Las notas de la semana. Los viejos rockeros nunca mueren

0
135

Esta semana, tras dedicar el último artículo a la actualidad en Europa, volvemos a analizar el panorama baloncestístico norteamericano. En la NBA pronto finalizaremos el primer tercio de competición en Regular Season, y lo cierto es que el inicio un tanto tibio de principales favoritos como Miami Heat o Los Angeles Lakers nos depara una clasificación más ajustada que nunca. A pocas semanas del parón del All Star y la fecha límite para traspasos, calificamos a algunos de los mejores (y peores) jugadores, entrenadores y equipos de la liga.

😳 MUY DEFICIENTE

“Cero”: Tyreke Evans (Sacramento Kings). Pésimo arranque de temporada del actual rookie del año. Cuando un equipo ronda el 25% de victorias, es necesario plantearse el papel de su jugador franquicia, y el combo guard formado en la universidad de Memphis ha bajado varios niveles en su rendimiento. Inconsistente en el tiro exterior, ha iniciado el año perdiendo muchos balones y, lo que es peor, reduciendo su gran amenaza: la rapidez y habilidad en las penetraciones. Más lento y poco incisivo, a pesar de tener toda la confianza de Paul Westphal, está resultando incluso predecible en la mayoría de sus acciones. El problema para Tyreke es que, aun teniendo otro base en el quinteto que le libera de tareas de dirección, no consigue desarrollar su juego de manera regular y efectiva. Debe trabajar su tiro y sus lagunas en defensa, así como el liderazgo en la pista, ya que no es hoy por hoy un jugador que siempre aporte en positivo para su equipo.

“Uno”: Flip Saunders (Washington Wizards). Saunders es un entrenador en la cuerda floja. Seguramente la principal razón de esto es que los Wizards no son un equipo hecho a su medida. Saunders, eterno fracasado en la dirección de unos Wolves a los que nunca llevó a ser verdaderos candidatos al título, tiene en esta plantilla un tanto descompensada: grandes anotadores exteriores, pero con escasa implicación atrás; buenos intimidadores, pero con escasa relevancia ofensiva; jugadores todoterreno, pero especialistas en nada. Todo ello aderezado por continuos problemas con las lesiones. Y es que una de sus grandes apuestas, Josh Howard, aun no ha podido debutar. Por lo demás Arenas nunca se sabe si juega a favor o en contra del equipo, John Wall no deja de ser un estupendo rookie inexperto y sin madera de líder, y hombres como Andray Blatche o Al Thornton siempre estarán más pendientes de sus números que de mejorar el rendimiento colectivo. Saunders debe intentar mejorar las prestaciones defensivas (encajando 107 puntos de media por partido difícilmente ganaran a alguien), para así poder competir fuera de la capital (ahora mismo ostentan un balance de 0-12 fuera de su pista). Como seguramente no lo consiga, es bastante probable que pronto esté en la calle, siendo la cabeza de turco de un proyecto sin pies ni cabeza.

“Dos”: Cleveland Cavaliers. Lo que hace unas semanas era ilusión en su nueva etapa post-Lebron en estos momentos ha quedado reducido a desesperación. Los Cavs son un equipo completamente a la deriva. Débil atrás y con nula iniciativa en el ataque, resulta difícil saber quien es titular y quien debe tirar de un carro eminentemente perdedor. Sin ninguna guía a la que aferrarse, la labor de Byron Scott empieza a ponerse en entredicho. Anderson Varejao y Ramon Sessions grises, Mo Williams y Daniel Gibson muy desacertados, Anthony Parker o Antawn Jamison sin asumir las responsabilidades que deberían por veteranos. Su problema es que se muestran como un equipo nada ilusionante, con un juego plano y sin matices, y abocado a una larga y dura etapa de reconstrucción. Similar a la que ya desarrollaban durante varios lustros en la liga antes de que llegara Lebron James a Ohio, vaya.

