Las veletas de Chamartín

0
184

Dicen muchos que Guti es un jugador especial, de esos que no todos los equipos logran tener en sus filas, tanto para lo bueno como para lo malo. Su tacón en Riazor demuestran que su pasotismo sólo puede ser eclipsado por sus gotas de brillantez. La sensación que queda es que su techo podría haber sido el mismo que Raúl. O incluso mayor.
Pero Guti no es sólo magia y un prodigio de técnica. También son salidas nocturnas, polémicas, declaraciones fuera de tono, irregularidad y demás virtudes que le han llevado a lo que es hoy con más de 30 años: un proyecto de no se sabe qué.

Por eso disfruto leyendo y escuchando la cascada de elogios que todo el mundo tiene en la resaca de la victoria. Son todos esos, los que normalmente se acuerdan de su madre, los que se mofan de su sexualidad o los que preferirían que se hubiese ido hace tiempo. Son las veletas, esas que sobran en casi todos los sitios, aquéllas que volverán a girar cuando el 14 se borre o la pifie.

Es justo elogiar la belleza de la jugada. Pocos saben hacer eso sin despeinarse, con abrumadora superioridad. Pero Guti volverá a salirse del tiesto, porque la cabra siempre tira al monte y Guti (para esto sí), ya es muy viejo para cambiar.

Brugal: ya tenemos el Europeo de Fútbol Sala en la buchaca. Pobres portugueses, entre una cosa y otra les tenemos amargados.

Garrafón: las portadas de MARCA corren peligro de parecerse a las de El Jueves si Eduardo Inda sigue de director.

Fuentes de la imagen:
DAYLIFE (htpp://
www.daylife.com)

Dejar respuesta