La Voz Kids: los niños toman el mando

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Los más pequeños vuelven a ser protagonistas de un espacio televisivo gracias a Telecinco, que recupera a Rosario, Malú y David Bisbal para que busquen a los niños con las mejores voces de España. Pero, ¿hasta qué punto es oportuno que los menores participen en este tipo de programas?

list_640pxLos niños han vuelto a la televisión. Y esta vez piensan quedarse por un tiempo. Tras el experimento de la cadena pública con aquella simpática versión de MasterChef protagonizada por los más pequeños de la casa, ahora es Telecinco la cadena que recupera a esos locos bajitos para ponerlos bajo los focos de La Voz Kids. La jugada no les podría haber salido mejor ya que, en su estreno, lograron congregar a más de cuatro millones de espectadores. Cifra que consiguieron aumentar con la segunda gala, llegando incluso a superar los seis millones de telespectadores. Casi nada. Y eso que el programa no ofrece ninguna novedad respecto a la versión anterior.

Rosario, Malú y David Bisbal siguen como ‘coaches’ sin la presencia esta vez de Antonio Orozco, y en las primeras galas eligen a sus equipos mediante las famosas audiciones a ciegas. Pero los niños tienen tirón. De hecho, a la vista de los datos de audiencia en estas primeras entregas, casi podríamos hablar de cantos de sirena que hipnotizan al espectador y le impiden cambiar de cadena. ¿Qué tendrán estos ‘kids’? Tal vez la pista la tengamos en la actuación de Carmen, una pequeña de ocho años que con su interpretación de “Solamente tú” de Pablo Alborán conquistó a los tres jueces. Y digo que la pista puede estar ahí por cómo reacciona Malú cuando la niña empieza a cantar. Ese “ay, que me la como” probablemente sea compartido por la totalidad de la audiencia y de cualquier persona que la haya visto. Y es que la niña es una ricura, de eso no hay duda.  El desparpajo y la naturalidad de los más pequeños ante las cámaras, son un efectivo gancho. Si encima cantan bien y son tan “monos” como Carmen, suman puntos. Muchos. ¿O es que no os acordáis de Menudas estrellas y la adorable mini Greta y los Garbo?

Pero a mí estos encantos no me ganan. De hecho, lo tengo muy claro: los niños deberían vivir al margen de la televisión (y el cine, pero eso es algo en lo que aquí no voy a entrar). Ni los que cuentan chistes, ni los que cocinan, ni los que cantan. Donde deben estar es en casa, en el colegio, en clases de guitarra, de inglés o de natación. Formándose, aprendiendo, jugando. Y todo ello como niños que son. No son adultos persiguiendo un supuesto sueño. Si acaso, siguen el sueño de sus padres. ¿Que el niño o la niña tiene una voz prodigiosa? Que tome clases de canto, que se apunte a un coro, que empiece un grupo con sus primas o sus amigas y ya cuando sea mayor de edad, si sigue queriendo dedicarse a la música, que ponga todo lo que sea necesario para conseguirlo. Siempre podrá apuntarse a La Voz. Pero que la decisión sea suya, no de los padres ni de los abuelos.

Cuando tenía ocho años quería ser domador de perros en un circo. Sí, ese era mi sueño. O eso o tener una granja como la de Babe, el cerdito valiente. ¿Os imagináis que mis padres me hubiesen enrolado en un circo o dejado en una granja para que consiguiese esos objetivos? Pero claro, si el niño o la niña tienen el talento que sea, si puede sacar un disco o dos, participar en una serie o programa y papá y mamá se llevan un dinerito…bueno, venga, no voy a ser malpensado. ¿Es que nadie va a pensar en los niños?

La televisión y el cine ya truncaron las vidas de más de un menor que luego no supo, no pudo o no le dejaron encauzar su carrera. O que descubrió el dinero, la fama, el alcohol y las drogas demasiado pronto. No hace falta que me extienda demasiado en las tristes historias de gente como Lindsay Lohan, Drew Barrymore, Macaulay Culkin, el hermano de Nick Carter de los Bacstreet Boys, o ya en España casos como el de Joselito o Marisol. Tampoco me quiero poner drástico, participar en un talent show como La Voz Kids no quiere decir que el menor en cuestión acabe convertido en un juguete roto. Para nada. Pero hacer audiencia a su costa, exprimir esa espontaneidad y desparpajo, me parece rastrero. ¿O es que la infancia se va a proteger según qué caso?

Imagen tomada de: http://listas.20minutos.es/lista/la-voz-kids-coaches-espana-362226/

 

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