo si tuviese que volver atrás ahora a lo mejor hubiese cogido otra carrera con otro bagaje cultural y luego haber hecho un máster de periodismo, por ejemplo. Haber hecho una carrera de historia, que al principio no la cogemos mucha gente porque pensamos “¿Y luego qué? ¿Vamos a estar dando clases de Historia?” y luego te da un bagaje cultural que la carrera de periodismo no te da y que podrías luego tener. Periodismo se aprende trabajando y conque te peguen gritos y equivocándote y volviendo a hacer las cosas. Con lo cual yo creo que se aprendería más haciendo un máster. Yo hubiese hecho la carrera de Historia, por ejemplo, pero aun así me parece muy bien estudiar periodismo y desde luego esa visión catastrofista del periodismo la tenemos todos. Esto es un desastre. Pero no por eso creo que la gente deba dejar de estudiarlo.

¿Qué opina de la carrera de periodismo en sí? ¿Cree que es útil a la hora de manejarse fuera?
Pues, como te decía, a mí no me resultó muy útil. Yo aprendí a hacer periodismo cuando estás en una redacción, te equivocas mil veces y hasta que no lo haces bien no has aprendido cómo se hace. Está bien que la carrera te de una cierta base, no sé cómo está ahora estructurada pero yo recuerdo en mi época que de redacción periodística di un semestre, que realmente es lo único importante para un periodista, saber redactar. Y además es una cosa que, hay gente que escribe mejor o peor, pero tienes que aprender a redactar, y eso se aprende redactando todo el rato, equivocándote y volviendo a hacerlo bien. No sé cómo está ahora la carrera. Yo di cinco cursos de economía, que yo creo que con uno me hubiese valido.

¿Qué le dirías a un estudiante de periodismo?
Que siga. Que esta es una profesión buenísima. Que no va a ganar dinero, no se va a hacer rico pero va a conocer gente interesantísima, va a viajar a sitios que no le darían oportunidad si no fuese por esta profesión y que tenga paciencia. Porque esto no es llegar y besar el santo. Las cosas se consiguen con muchos marrones y mucho esfuerzo. Y luego que te de curiosidad, que preguntes mucho, que mejor es quedar como tonto y preguntar que como listo y no haberte enterado de nada. Que no tenga miedo, que no se venga abajo cuando le echen la bronca quince veces, porque así es como aprendes a hacer periodismo. Y que lea mucho. Sobre todo leer, es lo único importante en esta profesión.

¿Está el periodismo tan negro como lo pintan?
Completamente. Vive uno de los momentos más críticos en mucho tiempo. Yo no sé como era antes. Hombre, seguro que en la Segunda Guerra Mundial también era jodido pero el momento de ahora es nefasto. De hecho no sé cómo habrá gente que pueda conseguir trabajo de periodista. Yo al fin y al cabo tuve relativa suerte, hice unas prácticas, luego te contratan en el sitio, haces una beca…y sobre todo había gente que te enseñaba a ser periodista. En las redacciones había gente mayor, veteranos que te decían “Mira chaval, que no, que esto no está bien así. Que tú te crees que eres Juan José Millás y eres una mierda. Tienes que escribir bien…” Y es la única manera de aprender. Ni existe la posibilidad de entrar en muchos sitios a trabajar, porque incluso los periódicos grandes están echando gente, medios pequeños medianos y grandes, la gente que trabaja, trabaja por un sueldo mísero para la cantidad de horas que se echan y luego no sé si los redactores  que trabajan en los sitios tienen la paciencia y las ganas de enseñar a la gente joven que llega a hacer buen periodismo porque están quemados porque el sueldo es una mierda, trabajan hasta las tres de la mañana por cuatro duros porque están a punto de echarlos. Es una época muy jodida. Aun así, yo sigo creyendo que (el periodismo) es muy necesario y que esas cosas no te pueden frenar para ser periodista. Cuando entré en la carrera no estaba tan jodido como ahora pero también te decían “De la facultad salen tropecientos mil periodistas” es complicado pero no por eso hay que achantarse. Además se ha juntado la crisis económica de España y la crisis de no saber rentabilizar los periódicos, las radios o las televisiones a través de internet, que parece que va a ser el futuro. No se sabe rentabilizar eso, con lo cual se nos han juntado dos crisis a los periodistas que son peores que a los demás. Pero seguro que los fontaneros también tienen el mismo problema.

