La embriagadora belleza y misticismo de Bali: Mucho más que sol y playa (II)

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Tal y como comenté en el artículo anterior sobre Bali, es imposible describirla en solamente uno. En este último describiré la sobrenatural experiencia con un curandero balinés, sus llamativas danzas, deliciosa gastronomía y paradisiacas playas.

La medicina tradicional balinesa y los curanderos

Esta es la parte más sobre natural de Bali, para nuestra estructura mental occidental es muy difícil de entender y nos parece una locura o simplemente ignorancia, pero para los balineses, y para muchos occidentales que han experimentado en su cuerpo el poder de los curanderos balineses es algo muy real y difícil de explicar. Como siempre, en nuestra parte del mundo tendemos a clasificarlo todo, hasta lo inclasificable, algunos dicen que existen tres tipos de curanderos – no me voy a centrar en esta clasificación porque cualquiera puede encontrarla en Google – pero cuando hablas con los balineses te das cuenta de que no es algo tan simple de describir o clasificar. Algunos te dicen “Cada curandero tiene su propia forma de actuar, trabajar o sanar”.

Después de la película Come, reza y ama la zona de Ubud se ha llenado de “iluminados” curanderos de la noche a la mañana. Esos que se publicitan y que cobran, siempre están bajo sospecha de los propios balineses, es más, ellos mimos no acuden a estos improvisados curanderos, insisten en “Si cobra es porque está haciendo negocio, un verdadero curandero recibió ese regalo de Dios y de esa manera lo regala a los que acudan a ellos”.

Algunos curanderos usan técnicas quiroprácticas o reflexología, pero otros, los que son “los reales” para los balineses, no utilizan una técnica que puedas identificar y comparar con nada visto en occidente. Para comenzar, estos curanderos te hacen una especie de “revisión”, para asegurarse de que la raíz de tu afección es parte de su trabajo o necesitas ir a un medico occidental.

¿Cómo se aseguran que clase de enfermedad es? Introducen un dedo en cada oído primero, y luego en cada fosa nasal, sin presionar, solo lo introducen de manera superficial, si el dolor es insoportable es la muestra, para ellos, de que tu afección no es algo que deba ser tratado por un medico si no por ellos, porque es fruto de hechizos y magia negra. Si no te duele esta prueba, simplemente te aconsejan ir a tu medico para que te haga una revisión.

Una vez que se han asegurado de que tu enfermedad no es de origen medico empieza la sesión con rezos y aceite natural de coco en todo el cuerpo, no creas que es un masaje que te relajará, son sesiones muy dolorosas donde la gran mayoría de las personas gritan y lloran del dolor y es posible que al otro día tengas más de un moretón en el cuerpo. Puedes ver como el curandero hace extraños sonidos, incluso algunas veces parecen entrar en trance. Así van por todo el cuerpo, intentando sacar de él esa mala energía que el paciente que acude lleva consigo y que le esta enfermando. Al mismo tiempo, de manera inexplicable, te van contando cosas de tu vida, no cosas al azar que podría coincidir con la vida de cualquiera, cosas muy específicas, entre rezo y rezo, mientras va tocando todas las partes doloridas de tu cuerpo.

Al terminar la sesión te da una serie de consejos que debes seguir para tener una vida más sana tanto mental como físicamente. Suelen aconsejar la meditación, yoga, orar y creer en un Dios, no te imponen ser hindú o budista, sólo creer que hay una fuerza universal que lo mueve todo, y que ellos no son quienes curan, si no esa fuerza universal a través de ellos. Lo verdaderos curanderos balineses no quieren ir de dioses en la tierra, son gente que te recuerda una y otra vez que ellos no tienen ningún poder, lo único que hacen es canalizar la energía de lo que muchos llaman Dios, o fuerza universal.

Sea verdad o mentira, esta es la realidad que vive el balinés, por más inverosímil que parezca.

 

Familia esperando a ser atendida por la curandera
Familia esperando a ser atendida por la curandera. Fotografía: Andreyna Valera Giménez

 

Danzas balinesas

Una de las danzas más populares es “La danza Barong y Kris”. El Barong es un animal mitológico que representa el espíritu del bien, durante la danza se enfrenta a Randa, otro ser mitológico, quien representa el espíritu del mal. La danza aborda la lucha eterna entre el bien y el mal.