🙄 NECESITA MEJORAR

“Tres”: Nate McMillan (Portland Trail Blazers). Siempre he defendido a este entrenador, intentando aislarme del chovinismo imperante en la prensa de este país. Es cierto que su trato con Sergio Rodríguez nunca fue el más correcto. Tampoco parece que su relación con Rudy Fernández sea la más fluida. Pero bueno, a final de temporada ahí estaban unos resultados dignos. No eran maravillosos ni especialmente llamativos, pero eran propios de la evolución de un equipo joven y al que se le presagiaba futuro. Para mí la pasada temporada de los Blazers es difícilmente catalogable, ya que las lesiones asolaron su plantilla. Pero este año no debía haber excusa. Y el equipo sigue sin despegar, sus jugadores siguen sin evolucionar, y los sistemas siguen siendo los mismos que años atrás, anclándose en el pasado. Sinceramente Brandon Roy parece peor jugador ahora que hace dos años. Lo mismo ocurre con su talentosísimo power forward Lamarcus Aldridge. Por no hablar del caso de Rudy, encasillado en el rol de tirador y sin relevancia alguna en el juego. En su etapa de jugador Nate era un base muy cerebral, de pocos riesgos, de ir siempre sobre seguro. Eso en ocasiones puede ser positivo, tanto jugando como entrenando, pero normalmente si no arriesgas, innovas, creas—no ganas, no triunfas, no pasas a la historia por favorables que sean las condiciones. Siempre otro lo hará, y se llevará el premio gordo. McMillan ha fracasado, no ha conseguido hacer evolucionar a una plantilla de amplias posibilidades y, solo por ello, su crédito debe acabarse.

“Cuatro”: Dell Demps (New Orleans Hornets). Jugador de poca influencia y éxito en la NBA de los años 90, Demps siempre ha sido considerado un eficiente directivo en las organizaciones en las que ha estado. Desde hace varios años en la cúpula de los Hornets, este verano tuvo la oportunidad de hacerse con los mandos de la franquicia de Luisiana. Sus primeras operaciones parecieron acertadas, como los fichajes de Marco Bellinelli o Trevor Ariza, aleros complementarios y efectivos. El inicio de temporada del equipo era francamente ilusionante, con un Chris Paul que opositaba al MVP, aupando a los Hornets a la parte noble de la clasificación. Y ahí metió la mano Demps. El traspaso de dos de sus hombres de rotación, el mítico Pedja Stojakovic y el joven y agresivo Jerryd Bayless solo puede entenderse desde una perspectiva puramente económica. Y casi ni desde esa. Sus adquisiciones están teniendo un papel testimonial, especialmente David Andersen y Marcus Banks. Solo Jarret Jack juega algunos minutos, y parece claro que no es el tipo de director de juego que necesitan en New Orleans para cambiar el ritmo de partido cuando no este Paul. Cuando algo funciona, mejor no tocarlo.

😐 APROBADO

“Cinco”: Marc Gasol (Memphis Grizzlies). Extraña temporada la que está viviendo el bueno de Marc en Tennessee. Tras un Mundial de Turquía algo decepcionante para muchos, se esperaba que Gasol siguiera su progresión en Memphis convirtiéndose en un pívot dominador y, si los elementos ayudaban, siendo serio candidato a entrar en el All Star. Pero los elementos no están ayudando, ni mucho menos. En un equipo que sigue sin dar ese salto de nivel, sigue ocupando la parte baja del Oeste, a Marc le llegan menos balones. Muchos menos. Probablemente tenga que ver que su magnífica conexión con Zach Randolph parece fruto del pasado. El despegue anotador de Mike Conley tampoco ayuda, y es normal ver que Marc ha tirado la tercera parte de los tiros que cualquier otro jugador del quinteto titular. Sin competencia real en su puesto, el problema para Marc no es solo que no se rebela ante esta injusta situación (y contraproducente para el correcto desarrollo de la franquicia), sino que parece aceptarla con aparente desidia. Defensivamente también ha empeorado su rendimiento, y durante estas semanas hemos visto como hombres secundarios como Brad Miller le hacían mucho daño, o como se cargaba rápidamente de faltas. Marc debe espabilar, echarle mala leche, y mejorar su situación. Todos sabemos que puede, pero no debe conformarse ni dejarse llevar. Menos aun en una temporada en la que debe firmar nuevo contrato multianual y donde una bajada de su rendimiento puede ocasionar una incuantificable perdida económica durante el siguiente lustro.

“Seis”: Jim O´Brien (Indiana Pacers). Excelente e inesperado rendimiento del equipo de Indianapolis. Tras varias temporadas sin demasiada presencia en la crónica positiva de la competición, parece que los Pacers volverán a estar presentes en la pelea por el título. Se trata de una plantilla un tanto corta e inexperta, pero con una tremenda ilusión, fuerza y versatilidad. La labor de Jim O´Brien, un autentico maestro en la organización ofensiva de sus equipos, está siendo muy meritoria, elevando el nivel de hombres como Hibbert, Darren Collison y, especialmente, Danny Granger.