¿Qué diría que es lo mejor y lo peor de la profesión?
Lo mejor puede ser a veces hasta lo peor, que es vivir 24 horas de periodista. Esto no es un trabajo que tú trabajes ocho horas y te vayas a casa. No es una profesión en la que haya media jornada. Hay mucha gente que lo hace, pero me parece una estupidez. Aquí no hay “media jornada en verano”, aquí eres periodista 24 horas y eso puede llegar a ser muy satisfactorio porque te mantiene siempre con una curiosidad que como persona te enriquece, pero por otro lado, lo peor es que tu vida sentimental suele ser una puta mierda, tener hijos es complicadísimo. También es bueno, que tu vida sentimental sea un desastre también puede tener cosas buenas. Me refiero que no eres una persona normal puede ser lo bueno y lo malo de esta profesión.

¿Se puede vivir siendo freelance?
Ahora no. Ahora es complicadísimo. Hubo una época, no hace tanto, en la que curraba poca gente en el periódico y había que sacar el trabajo fuera, pero ahora han aprendido que ese trabajo lo hagan la misma poca gente que hay, con lo cual sale mal, con erratas…Se han bajado mucho los precios de las colaboraciones, llegan a ser de risa. Pero te estoy hablando de periódicos muy potentes, no te estoy hablando de blogs ni de webs musicales…te estoy hablando de periódicos serios de información general, El País, El Mundo, ABC, La Razón. Todos han bajado. Y los precios de freelance son ridículos, tanto que la gente si antes se mataba por escribir en El País o en El Mundo, ahora, cuando llevas un tiempo es como “yo por este precio no lo hago”. Entonces es muy complicado ser freelance ahora. Pero por otro lado a veces es la única opción para una persona, no freelance para trabajar para un medio, pero juntarse varios periodistas y montar algo. Eso es complicadísimo pero quizás es una de las pocas opciones que hay ahora para sacar esto adelante.

Lino Portela portadaQué hay que hacer: ¿luchar por hacerse un hueco en un medio o innovar y crear algo nuevo?
Ahora mismo lo mejor es innovar y crear algo nuevo. Entrar en un medio tradicional a trabajar con nómina y con dietas y con gastos pagados es, no te digo imposible, casi imposible. También es cierto que el periodismo está cambiando. No está cambiando la esencia del periodismo que al fin y al cabo es ir a los sitios, preguntar, volver y contar lo que has visto; pero la fórmula de vender periódicos o radio está cambiando, con lo cual los medios tradicionales también se tienen que adaptar, sino no van a ganar dinero, que es el fin de todo esto, que son empresas periodísticas. ¿La solución? No existe una solución, sino la habríamos hecho todos. Creo que es una buena idea juntar varios periodistas e intentar crear algo nuevo sin destruir lo antiguo. No hace falta destruir lo antiguo, que ya se caerá solo por su propio peso. Pero si intentar contar las cosas de otra forma o presentarlas de otra forma. Creo que ahora mismo es la única solución o la buena para la gente más joven que quiera ponerse a eso. Siempre, yo aconsejaría, con alguien veterano que sepa cómo funcionan el verbo el sujeto y el predicado por así decirlo.

¿Cómo ha afectado al periodismo musical el Boom de las redes sociales?
Depende, las redes sociales tienen cosas muy buenas que son la visibilidad, el compartir y que cuanta más gente vea tu trabajo, mejor. También lo malo es que han generado mucho debate vacío, insustanciales, estúpidos y han hecho creer que cualquier persona puede ser un periodista. Esa gran mentira que yo creo que es el periodismo ciudadano no existe porque, hay que filtrar la información, hay que saber cómo se da, cuál es la información, no que te interese a ti sino que interese al público. Entonces se ha creído que la gente con una red social puede ser periodista. Es muy buena solución para el periodista que trata de mostrar su trabajo a otra gente, pero no la democratización esa del periodismo que se ha creado y cree que cualquier ciudadano es un periodista. El periodismo ciudadano ha hecho daño, está bien que una persona sea testigo de algo, tenga una foto y la pueda compartir pero eso no le convierte en un periodista. El periodista no es solamente el que cuenta las cosas sino el que analiza la información, la pone en un contexto…Hay mucho más allá de eso. Es una herramienta perfecta para periodistas. Yo es que al final no diferencio mucho entre “Periodismo musical” y “Periodismo normal” aunque haya gente empeñada en hablar de periodismo musical. Es como el periodismo económico, es igual, es contar las mismas cosas que suceden. Lo que pasa es que hemos pensado que el periodista musical tiene que ser como un erudito de la música y al final un buen reportaje musical lo puede hacer un tío que escribe sobre economía. A mí me gusta diferenciar poco del periodismo musical y del periodista general, porque además creo que una cosa es ser crítico musical, al igual que crítico cinematográfico, y otra cosa es ser periodista musical. Periodista no es el que da su opinión, aunque sea musical o no musical, esos son los críticos. No diferenciar tanto entre periodismo musical y periodismo normal.

