La voz que encendió La Casa

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La cantante Hanne Hukkelberg (Kongsberg, Noruega, 1979) inauguró el ciclo de eventos musicales incluidos dentro del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid. El espacio La Casa Encendida fue el lugar elegido para la presentación del nuevo trabajo de la artista, Blood from a Stone, tras dos años alejada de los estudios de grabación. La próxima parada de la nórdica será el Royal Theatre de Copenhague, en donde actuará junto a los estadounidenses Wilco.
La voz inconfundible de Tom Waits daba la bienvenida a los asistentes. La música tenue del californiano servía para calentar motores, mientras Ivar y Martin ultimaban los detalles de los sintetizadores y los asistentes encontraban su lugar en el patio del recinto. Mai Elise y, sobre todo, Hanne, auténtica protagonista de la noche, retrasaban su aparición sobre el escenario. El reloj marcaba poco más de las nueve de la noche; el público comenzaba a llenar una sala con un aforo reducido, con un techo acristalado que permitía sentir la temperatura de la fría noche madrileña.

A las nueve y cuarto todo parecía preparado para la entrada en escena de la actriz principal. Hanne hizo su aparición acompañada de los cuatro integrantes de la formación, sin adornos ni ostentación en la subida al escenario. Una chaqueta de punto cubría el cuerpo de la vocalista; debajo de ésta, un vestido azul turquesa acompañado de unas botas negras. Cada músico ocupa su ubicación en el escenario; las guitarras, la batería, el sintetizador y el micrófono están a punto. El espectáculo del Festival de Otoño 2009 comienza.

Midnight Sun Dream es el tema elegido para dar la bienvenida a los asistentes. Un tema cálido, pausado, en el que se manifiesta un tono de voz que recuerda de manera increíble a la inolvidable Billie Holliday. Muchos de los allí reunidos, público heterogéneo donde los haya, parecen descubrir por vez primera las melodías de Hanne Hukkelberg con esta canción. El reducido precio de la entrada general (tres euros) parece haber sido el motivo principal para que muchos neófitos en este tipo de reuniones hayan decidido acudir a La Casa Encendida. Incluso algunos de los espectadores, por vestimenta y modales, se sentirían más cómodos en un concierto de Leño en los años 80.

La noche avanza y, tras estrenar ante el micrófono cuatro temas del nuevo álbum, suena Berlin, auténtico himno del segundo disco en solitario de la noruega (Rykestrasse 68, de 2007). Las gélidas aguas del Mar de Noruega parecen ser un canal de comunicación activa entre Islandia y Oslo. El recuerdo a Björk, en cuanto a voz y estilo, está más que presente en la sala a estas alturas de la noche. Las comparaciones pueden ser odiosas, salvo cuando se trata de la cantante islandesa, auténtica exportadora de música experimental desde los países nórdicos.

Blood from a Stone, la canción que da título al disco, junto con No one but Yourself, canción vibrante y desconfiadamente profunda, marcan las verdaderas señas de identidad de este último álbum. Quizás este último trabajo sea, en palabras de la propia Hanne, el más directo y honesto de todos. Un marcado acento pop, presente en el primer tema, da paso a unos sonidos más experimentales en el segundo, ya apuntados en su primer trabajo en solitario. Incluso se atreve a dejar huellas de un pasado marcado por el rock con In Here/Out There, acogido por el público asistente de manera excepcional gracias al trabajo de las guitarras.

Dos temas, ambos tras un breve receso en el escenario, cerraron la noche: Break my Body, versión conmovedora del trabajo original de Pixies, y Ticking Bomb, que puso el punto y final a la actuación. Tímidamente, como fue costumbre en intervenciones anteriores esta noche, Hanne Hukkelberg se despidió del público con un tímido beso y un “thank you”. Un público, el congregado en La Casa Encendida, que quizás se quedó en su mayoría en la superficialidad de una voz embriagadora, en unos sonidos nada heterodoxos, y no supo ir más allá en un espectáculo que mereció la pena ser vivido de principio a fin.

Hanne y el resto de los músicos hicieron la maleta para viajar a Copenhague, tras los dos conciertos ofrecidos en Barcelona y Madrid, los días 4 y 5 respectivamente. El pasado domingo, día 8 de noviembre, actuó en el Royal Theatre de la capital danesa. En Copenhague compartió escenario con Wilco, grupo estadounidense de primera fila, que ya dejó muy buen sabor de boca con su actuación en el teatro Häagen-Dazs de Madrid en mayo pasado. Wilco y Hanne Hukkelberg… un placer para los sentidos por la mezcla de estilos.

Más información:
Hanne Hukkelberg nació en Kongsberg (Noruega) en 1979 y estudió en la Academia de Música de Oslo. Empezó a cantar y a tocar instrumentos con tres años. Ha sido vocalista con varios grupos (de jazz, rock, metal y free-jazz) antes de comenzar su carrera en solitario.

En el año 2005 ve la luz su primer disco Little Things. Dos años después aparece su segundo álbum, Rykesstrasse 68 (nombre de la calle berlinesa en la que vivió durante seis meses) con el que trasladó al plano sonoro las sensaciones atesoradas durante su estancia en la capital alemana. Continúa en este álbum la carga onírica de Little Things, característica que comparte protagonismo con la aparición de los sonidos más inesperados (una bicicleta, una máquina de escribir…).

Blood from a Stone -compuesto en la isla de Senja, a trescientos kilómetros del círculo polar ártico- es su último disco hasta la fecha. Inspirado por su pasado como miembro de distintas bandas de rock y metal, el disco muestra la influencia de Sonic Youth, Cocteau Twins, Pixies, Einstüerzende Neubauten, P. J. Harvey y Siouxsie & The Banshees.

Fuentes del texto:
http://www.madrid.org/fo/2009/es/fichas/musica/hanne.html
http://hannehukkelberg.com/
http://www.myspace.com/hannehukkelberg
http://www.allmusic.com/cg/amg.dll?p=amg&sql=11:3ifwxqwsld0e

Fuentes de las imágenes:
La Casa Encendida

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