Las dos franquicias de Nueva York despiertan, OKC se sume en una pequeña crisis

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Fuente: Keith Allison
Fuente: Keith Allison

“Los Knicks han vuelto”, ese podría ser el titular que resuma la última semana en la NBA. Cuando parecía que los de Nueva York se hundían en lo más profundo del abismo se han agarrado a un clavo ardiendo y parece que están resucitando. Melo ha vuelto y lo ha hecho con más hambre que nunca, recordando al de sus mejores momentos en la Gran Manzana. La muñeca fina, la canasta como una piscina, la agresividad defensiva recuperada e incluso haciendo partícipes a sus compañeros. Unos compañeros que han vuelto a recuperar el punto de mira desde la línea de tres, especialmente Tim Hardaway Jr., que siempre es una excepcional noticia para el equipo. Pero esa no es la clave de la mejoría, sino la intensidad defensiva que han vuelto a imprimir en los últimos partidos, y de ello pueden dar buena cuenta unos Suns que ni siquiera lanzaron a canasta durante la prórroga en su visita al Madison.

Y si a todo esto le sumamos que Amare Stoudemire vuelve a sentirse jugador de baloncesto podemos decir que el horizonte de estos Knicks ya no es tan oscuro como se vislumbraba. ¿Volveremos a ver un nuevo milagro en el Madison como en el año 99, último en que los Knicks llegaron a la Final de la NBA?

Si cruzamos el puente de Brooklyn parece que las aguas también han amainado, y los rumores que situaban a Jason Kidd en el disparadero se han esfumado, al menos por el momento. Los Nets han encontrado la solución a la baja de Brook López jugando con Garnett como única referencia interior, y cuatro pequeños por fuera durante gran parte de los partidos. Pierce y Joe Johson son la base anotadora de este equipo, y ya sabemos que cuando estos dos tienen el día es difícil defenderles.

Deron Williams sigue con sus problemas de tobillos que le siguen teniendo fuera de circulación por un tiempo ilimitado, pero ahora se ha erigido la figura de Shaun Livingston que ha tomado las riendas del juego y está dirigiendo francamente bien el ataque de Brooklyn, para sorpresa de todos. Sí, debemos recordar que este Livingston es el mismo que estuvo a punto de anunciar su retirada tras romperse las dos rodillas de forma consecutiva. Probablemente los Nets se alegran de que no tomara aquella decisión.

Saltando a la Conferencia Oeste y en contraste con la buena racha de los equipos de Nueva York nos encontramos con los Thunder. La situación no es alarmante, ni mucho menos; pero no acaban de coger el ritmo para situarse en lo más alto del oeste. Durant vive su mejor momento yéndose por encima de los treinta puntos constantemente, con porcentajes bastante aceptables en la mayoría de las ocasiones, aportando en la ayuda defensiva y abriendo el campo para sus compañeros, pero la baja de Rusell Westbrook la sufren demasiado en Oklahoma. Es verdad que siempre se acusa al base de ser alocado y anárquico, pero hablamos de un jugador que aporta de media unos veinte puntos por partido y unas ochos asistencias, además de tiros en los momentos calientes del partido.

Reggie Jackson ha subido su nivel con respecto a las últimas temporadas pero aún está a años de luz del nivel del playmaker californiano. Jeremy Lamb se ha convertido en un tirador seguro desde el banco, pero sigue sin ser suficiente. Quizás debería ser Ibaka quien diese un paso al frente junto a KD, pero tampoco podemos pedirle que aporte lo mismo que Westbrook. Y a todo esto debemos sumar que los Spurs han puesto velocidad de crucero y siguen ganando partidos sin hacer demasiado ruido para mantenerse en la primera posición de la conferencia. Scott Brooks espera con la ansia la vuelta de su base para lograr un anillo que Durant quiere cuanto antes en su dedo.

Pablo Rodríguez (@pavlinrodriguez)

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