Lánzate a Lanzahíta

2
392

Aunque el nombre suene a chiste y parezca difícil creer en su existencia, es real, lo he visto con mis propios ojos.  Enmarcado al pie de la montaña, exactamente a noventa y un kilómetros de la ciudad de Ávila, nos topamos con un pequeño pueblo lleno de encanto en el que tienen el privilegio de vivir cerca de mil habitantes. Lanzahíta es uno de esos destinos que deberían ser obligatorios de visitar periódicamente para desintoxicarnos, aunque solo sea por unos días, de la contaminación y del estrés de las grandes ciudades.
Para madrileños renegados, para los que necesiten urgentemente una escapadita de fin de semana, para los que estén cansados de ir siempre a los mismos lugares y, como no, para aquellos que estén en crisis y necesiten unas merecidas y asequibles vacaciones, su destino es, sin duda, Lanzahíta.

Poder ver paisaje y estrellas por encima de los tejados es posible que a más de uno ya se le haya olvidado. Sin contar la agradable sensación de pasear por calles prácticamente silenciosas, donde no hay empujones, ni prisas por coger el autobús o el metro de turno. Eso sí, que nadie se haga una idea equivocada de este lugar, aquí hay bares y discotecas como todo pueblo español que se precie, aunque no haya gente joven ni para llenar la mitad de los garitos de que consta. Con todo, merece la pena mencionarlos. Los dos bares nocturnos más frecuentados de la zona son Boomerang que, aunque sea un bar de copas, es conocido por sus ricas hamburguesas de tres euros (te llenan el estómago sin vaciarte los bolsillos), y Caramba, un pub para tomar copas tranquilamente mientras escuchas música y ves videoclips que nada tienen que ver con lo que está sonando. Como discotecas más conocidas encontramos, la una junto a la otra, Halley y Capítulo III. A parte de que puedes moverte y bailar sin miedo a zamparte con alguien, lo mejor de salir por un pueblo pequeño es que para volver a casa no tienes que esperar los “búho-metros” madrileños que nunca llegan, ni ponerte en medio de la carretera intentando parar un taxi, que casi siempre suelen ignorarte.

Si más que marcha lo que te apetece es dar un paseo y disfrutar de aire puro, será difícil que eches a andar y te pierdas. Pronto encontrarás la plaza,  la iglesia, la ermita de La Virgen del Prado y, utilizándola de referencia, El Parque de Arriba y El Parque de Abajo (ambos impregnados por una densa capa de hojas secas que trazan un fabuloso lienzo otoñal), además  del puente romano (por el que pasaron Goya y su amigo el músico Bocherini) presidiendo un marco incomparable de vegetación bañada por el río Tiétar.

Sin duda alguna, el mejor viaje para tus próximas vacaciones. ¿No tienes coche? No te preocupes: si vas desde Madrid, en la estación de Méndez Álvaro encontrarás un autobús que, por sólo ocho euros, te dejará en uno de los destinos más memorables que conocerás, Lanzahíta.

Fuente del texto:
http://www.lanzahita.es/
Fuente de las imágenes:
Cristina Aibar García

2 Comentarios

  1. yo voy a menudo alli y estoy de acuerdo contigo, pero, se te ha olvidado mencionar un sitio a la hora de salir a tomar algo, que además fue el primer pub de copas que se abrió en lanzahita en los ochenta y de echo para los mas entrados en años sigue siendo EL PUB, antes del arlequín habia discotecas o el mítico salón de tio rosquillero. Se trata del pub Arlequín, que está detras de la discoteca CaptuloIII. Allí escuchas buena musica, musica alternativa,rock del bueno, y últimamente algo de pop alternativo. Y bueno, la terraza de verano y aes la leche, el único sitio del pueblo donde en pleno mes de julio no te sobra una chaquetita, un lujo, en serio.

Dejar respuesta