‘Las buenas chicas’ de Emily Layden

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Emily Layden realiza en Las buenas chicas, publicado por Ediciones B, un retrato de la adolescencia a través de varias jóvenes de distintos cursos que comparten un mismo espacio y un mismo tiempo: sus años de estudios previos a la Universidad en el exclusivo internado femenino Atwater, ubicado en Nueva Inglaterra.

Cada capítulo de esta novela está dedicado a una adolescente, excepto el último en el que el protagonismo alterna entre varios personajes. La historia coral se sostiene por un motivo común que lo vertebra: una denuncia de una alumna contra un profesor por conducta sexual inapropiada, amparada por el centro de estudios que acalla el escándalo e intenta mantener una tranquilidad fingida.

A pesar de que la obra refleja el paso de las chicas de la inocencia y niñez a la edad adulta, con sus motivaciones, intereses y frustraciones, y teniendo los estudios, la amistad y el amor suma importancia, el interés por la trama decae por el constante cambio de narradoras, perdiendo la conexión que suele surgir entre los personajes y el lector. En esta ocasión, ni la perspectiva múltiple ni el rumor que se extiende por el internado Atwater mantienen el atractivo que debería generar la novela en el lector. A mi parecer, tampoco el escándalo se resuelve satisfactoriamente ni la autora se detiene en explicar el suceso que ha ocurrido y el que da origen a la trama; es indudable que el sistema ha sido permisivo con ciertas conductas, pero quizás se echa en falta una resolución más detallada del acontecimiento principal.

Como positivo es que transmite nostalgia por esos años de instituto ya casi olvidados y que introduce temas actuales como el empoderamiento femenino. Asimismo, se incluyen referencias que gustarán a un público joven como la de Harry Potter. También se agradece que las adolescentes provengan de varias etnias, reflejen distintas orientaciones sexuales y tengan variadas aficiones, mostrando una diversidad real.

La obra de Emily Layden está escrita en un lenguaje muy sencillo y repleto de diálogos, en la que se incorporan algunos mensajes entre las estudiantes, maquetado en un recuadro y en diferente tipografía. El vocabulario es actual y podría reflejar el de unas estudiantes de instituto; se nota que la autora ha sido profesora  tanto en escuelas privadas como en internados para chicas y que actualmente es docente en The Albany Academies.

Las buenas chicas de Emily Layden es una novela pensada para un lector joven que tenga las mismas inquietudes que sus protagonistas. No obstante y sin ser el lector predilecto de este título, la elección de un protagonismo múltiple y la resolución parcial de la trama principal no me ha terminado de convencer.

 

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