La temporada maldita de los Brooklyn Nets

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brooklyn-nets-barclays-centerDesde la llegada de Mikhail Prokhorov a los despachos de los Brooklyn Nets (por aquel entonces todavía afincados en Nueva Jersey) había muchas miradas puestas en la “hermana pobre” de los New York Knicks, esperando que el oligarca ruso hiciese saltar la banca en cualquier momento fichando a golpe de talonario un equipo de ensueño. Y tras muchos años de travesía por el desierto, parecía que las plegarias de sus aficionados habían sido escuchadas: hasta 6 jugadores que han participado en un All-Star game (Deron Williams, Joe Johnson, Paul Pierce, Kevin Garnett, Brook Lopez y Andrei Kirilenko), además de un ganador del premio al mejor sexto hombre (Jason Terry), parecían suficiente potencia de fuego como para asustar a toda la liga. La única duda residía en si Jason Kidd sería capaz de trasladar sus excelentes dotes como jugador a los banquillos, sólo un par de meses después de colgar las botas. Teniendo en cuenta su I.Q baloncestístico muchos le auguraban un éxito inmediato.

Cuando casi ha pasado un mes y medio desde el comienzo de la temporada regular, la realidad es muy distinta a lo que se esperaba. Ese equipo de ensueño se está demostrando más bien como una especie de monstruo de Frankenstein baloncestístico: varias piezas de innegable valor en su momento, pero por problemas físicos y de adaptación, incapaces de rendir juntos. Esta explosiva mezcla de lesiones y falta de química se ha traducido en un espantoso récord de 7 victorias y 14 derrotas, que coloca a los Nets en la undécima posición de la floja Conferencia Este, y ya hay quien dice que podrían quedarse fuera de playoffs. Pero, ¿Cuáles son las razones del fracaso de los Nets?

Empezaremos hablando de la figura más discutida: el entrenador. La falta de ritmo e ideas del equipo ha dado alas a los detractores de Jason Kidd, que desde el principio aseguraban que no podía pretender pasar de jugador a entrenador en apenas un par de meses. Sin duda, cuando un equipo juega tan mal como estos Nets el entrenador tiene buena parte de culpa, pero sería muy reduccionista echársela toda a él. Los problemas en defensa son más achacables a la falta de intensidad de los jugadores que al entrenador, y la plaga de lesiones tampoco tiene nada que ver con él.

Eso nos lleva a la segunda razón de este pésimo inicio: las lesiones. Muchos expertos aseguraban que este equipo era un one-and-done. Es decir, que su ventana de oportunidad para ganar un anillo era de una única temporada. Pero hay quien empieza a plantearse si llegan demasiado tarde incluso este año. Jugadores  como Kevin Garnett, Paul Pierce, Jason Terry o Andrei Kirilenko tienen muchos kilómetros a las espaldas, lo cual es una de las principales razones de estos problemas físicos. Si a eso le sumamos los problemas de tobillo que llevan mermando a Deron Williams desde hace años, es bastante lógico que el quinteto más caro de la liga apenas haya jugado junto.

El problema de lesiones no sería tan grave si contasen con unos suplentes de nivel, lo cual nos lleva al último punto: la falta de rotación. Dado la gran cantidad de dinero invertido en los primeros siete jugadores de la rotación, apenas se ha podido invertir en el resto de la plantilla, lo cual hace que los demás jugadores tengan un nivel mucho más bajo.

La temporada todavía es joven y el bajo nivel de la Conferencia Este hace que los Nets solo necesiten una pequeña racha de victorias para meterse en playoffs, pero ya son pocos (por no decir ninguno) los que creen que estos Nets pueden pelear por el título, y muchos los que ven en ellos un caso parecido al de los Lakers del año pasado. Por suerte para ellos, les queda el consuelo de ser el mejor equipo de Nueva York a día de hoy.

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