La imagen del periodista musical que tenemos todos en mente de esta persona que va gratis a los conciertos, que va a todo lujo a los hoteles, ¿se ha quedado en los años 90 2000 con la crisis?
En los 2000, sí, yo a los 90 estaba todavía haciendo la comunión casi. Sí, se ha quedado, a los conciertos vas gratis. Cuando eres más jovencito te hace mucha ilusión ir a un concierto, luego vas a trabajar evidentemente. Y de cosas de lujo…Yo recuerdo haber pillado una época en la que iba a hoteles de cinco estrellas y no tenía para pagar mi buhardilla ahí en el centro. También las compañías discográficas tenían más dinero y al fin y al cabo se han cometido muchos excesos. Yo recuerdo historias de Lenny Kravitz de tener alquilada una suite del Palace durante una semana toda la parte de arriba, y es como ¿había necesidad de eso para luego vender los discos que se han vendido? Pues a lo mejor no. Los periodistas evidentemente lo aprovechábamos, si te ofrecían un hotel de cinco estrellas en Malta para entrevistar a quien fuese, lo haces. Aunque luego no tengas para pagar el alquiler, que es la mayoría de las veces. También se dice “Son unos jetas los periodistas musicales” es un trabajo, como otro cualquiera, si quieres hacerlo tú, dedícate a eso. Los periodistas de deportes también van a buenos hoteles a currar, los periodistas de automovilismo también. Lo de los conciertos gratis, pues sí, pero yo sinceramente prefería haber ido a algunos conciertos pagando que a unos que he tenido que ir obligado para currar como profesional que tienes que hacerlo gratis. Eso está muy bien cuando eres más jovencito, cuando tienes más años se aguanta. Yo siempre he creído que, lo que pasa es que no hay dinero para eso,  el propio medio pagase la entrada del concierto. El hecho de que a ti te inviten a un concierto no significa que tú tengas que poner bien a ese concierto. Yo creo que ese es otro de los grandes males del periodismo musical, la complacencia y el no meter el dedo en el ojo a nadie, a no hacer preguntas comprometidas, a trabajar más como fan que como periodista. Yo he hecho entrevistas a cantantes que han sido ídolos míos toda la vida y aunque te mole la idea necesitas un poco de distancia para no convertirte en un fan diciéndole lo bueno que es y lo mucho que te ha gustado siempre y hacer las preguntas comprometida y meter el dedo en el ojo, que creo que es una de las cosas que le falla ahora al periodismo musical. Esa complacencia a veces ocurre cuando te invitan a un concierto y parece que tienes que ponerlo bien. Olvídate. Tu trabajo es ser lo más subjetivo posible. Lo suyo hubiese sido que siempre los medios de comunicación hubiesen pagado las entradas a los conciertos. En música clásica a veces se hace o el teatro. El periodista va y se paga su entrada. Aquí es cierto que poco dinero tienen los periodistas como para que les hagan pagar. Gratis sigues yendo, a todo lujo, no. Cada vez se viaja menos, el lujo olvídate, de vez en cuando surge alguna cosa pero no hay mucho lujo la verdad.

¿Cómo se consigue ser objetivo en el periodismo musical sin dejarse afectar por los gustos personales?
Eso es muy difícil, no siempre hay que ser objetivo. La objetividad del periodismo como tal, no existe, siempre del punto de vista del periodista o de la forma en que se cuente o de la situación, siempre hay algo subjetivo porque somos sujetos, no somos objetos. Se consigue más con la experiencia y con la edad. Al principio eres más jovencito, y te gusta. A mí nunca me ha gustado Bon Jovi, yo he entrevistado a Bon Jovi, y eso me pilla con diecinueve años, si me hubiese gustado y voy flipado a entrevistarlo. Cuando llevas tiempo estás acostumbrado a entrevistar a Patti Smith, a Bon Jovi… lo que procuras es ser lo más profesional posible. Que luego hay que pedirle hacerse una foto con él y te apetece, pues te la haces que no pasa nada, no te convierte en un siervo ni en un lameculos del músico. Yo creo que se consigue con el tiempo, con la experiencia, como todo en esta profesión.

