La vuelta del hijo pródigo

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Cuando el balón haya echado a rodar sobre el césped del Camp Nou, muchas cosas estarán aún por decidirse. Una de ellas, el futuro de un jugador: Cesc Fábregas.

Ciertos números han quedado inmortalizados para la historia del fútbol. El diez de Maradona. El catorce de Cruyff. El nueve de Di Stefano. El dorsal cuatro del Futbol Club Barcelona no escapa a esta mitificación. En él han quedado escritas páginas históricas para el barcelonismo, como las protagonizadas por Pep Guardiola; el hoy arquitecto de un Barcelona también histórico.

El cuatro, siempre asociado en la tradición futbolística a la brega y creatividad del centrocampista, aguarda en Barcelona un nombre y apellidos concretos.

Para Cesc, todo cambió en el Mundial sub-17 de Finlandia. Partía como suplente; su único aval, su talento. Tras la fase clasificatoria, terminaría por hacerse un hueco en aquel equipo, en el que brillaban entre otros David Silva, Llorente o Jurado. Encumbrado por sus acciones (España llegaría a la final, y él sería nombrado mejor jugador del torneo), mientras sus compañeros descansaban en el avión de regreso, él emprendía la aventura de su vida.

Días atrás, Arsène Wenger, manager del Arsenal, siempre pendiente de los jóvenes valores, le había persuadido de sus posibilidades, convenciendo a sus padres de lo positivo que resultaría para un joven cómo él formarse en una de las principales ciudades del mundo. Tanto Nuria como Francesc, accedieron. Dicen que las instalaciones sorprendieron gratamente a toda la familia, y en especial al joven jugador, que veía en ellas un reflejo de La Masía.

Poco después, era el jugador más joven en debutar con la elástica gunner, con tan solo 16 años. Arsène lo había conseguido. El Arsenal necesitaba una regeneración estructural, que pasaba por rejuvenecer la plantilla, y en ese esquema, Cesc encajaba a la perfección. Con él, Wenger ponía la primera piedra del proyecto que llevaba planeando durante años.

Por supuesto, no fue algo tan sencillo. Por aquel entonces, el Fútbol Club Barcelona estaba inmerso en una crisis institucional importante. Supuestos jugadores de gran nivel pasaban sin pena ni gloria por el primer equipo, sin resultados. Deportivamente, era la sección de baloncesto la única que cosechaba triunfos. El pesimismo poblaba la entonces nostálgica parroquia blaugrana, necesitada de títulos y éxitos como antaño.

Por ello, todo esto desembocó en un proceso electoral, que dividió a la institución en dura pugna entre los candidatos presentados, que centrados en campañas publicitarias incendiarias, se enzarzaron más en luchas en pos del éxito individual que en el colectivo. Eran tiempos para los discursos y las parafernalias mediáticas, y por ello nadie recayó, en que, sin hacer ruido apenas, un tímido muchacho de Arenys, hacía las maletas hacia el ahora derruido estadio de Highbury.

Atrás quedaban los recuerdos. El abuelo llevándole a su primer partido al Camp Nou. El apego hacia la cultura mediterránea, los amigos de toda la vida. La temporada mágica con el Cadete A, con Messi y Piqué entre otros. Parte de su vida, en suma.

Hoy en día todo eso quedó atrás. El Barcelona acumula éxitos por igual en todas sus secciones, es admirado mundialmente, y representa un modelo estético referente para la gran mayoría de los futbolistas. El presidente Rosell ha encabezado una cruzada por la transparencia institucional que parece, poco a poco,  ir recuperando el crédito perdido, mientras que Cesc, por otro lado, plenamente adaptado a la exigencia física de la Premier League, el idioma y la cultura inglesas, es actualmente capitán del Arsenal, pieza clave del equipo y emblema de la afición gunner.

Cuando haya comenzado el partido, todo esto no será tan relevante. El fútbol, después de todo, se juega con los pies. Los nervios han de estar templados. Aquel noi que de joven fantaseaba con emular a su ídolo Guardiola, obligado a emigrar a Inglaterra para luchar por alcanzar sus sueños, pisará por primera vez de forma oficial, el Camp Nou.

Se fue como niño, volvió como hombre, y hoy, por fin, no podrá evitar muy a su pesar, volver a ser, en parte, un niño de nuevo.

Texto

Elaboración propia

Fuente de las imágenes

http://www.rtve.es/imagenes/arsenals-captain-cesc-fabregas-walks-off-the-pitch-as-he-is-substitued-during-their-english-premier-league-soccer-match-against-stoke-city-in-london/1299177631228.jpg

http://totalfootballmadness.com/wp-content/uploads/2010/05/Cesc-Fabregas-Arsene-Wenger.jpg

http://www.elpais.com/recorte/20110110elpepidep_5/LCO340/Ies/Messi_celebra_junto_Cesc_titulo.jpg

 

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