Leonardo Faccio: “De Messi se hablaba mucho, pero se sabía muy poco”

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El periodista argentino Leonardo Faccio publicó el pasado 29 de noviembre Messi (Debate), una biografía que relata la vida del futbolista desde su infancia en Rosario hasta la actualidad. El libro está estructurado en tres capítulos (“2009”, “2010” y “2011”) que narran la vida del astro argentino a través de las declaraciones de personas cercanas a su entorno.

Leonardo Faccio

La obra de Faccio muestra el lado mas humano y personal del que, para muchos, es el mejor jugador del mundo. Messi aparece reflejado como una  persona sencilla y cercana, muy unida a su familia y  amigos, que sólo se divierte cuando le da patadas a un balón. Su eclosión internacional marcó el inicio de este proyecto futbolístico-literario. “Estaba empezando a perfilarse como un referente a nivel global del que se hablaba mucho, pero se sabía muy poco”, recuerda Faccio. 

La historia empieza con una entrevista en la ciudad deportiva del Barcelona, donde el jugador cuenta cómo el aburrimiento por no hacer nada le hizo regresar a los entrenamientos antes de que sus vacaciones terminaran. “Es una persona muy apegada a  rutinas y cuyo eje suele ser la siesta. Aunque en los deportistas de alto nivel la siesta es importante para recuperar energías, en su caso es importante porque le ayuda a no aburrirse”, explica Faccio.

El momento clave en la carrera del jugador fue su fichaje por el Barcelona, que se hizo cargo del tratamiento para combatir la deficiencia en la hormona de crecimiento que se le diagnosticó a Messi a los once años. El coste mensual del mismo le suponía a su padre la mitad de su salario, por lo que la llegada de Leo a La Masía fue todo un punto de inflexión.

No obstante, debido a su personalidad, le costó mucho adaptarse al club y llevarse bien con sus compañeros. “Humanamente lo definiría como un tímido que siempre está distraído en detalles importantes”, apunta Faccio. El astro comenzó a destacar enseguida y se convirtió en uno de los jugadores más jóvenes de la historia del Barça en debutar con el primer equipo. Fue galardonado con el Balón de Oro en los años 2009 y 2010 y actualmente es una de las personas más influyentes del panorama futbolístico, manteniendo una dura disputa con Cristiano Ronaldo.

A través de numerosos testimonios recogidos en el libro se observa cómo Messi, pese a su gran fama, sigue siendo el mismo de siempre: mantiene contacto con sus amigos de la infancia y hace una escapada a Rosario cuando sus vacaciones se lo permiten, se comunica de vez en cuando con el que fue su mejor amigo en los años que pasó en La Masía y su maestra cuenta que era un estudiante muy tímido y utilizaba a una compañera de clase como interlocutora.

El astro azulgrana está muy unido a su familia, como prueba el tatuaje que tiene de su madre en la espalda. Su padre le acompañó en su primer viaje a Barcelona y su hermano dejó de jugar al futbol profesional para cuidar de él, preocupándose por su alimentación y su seguridad. Sin embargo, Messi, en su aparente sencillez, vive la vida como cualquier persona de su edad y olvida los peligros que la fama conlleva. En una ocasión, según relata su hermano, le pusieron seguridad sin que él lo supiera. “Creo que Messi, el Messi que conocemos por la televisión, por los grandes medios, parece transmitir cierta simplicidad, cuando en realidad creo que es más complejo de lo que nos hacen creer “, cuenta el autor del libro, que añade: “Lo veo como un ser humano con una misión en la vida, el fútbol, y toda persona con una misión de vida no es simple. La pasión por jugar al futbol te puede hacer feliz, pero también te puede atormentar. Vive entre los márgenes de la felicidad cuando vence y el tormento cuando pierde”.

El talón de Aquiles del astro culé siempre ha sido la selección albiceleste. Pese a haber sido campeón del mundo sub 21 en la gran generación de futbolistas argentinos del 87, no ha conseguido grandes éxitos con el combinado nacional. Faccio asegura en su libro que “a Messi le hacen ejercer el rol de caudillo y cargarse el equipo a la espalda”. La gran presión a la que está sometido el jugador, sumada a la diferencia técnica entre el Barcelona y Argentina, pueden ser las causas por las que su rendimiento es tan súmamente irregular cuando juega con la camiseta de su país. Pese a todo, Leo parece no tener límites y el Mundial sigue siendo su primer objetivo.

Imagen: Rafel Befán

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