🙂 NOTABLE

“Siete”: Dallas Mavericks. Todo hace pensar que está será una de las últimas intentonas de Mark Cuban por lograr el anillo. Al menos con la actual estructura de los Mavs, ya que Jason Kidd está cerca de la cuarentena y la mayor parte de sus titulares y principales suplentes ya no cumplirán tampoco los treinta. No obstante, el rendimiento coral que está dando todo el grupo este año es más que aceptable. Situándose en posiciones privilegiadas, es admirable el rendimiento de Kidd, que ha mejorado en su conocimiento del juego y se muestra cada vez más incisivo en el tiro exterior. Su gran estrella, una leyenda en activo del básquet europeo como Dirk Nowitzki, ha empeorado en porcentajes en el lanzamiento y rebote, pero sigue siendo igual de mortal en la anotación en momentos decisivos, a que siempre se unen los constantes Jason Terry y Caron Butler, excelsos anotadores. Inesperada ha sido la aportación de Tyson Chandler, otorgando la presencia interior a un equipo tradicionalmente poco sólido por dentro. Todo ello llevado por la mano de hierro de Rick Carlisle, un especialista en la defensa. Porque para el ataque en Dallas ya están otros.

“Ocho”: Steve Nash (Phoenix Suns). Muchos aficionados al baloncesto lo pasaremos realmente mal cuando el genio de Santa Clara decida poner fin a su exitosa carrera. MVP de la Liga Regular de la NBA dos años consecutivos, en 2005 y 2006, Nash está disfrutando de una segunda juventud. Siendo consciente de que su equipo hoy por hoy ya no puede aspirar al título, el sensacional base nos sigue deleitando noche tras noche de su increíble visión de juego. Tan acertado como siempre en el lanzamiento, Nash ha conseguido que se disiparan las dudas de que pasaría con su rendimiento cuando ya no estuviera a su lado Amare Stoudemire. Sigue siendo igual de decisivo y de imaginativo, un autentico líder de los que ya no quedan. A pesar de sus eternos problemas de espalda, sigue yéndose a casi once asistencias en menos de 34 minutos de juego. Debe volver a ser All Star en 2011.

😀 SOBRESALIENTE

“Nueve”: Amare Stoudemire (New York Knicks). Otrora compañero de faena de Nash, Amare ha vuelto a los brazos del entrenador que le hizo crecer, Mike D’Antoni. Sin un base que le surta los balones en ventaja (Raymond Felton tiene otras virtudes), Stoudemire sigue imponiendo su ley en la Conferencia Este. Gracias a su brutal superioridad física y un tiro a 5 metros cada vez más fiable, el rendimiento del pívot de Cypress Creek está siendo demoledor, posibilitando que los Knicks vuelvan a ser una alternativa tras varios años de ausencia en las eliminatorias por el título. Ya allí, veremos la cruda realidad de un conjunto sin demasiadas alternativas, pero donde Amare se ha convertido en el agente libre que habían codiciado durante tanto tiempo.

😛 MATRÍCULA DE HONOR

“Diez”: San Antonio Spurs. Los viejos rockeros nunca mueren. Eso se suele decir, y en muchos casos es mejor no darles por muertos. El equipo de Texas, donde las mejores noches parecían ser ya solo recuerdos, ha vuelto por sus fueros. Con una rotación donde más de diez hombres son capaces de aportar noche tras noche, parece imprudente descartarles para cualquier objetivo. La clave puede ser Manu Ginobili: el argentino, castigado por las lesiones estos dos últimos años, parece haber vuelto a su mejor nivel, y eso otorga una increíble dosis de competitividad al grupo. Tim Duncan ya no es el jugador que marcaba abismales diferencias en el pasado, pero es un jugador extremadamente inteligente y cuyas cualidades técnicas son insuperables. Hablamos seguramente del mejor 4 de la historia de la liga. La ruptura de Tony Parker con Eva Longoria parece no haberle afectado, y también el francés muestra su mejor nivel. La aportación de Jefferson, DaJuan Blair, Tiago Splitter o Antonio McDyess supone una ayuda impagable, posibilitando la creación de un equipo extremadamente serio, muy difícil de batir. Será la gran alternativa a Los Angeles Lakers.

Fuentes de las imágenes:
www.solobasket.com
www.thesportsbank.net
www.draftexpress.com

Dejar respuesta