¿Hay mucha competitividad dentro del periodismo musical?
Muy poca. Hay, pero como en todo el periodismo. Tú quieres tener la exclusiva. Yo si me entero de que hay alguna exclusiva no se la cuento a mi colega por muy amigo que sea, si es periodista. Claro que existe competitividad por sacar el artículo con la mejor exclusiva, con una historia más interesante que el compañero. Lo que no existen son enemistades. O no muchas. Si existen algunas, claro, que también es sano, ya pasaba con los periodistas de principio de siglo, que un tío te cae como el culo o te parezca una mierda su trabajo. Hay gente que es más echada para adelante y se lo dice, yo no soy de los que me gusta buscarme enemistades. Pero no hay tanta porque tampoco somos tantos y no muchos que merezcan la pena, con lo cual, para cuatro gatos que somos no vamos a estar peleados. Aunque está bien que exista cierta rivalidad, sí, competitividad, si, enfado de cabrearte de ostias, pues alguna vez te entran ganas, pero no lo haces. Es que en el caso del periodismo musical en España, nos hemos acostumbrado a que como se trabaja mucho gratis, es como, periodismo de fans, de “Me gusta este grupo, voy a entrevistarlo”. No hay muchos pisotones pero si eres aguililla tienes que ser el más cabrón. Eso está bien, ser cabrón no es malo. Hace poco se metían con un periodista y los periodistas salieron todos como “¡Cómo insultan a los periodistas!” Los periodistas te insultan a lo largo del día como quince o veinte veces. A mí me dicen a lo largo del día “Eres un cabrón” “Eres un gilipollas”, pues sí, tienes que ser un poco cabrón para esto. No jodiendo a la gente pero sí, tener cierta picardía. Y eso está bien para que haya competitividad, pero no por machacarlos y partirles la cabeza, sino por tener una historia mejor que la de la competencia.

¿Qué es más importante para ser periodista musical: que te guste mucho la música y las vivas o saber redactar bien las noticias?
Saber escribir siempre. Los mejores periodistas musicales que conozco hacen las dos cosas, que podrían escribir mañana sobre un asesinato de un chino ahí en la calle Desengaño. Ese es el mejor periodista musical no-musical. Evidentemente, si eres periodista económico, cuanta más economía sepas mejor, pero si no sabes lo preguntas. Es que esa es la labor del periodista, preguntar. Cuánta más música hayas escuchado mejor, pero sobre todo tienes que redactarlo. Si luego redactas como el culo o te equivocas en los nombres, que ocurre, evidentemente, pues te falta algo. Si tienes que entrevistar a un grupo nuevo español que no conoce nadie y son muy buenos, pues lo escuchas. Está bien tener referencias del pasado, muy importante escuchar música y saber de música, pero no es lo más importante para un periodista musical. Esa es mi opinión.

Lino Portela 2¿Es España un buen sitio para ser periodista musical con la variedad de grupos y estilos que tenemos?
Es un sitio de pena para vivir en condiciones, pero aquí hay. El problema del periodismo musical en España es que tenemos esa devoción a lo anglosajón, que nos olvidamos que los grupos españoles, no solamente algunos suenan bien, otros son una cagada como los grupos de fuera, sino que tienen buenas historias detrás del grupo, que es lo que realmente tiene que contar un periodista. Un periodista no tiene que contar lo bien o lo mal o lo que recuerda este grupo a tal en este acorde sino contar buenas historias. Y aquí hay grupos con buenas historias. De pronto vemos en el Musical Express que The Kooks han sacado no se qué o han ido a no sé dónde y aquí hay buenas historias que contar de grupos buenos también. Tenemos a veces ese desprecio a lo español y sobre todo a lo latinoamericano. Estamos tan supeditados a la cultura anglosajona en lo musical que nos perdemos muchísimas cosas de lo musical de aquí. Entonces yo sí creo que hay buenas historias para contar, lo que pasa es que hay que buscarlas. Hace poco, Manolo García se sube a cantar con Love of Lesbian en Barcelona. Son dos músicos completamente opuestos. No había nadie allí para contar esa historia. Y es una historia de cómo un tío que era el último de la fila que a lo mejor no es lo más cool del mundo toca con un grupo aparentemente cool o de moda, de gran repercusión. Pues esta historia no se ha contado. También es cierto que ahora no hay el dinero para enviarte a Barcelona y enterarte de esa movida. Pero los periódicos tienen que tener fuentes para enterarse “Y ¿cuándo vais a hacer esto?”. Contárselo y que luego hubiese dinero para llevarte a Barcelona, que lo hiciese algún periodista. Esas son las historias que interesan, por lo menos las que yo creo que interesan. Y no hacer una entrevista promocional a un grupo porque sí, eso no es periodismo ni musical ni no musical. Hay muchas historias que no se hacen, primero por eso de lo español es como cutre y luego porque tampoco hay dinero.