 

La danza Barong y Kris
La danza Barong y Kris. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
La danza Barong y Kris
La danza Barong y Kris. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
La danza Barong y Kris
La danza Barong y Kris. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
La danza Barong y Kris
La danza Barong y Kris. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
La danza Barong y Kris
La danza Barong y Kris. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
La danza Barong y Kris
La danza Barong y Kris. Fotografía: Andreyna Valera Giménez

Otras danzas balinesas

Otras danzas balinesas
Otras danzas balinesas. Fotografía: Andreyna Valera Giménez

Preciosa artesanía, aceites esenciales y el arte del regateo

Es imposible no caer en la tentación de querer comprar cada figura de madera perfectamente esculpida, vestidos y pareos de vivos colores, aceites esenciales, incienso y en general toda su artesanía. Pero antes de hacerlo hay que tener muy en cuenta que en estos mercados no existen los precios fijos, puedes regatear hasta llegar a un buen precio para ambas partes, si no lo logras con el primero siempre la persona del puesto vecino está dispuesta a darte un mejor precio.

 

Mercados balineses
Mercados balineses. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
Mercados balineses
Mercados balineses. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
Mercados balineses
Mercados balineses. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
Mercados balineses
Mercados balineses. Fotografía: Andreyna Valera Giménez

 

El mejor café del mundo y anguila de arrozales de desayuno

Uno de los productos gastronómicos más famosos de Bali es un café bastante peculiar, procesado por los jugos gástricos del Luwak, excretado por este animalito y luego limpiado, tostado y molido para convertirse así en el café más caro del mundo. Todo el que lo prueba asegura que es delicioso, no estoy muy segura de si lo dicen por no aceptar que han pagado un precio descomunal por un café que ha salido del tracto digestivo de un animal, o si porque realmente los jugos gástricos lo hace muy especial.

 

El Café más caro del mundo
El Café más caro del mundo. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
Mujer tostando el café
Mujer tostando el café. Fotografía: Andreyna Valera Giménez

 

Entre gustos y colores no han escrito los autores, pero disfruté cada uno de los platos balineses que desgusté, desde sus tallarines, arroz frito con huevo frito, los mariscos y todas las delicias del mar, hasta sus deliciosas frutas. Uno de los platos “menos convencionales” que probé fue una especie de anguila de arrozales empanada y frita, la venden en pequeñas bolsas como si fuera patata frita y que a muchos balineses les gusta comer de desayuno con arroz.

Para los carnívoros está el cerdo asado que venden en todos los puestos de comida de las carreteras de la isla, uno de los platos más típicos del lugar. La comida en general tiende a ser picante, pero si les dices que no la quieres picante puedes disfrutar de ella sin que te arda el paladar.

 

Frutos balineses
Frutos balineses. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
Frutos balineses
Frutos balineses. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
Rica gastronomia
Rica gastronomia. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
Rica gastronomia
Rica gastronomia. Fotografía: Andreyna Valera Giménez

 

Sus hermosas playas

A pesar de que Bali es mucho más que sol y playa es necesario disfrutar un poco de ellas. La primera de todas la de Padang Padang, famosa por la película Come, reza y ama

 

Playa Padang padan
Playa Padang padan. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
Playa Padang padan
Playa Padang padan. Fotografía: Andreyna Valera Giménez
Playas de Bali
Playas de Bali. Fotografía: Andreyna Valera Giménez

 

Me gustaría resumir la magia y la belleza de Bali con una foto que he llamado La Diosa de la fertilidad balinesa, por la belleza e inocencia del rostro de la chica embarazada con fastuosas ofrendas en su cabeza.

 

Diosa de la fertilidad balinesa
Diosa de la fertilidad balinesa. Fotografía: Andreyna Valera Giménez

 

Y un consejo final ¡Se viajero, no turista! el primero convive con los lugareños, pregunta sobre sus costumbres, saborea cada paisaje y cada aroma. El segundo va deprisa con un tour guiado sólo pendiente del mejor lugar para hacer una fotografía. No quiere decir que el viajero no haga fotos, pero ese no es el propósito del viaje, primero observa, se detiene a disfrutar cada momento, no se rige por horarios cerrados ni porque el guía le está esperando. Cuando aprendes a ser viajero y no turista verás mucho más de lo que te puede contar el guía turístico, porque lo vivirás y sentirás tu mismo.

 

Enlace de la primera parte de este artículo: La embriagadora belleza y misticismo de Bali: Mucho más que sol y playa (I)

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