Las universidades catalanas acuerdan implantar una prueba propia de selectividad para el acceso a los grados

0
79

2483957834_38cf517feaLa Generalitat de Cataluña, junto con las doce universidades, públicas y privadas, de la Comunidad Autónoma, ha aprobado que se mantenga la prueba de selectividad que el Anteproyecto del ministro de Educación, José Antonio Wert, pretende eliminar.

La futura Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Locme), proclamada recientemente por el Ministerio de Educación del Gobierno de España, contempla que se suprima la actual selectividad y ofrece la posibilidad a cada Comunidad Autónoma de que cada universidad pueda complementar la nueva reválida con sus propias pruebas de acceso.

Cataluña aprovecha este segundo punto y defiende que se continúe elaborando algún tipo de prueba de acceso, siendo obligatoria tanto para alumnos que acaban el Bachiller, como para los que acceden por algún curso de Formación Profesional (FP), ya que para estos últimos no existiría la reválida que incorpora la nueva Ley de Educación.

Esta prueba propia y coordinada, que complementará a la nueva reválida que tendrán que superar los alumnos de Bachillerato, será un examen sobre las materias de cada modalidad, es decir, pruebas específicas de las distintas carreras universitarias, además de una prueba de lengua catalana, para garantizar, de esta forma, el conocimiento del catalán por parte de todos los universitarios.

Para evitar que los alumnos se examinen dos veces del mismo temario en un período corto de tiempo, (reválida del BAC y selectividad), los rectores han acordado que las pruebas de acceso a la universidad tan sólo incluyan aquellas materias de cada una de las diferentes modalidades.

Así, en Medicina, por ejemplo, se examinarían de las asignaturas relacionadas con esa carrera en particular, ya que el contenido de las materias comunes estaría recogido en la reválida que previamente habrán tenido que superar.

Los porcentajes sobre la nota final de cada uno de los alumnos serían de un 40% de la nueva selectividad, frente a un 60% de la reválida.

El acuerdo se ha firmado el pasado viernes, por los doce rectores de las universidades públicas y privadas, durante una reunión extraordinaria del Consejo Interuniversitario del Cataluña.

Es, por tanto, un consenso de toda la Comunidad Catalana, ya que así, dicen, se adelantan a una posible situación de “caos”. Los rectores han considerado que si cada campus impone sus pruebas, el nivel de exigencia variaría según el interés de cada universidad (acoger el máximo número de alumnos frente al elitismo).

Imagen cedida por Sergi Blog

 

Dejar respuesta