¿Si no estuviera en España en qué otro país le gustaría ejercer de periodista musical?
En Estados Unidos. Todos hemos crecido con esa cultura. No te voy a decir Grecia. En Grecia tampoco controlamos el rollo de ahí. Seguramente Argentina es un país cojonudo para hacer periodismo musical, hay muchísimos grupos buenísimos. Y Méjico ya puede ser la ostia. A mí personalmente me gustaría más Estados Unidos, pero es una cosa más personal.

¿Qué es lo más curioso que le ha pasado entrevistando a alguien?
Entrevisté a Patti Smith y era interesantísima pero no podía evitar mirarle el bigote que tenía. Porque tenía un bigotazo que era como un señor mayor. Estás ahí y tú no puedes apartar la mirada de su bigote. O una entrevista con Kid Rock en un hotel en Malta. Te mandan a un hotel de cinco estrellas, te hacen el paripé de que te suben a un yate, para hacer la entrevista en el yate y toda la pesca, aparte de que te dan veinte minutos, que es una cosa absurda. Me dijeron “No preguntes por Pamela Anderson”, porque había sido el marido de Pamela Anderson. Y yo no pude evitarlo. No solo por morbo sino porque seguro que había una historia ahí detrás buena. Fue la sex symbol de los noventa, y un tío que se ha estado follando a la sex symbol de los noventa…pues a lo mejor alguna declaración curiosa que escuchar. Y lo pregunté y a los siete minutos me largaron. No me echaron del yate, no me tiraron al mar, pero me sentaron en el puerto.

¿A quién le gustaría traer a “Portela de noche”?
A Julio Iglesias, nunca hemos sido muy apasionados de la música de Julio Iglesias pero en “Portela de noche”, y te lo digo con tono medio en broma medio en serio, adoramos el concepto de Julio Iglesias. Es el latin lover un poco decadente pero a la vez elegante y un poco fascista, un poco muy fascista. Nos hace gracia y como es la sintonía del programa…No sé si conocéis el programa, es un programa de entrevistas no de humor pero con cierta trivialidad que sirven como excusa para realmente hacerte un perfil bastante honesto de cómo es la persona de verdad más allá de las preguntas promocionales. Evidentemente también preguntamos cosas de guarrerías y chorradas pero a veces dan un perfil my bueno de cómo es esa persona. Es un programa de humor pero no es un programa de gilipolleces. Cuando traigamos a Julio Iglesias, que lo traeremos algún día, cerramos el programa y se acabó “Portela de noche”. Hay mucha gente interesante, Rober de Extremoduro me parece un personajazo que tiene mucho que contar, yo lo entrevisté hace años también, Paul McCartney…ahora vamos a hacer a Nacho Vega, que a mí no me gusta personalmente su música pero me parece un personaje con una historia buena que contar.

¿Cuál es la crónica de la que se siente más orgulloso?
Una que hice de un encuentro entre Enrique Morente y Leonard Cohen en el Benicassim del 2008, 2009. Morente había hecho el disco Omega con Lagartija Nick, esa fusión de flamenco y el rock and roll, el rock duro y los textos con base de Lorca y Leonard Cohen. Y ellos dos se conocieron cuando empezaron a hacer el disco y luego no se habían visto en veinte años. Y en un Benicassim para El País, yo propicié ese encuentro entre ellos. Aparte del estrés que tenía en que los dos se volviesen a encontrar, a saludarse, para contar esa historia o sea, provoqué un poco ese encuentro, luego fue bastante bonito. Porque se emocionaban mucho al verse. Siendo amigos no podían hablar, porque Enrique Morente no tiene ni puta idea de inglés y Leonard Cohen tampoco tenía ni idea de castellano, con lo cual le pregunté luego a Enrique cómo se habían entendido. “Por la mirada” “Por la mirada” decía. Y la verdad es que se habían entendido por la mirada, los tíos. Parece muy cursi y muy ñoño pero es cierto. Se hablaron, Morente le enseñó a sus hijas, a Soledad, a Estrella…fue un encuentro pequeño pero fue muy bonito y me siento orgulloso. Luego el texto lo tuve que escribir a toda ostia porque tenía una señora en El País gritándome que estaban cerrando. Ellos se encontraron a las nueve y yo tenía que enviar el texto a las nueve y media con lo cual tuve que escribir el texto más rápido de mi vida. Pero me siento bastante orgulloso de eso.

