La sorpresa que suaviza el mal de altura

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El ídolo local, Rafa Nadal, debuta esta tarde (15.15 horas, La Sexta) ante el francés Benoit Paire en el Mutua Madrid Open de tenis, con ciertas reservas ante su estado físico y la altura de la ciudad respecto al nivel del mar. Novak Djokovic, de quien se suponía que sería el gran rival del manocorí sobre el albero de la Caja Mágica, sucumbió en su presentación ante el talentoso Grigor Dimitrov, que se impuso 7-6, 6-7, 6-3.

El tenista bulgaro Grigor Dimitrov (21), eliminó Novak Djokovic del Masters de Madrid. Fuente: Mutua Madrid Open
El tenista bulgaro Grigor Dimitrov (21), eliminó a Novak Djokovic del Masters de Madrid. Fuente: Mutua Madrid Open

Temperatura de competición había cogido el abierto de Madrid durante todo el día. Color sorpresa terminó tomando por la noche. La jornada del martes contempló el debut de Roger Federer, Andy Murray y Novak Djokovic sobre la tierra capitalina. Saltaron a la pista central las tres raquetas mundiales más importantes, amén de la de Nadal cuyo estreno aguarda hasta hoy. Compareció la terna de compañeros del español en el Big Four; cada uno de ellos salió de su debut con sensaciones y resultados muy diferentes.

Federer arrolló a Radek Stepanek en un rato, breve pero intenso, de hermoso juego. El suizo, que tenía sobre el papel un cruce complicado, no sufrió para imponerse al jugador checo (6-3, 6-3). Solventó la papeleta y ofreció una porción de su repertorio clásico: destellos de elegancia cautivadora. Por su parte, Andy Murray sufrió para no despedirse del torneo. El combativo tenista alemán Felix Mayer, hizo sudar al actual campeón olímpico que solo puedo certificar su pase a la tercera ronda después de dos horas de juego y dos tie break (7-6, 7-6).

La jornada de estrellas masculinas la cerraba Djokovic, que llegaba a Madrid con hechuras de favorito. El imponente triunfo del serbio hace unas semanas en Montecarlo, cuando arrebató a Nadal el cetro del principado rompiendo una hegemonía que se extendía desde 2005, le hacía merecedor de la condición de protagonista máximo. Regresaba Nole a una cancha que le ha insuflado ánimo como pocas, donde ha podio dar un salto de calidad y confianza sobre la arcilla. La misma pista del triunfo prodigioso del balcánico sobre Nadal en 2011.

Pero Dimitrov emergió en puerto seco. El búlgaro resistió el empuje feroz de Nole y la derecha liftada del balcánico que buscaba abrir ángulos. El búlgaro, con un servicio demoledor, no cedió la iniciativa en el marcador. Pronto empezó a dominar, golpeando la pelota con exquisita violencia hacia el fondo de la parcela que defendía un castigado -y mermado físicamente- Djokovic. Se llevó el primer set después de remontar en el tie break, cedió el segundo en la manga de desempate, y certificó la eliminación de su oponente en el parcial definitivo (7-6, 6-7, 6-3).

Con el horizonte despejado de su último verdugo vuelve hoy Rafa a Madrid, al escenario donde es querido como en ningún otro lugar pero con cuyo torneo no termina de encontrarse cómodo. La altura y la apretura en el calendario hacen del campeonato que se disputa en la capital una cita no muy atractiva para los intereses del balear. La altitud de Madrid respecto al nivel del mar, representa una de las principales preocupaciones para los tenistas españoles de la ‘Armada’. La mayor parte de los torneos sobre tierra batida se celebran en áreas húmedas, cálidas y bajas, en los países del entorno mediterráneo o latinoamericano. La ciudad de Madrid supone una de las excepciones a este hábito.

El vértigo, la altitud, la excusa de la que Nadal quiere huir. “La altura siempre es una complicación, para todos. Pero aquí los resultados han sido buenos: he ganado una final y he llegado a otros dos”, dijo el mallorquín el pasado domingo en rueda de prensa. Sin la polémica que rodeó la edición del pasado año por el uso de tierra azul, el tenista se afana vendiendo armonía y concordia. “Las pistas están fantásticas: las del año pasado no estaban preparadas para el nivel profesional, tampoco las de años anteriores por las dificultades que añade el clima al tratamiento de la tierra. Las de este año son pistas del más alto nivel”. Benoit Paire, primera prueba para el candidato a la gloria que quiere olvidar su última actuación.

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