Las mujeres no entienden de fútbol

0
452

Alumnas y alumnos de quinto de carrera descubren afirmaciones insólitas sobre las mujeres

Estamos en el año 2006, verdad? A veces pierdo la noción del tiempo cuando me encuentro neandertales que todavía van vestidos (o desvestidos) con taparrabos. Se mueven en nuestra sociedad, con un pasado disfraz de tolerancia y aprendida demagogia, para codearse hipócritamente con la otra mitad del planeta, las mujeres. Temidas u odiadas. Degradadas pero admiradas.

Profesores cincuentones de esta santa casa, la Universidad Complutense de Madrid, tan respetada, tiene entre sus filas a personajes descritos al principio de estas líneas con demasiado tacto. Admiran a sus alumnas mejor dotadas, y no precisamente intelectualmente, pero a la vez las humillan con comentarios dignos de un tipo sin vergüenza del mundo rosa.

No estoy enfadada con el mundo, simplemente quiero compartir mis vivencias con los vástagos de la Facultad. Cuando vas a la revisión de un examen, y te dicen que “es normal que las chicas tengáis un mal día, concretamente una vez al mes, pero no pasa nada, te presentas en septiembre” y tu piensas, esperemos que casualmente no esté en esos días que sé a qué huelen las nubes, porque sino esta asignatura no me la saco en la vida…

También os voy a confesar otra cosa, que las mujeres no entendemos de fútbol, y según ellos, de muchas otras cosas, pero es un secreto chicas…parece mentira que estés en clase y tengas que escuchar revelaciones de tal calibre como si nos estuviera confesando donde están las armas de destrucción masiva. Y encima quieren que les aplaudas, a los machotes, pues bien se acabó de aguantar a machistas que te ven como un objeto que no sabe de nada, y piensan qué guapa que estas cuando estás callada, eso sí, más cuando te das la vuelta.

Estos hombrecillos intentan pisar con sus palabras a las mujeres del día de mañana, a nosotras, las herederas del mundo, y todo por qué? Porque saben que son inferiores, que no serían capaces de hacer todo lo que hacen sus mujeres, no podrían llevar una casa, unos niños, el trabajo, aguantar al marido, que tiene mucho mérito.

No les agrada que en sus clases el 90% de sus alumnos sean alumnas, o quizá si les gusta porque así pueden soltarse y dejar escapar su macho cabrío de la España profunda de hace cincuenta años. A esto le llamo el “síndrome del enano”. Es una enfermedad que padecen personas que viven entre nosotros pero su época mental real es mucho anterior, y creen que las mujeres son unas conejas que Dios creó para aguantarles. Éstos lo padecen y lo padecerán porque no dejan la responsabilidad a las mujeres de un mañana mejor, que lo habrá, que no lo duden ni un momento.

Me gustaría vivir en un mundo mejor, en el que los hombres sean hombres y nos vean de una vez por todas como personas iguales a ellos, porque lo somos.

Hay que demandar igualdad en todos los ámbitos, la necesitamos para avanzar, la queremos para vivir.

Dejar respuesta