Urdangarín, un yerno no tan ejemplar

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El que comenzó siendo un yerno ejemplar para el Rey de España ha sido retirado de la vida oficial de la Familia Real por su implicación en la “Operación Babel”. Iñaki Urdangarín y su socio Diego Torres están siendo investigados por la justicia tras las irregularidades detectadas en la actividad del Instituto Nóos entre los años 2004 y 2006. Este organismo, declarado sin ánimo de lucro, se encargaba de “realizar investigaciones de interés general sobre las estrategias de patrocinio, mecenazgo y responsabilidad social”, según afirmó su presidente, el propio Duque de Palma.

Iñaki Urdangarín

A día de hoy, se puede confirmar que la explicación del marido de la infanta Cristina no era del todo cierta. Las investigaciones están revelando el verdadero cometido del mencionado instituto: captar fondos públicos y distribuirlos entre un enorme entramado de empresas, también pertenecientes a Urdangarín y su socio.

Estaba todo planeado. Primero se fijaba un precio desproporcionado en relación a los servicios que ofrecía el Instituto Nóos a través de facturas falsas y/o infladas. A continuación, la Administración simulaba la contratación de estos servicios ficticios y, finalmente, los fondos públicos acababan en manos de terceras empresas pertenecientes al entramado societario del Duque de Palma y el señor Torres. ¿El resultado? Un negocio rentable al 170 por ciento.

Parece una estrategia empresarial muy inteligente, pero antes de elogiar a los protagonistas se debe tener en cuenta que Torres jugaba con ventaja. Antes de darse a conocer públicamente como imputado por corrupción, fue un prestigioso profesor de Política Empresarial, especializado en Estrategias Competitivas y de Responsabilidad Social por la ESADE. Casualidad o no, se trata de la misma escuela en la que el marido de la infanta se licenció en Administración y Dirección de Empresas.

Las primeras actividades del Instituto Nóos se centraron en una cumbre turístico-deportiva celebrada en Valencia. Qué mejor materia teniendo en cuenta que su presidente, Iñaki Urdangarín, era en aquella época el vicepresidente del Comité Olímpico Español. El evento salió tan bien y, sobre todo, tan rentable (ganaron 3,7 millones de euros), que no dudaron en repetir la misma jugada en años posteriores.

En 2004 comenzó la relación de Urdangarín con el gobierno popular de Francisco Camps. El convenio de colaboración para el certamen deportivo fue suscrito por la Ciudad de las Artes y las Ciencias (en nombre de la Generalitat) y por la Fundación Turismo Valencia Convention Bureau (en representación del Ayuntamiento). La Fiscalia Anticorrupción investiga ahora a Jorge Vela y José Manuel Aguilar, exdirectores generales de CACSA, por ciertas irregularidades en los documentos y en los contratos.

La Generalitat Valenciana y el Govern Balear, a su vez, están siendo investigados por varios acuerdos firmados con el Instituto Nóos en relación a la celebración del certamen Valencia Summit (2004, 2005, 2006) y el Illes Baleares Forum (2005). Gracias a estos eventos, Urdangarín y Torres se embolsaron, alrededor de seis millones de euros pertenecientes en su mayoría a los fondos públicos. 

Se inicia ahora una macroinvestigación de las actividades del Instituto Nóos en la que parece que nadie queda impune: administraciones públicas, representantes políticos, entidades privadas, profesoresuniversitarios y hasta la mismísima Familia Real. El Instituto Nóos está resultando un mundo de contradicciones y paradojas… ¿Una organización sin ánimo de lucro que gana seis millones de euros? ¿Un asesor empresarial, experto en Responsabilidad Social, imputado por prevaricación y fraude a la Administración? ¿El yerno del Rey de España robando dinero público? ¿Qué queda de aquella ejemplaridad que en otro tiempo destiló Urdangarín?

Como no hay cabida para la impunidad, los españoles esperan que continúe la investigación hasta que se haga justicia. Lo más probable es que en las próximas semanas se cite aUrdangarín como imputado en la “Operación Babel”. Pero, ¿qué pasará con Cristina de Borbón y Carlos García Revenga (secretario de la Familia Real), que también formaban parte de la junta directiva del Instituto Nóos?

Fotografía: Mauro A. Fuentes

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