¿Cuál ha sido el mejor concierto al que ha ido en su vida?
Eso sí que no me acuerdo nunca. Yo diría Tom Petty en New Jersey, ese fue uno de los conciertos más especiales de mi vida. Porque justo iba a Nueva York a hacer un curso de inglés yo solo por mi cuenta y al día siguiente de llegar me enteré de que tocaba Tom Petty. No tenía ni puta idea de cómo llegar a New Jersey, imagínate un americano si viene a Madrid y tiene que ir a Móstoles, no tiene ni puta idea de ir a Móstoles. Pero me fui, y vi a Tom Petty que es uno de mis músicos favoritos y lo vi en Nueva York yo solo. Borracho y yo solo y fue muy especial.

¿Y si pudiera entrevistar a cualquier músico de cualquier parte, vivo o muerto?
Supongo que al que a todo el mundo le gustaría, John Lennon.

¿En qué está trabajando ahora mismo?
Ahora mismo en lo que estoy sobre todo es en Nanosonico.com, que es una radio on-line en la que hay doce programas de prescriptores musicales, están Alaska , Jota de Los Planetas, Tote King, Nacho Canut, Mario Vaquerizo…y otros periodistas Diego Manrique y Jesús Ordovás. Es un proyecto que me tiene muy ilusionado, a parte, yo hago el programa de “Portela de noche” ahí. Eso, es ahora mismo lo que ocupa más tiempo. Aquí sí tengo un fijo al mes, lo que me da un poco para vivir y luego mantengo las colaboraciones, que antes hacía más, y ahora como han bajado mucho las colaboraciones colaboro en El País, Rolling Stone y Sol Música. Sobre todo Nanosonico pero acabo siendo un poco freelance también.

¿Le gusta lo que hace o le gustaría trabajar de otra cosa?
Me gustaría cobrar más, me gusta mucho lo que hago. No sabría hacer otra cosa. El periodismo es como aprender carpintería, se aprende con cuatro cosas, tampoco somos ni el más listo ni el más tonto, y una vez que lo aprendes te gusta mucho. No me veo ni dando clase ni haciendo coches…Elegiría lo mismo, periodismo. Si estudiaría a lo mejor otra carrera y hubiese hecho un master de periodismo.

¿Cree que se defendería escribiendo la crónica de un partido de fútbol?
Precisamente de fútbol no porque soy más ignorante para el deporte, pero págame bien y la hago. Me costaría más trabajo pero sí la podría hacer, claro. Y un asesinato de un chino en Ballesta también.

¿Si solo pudiera escuchar una canción el resto de su vida cuál escucharía?
¡Ostia! No sé… supongo que rock and roll, “Happy days” de Led Zeppelin o “Happines is a warm gun” de los Beatles.

Fotografías: Ricky Otero

1 Comentario

  1. El periodismo, o mejor dicho, el negocio del periodismo, es esto: http://www.elplural.com/2013/04/26/caso-de-nepotismo-en-rtve/ Nos guste o no, continúa sucediendo. Hoy mismo hemos sabido que Pepa Sastre ha escalado 50 puestos hasta colocarse como subdirectora de continuidad informativa de TVE… Después de un año nefasto al frente de la sesgada información de Las Mañanas de RNE… Me da una vergüenza atroz todo lo que está sucediendo en la pública… sueldos denigrantes para los chavales que trabajan a las peores horas, estrés en las plantillas, contratos de lujo para gente como Sastre o Menéndez mientras los recortes continúan y un ERE sobrevuela la emisora… Pero, señores… ¿A qué estamos jugando? Por mi parte, lo mejor es que RNE se HUNDA definitivamente… Con ellos dentro. Y sé lo que digo… porque he trabajado ahí durante más de un año.

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