La silenciosa crisis del agua

0
160

Es uno de los bienes más preciados, nos acompaña desde primera hora del día: en la ducha, al cepillarnos los dientes, al lavar los platos, en la lavadora…si no está con nosotros, si nos falta el agua no podríamos vivir. Mientras en nuestro país se buscan medidas para evitar el derroche de agua y un consumo excesivo de la misma, en otros países mueren al año casi dos millones de niños por no poder acceder a ella.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) acaba de publicar el Informe de Desarrollo Humano (IDH), donde señala que “más de 1.000 millones de personas se ven privadas del derecho al agua limpia y 2.600 no tienen acceso al saneamiento adecuado”. Según el informe, la falta de agua en numerosas partes del planeta se presenta como un impedimento para el desarrollo y el cumplimiento de los Objetivos del Milenio.

Los Objetivos del Milenio es un plan convenido por todas las naciones del mundo y todas las instituciones de desarrollo más importantes a nivel mundial, que comprende la consecución de ocho objetivos para el año 2015. Este plan abarca diversos objetivos, por ejemplo, erradicar la pobreza, lograr la enseñanza primaria universal, combatir el SIDA, etc. Pero la crisis silenciosa del agua se impone a la consecución de estos objetivos. Muchos niños ante la falta de saneamiento se ven obligados a abandonar la escuela por vergüenza. Además, millones de niñas no pueden ir al colegio porque tienen que recorrer al día varios kilómetros para poder llevar agua a sus casas.

Casi dos millones de niños mueren al año por la falta de un vaso de agua o más de mil millones de personas no tienen acceso a agua potable…estas carencias no se deben a la escasez de este líquido vital, sino a la exclusión que provoca la pobreza, la desigualdad y la despreocupación de los gobiernos. Así lo indica el informe: “al igual que el hambre, es una emergencia silenciosa que experimenta la población pobre y que toleran aquellos que disponen de los recursos, la tecnología y el poder político necesario para resolverla”.

Según el IDH la falta de agua provoca 5.000 muertes por día, y la mayoría de ellas podría evitarse, además la diarrea es uno de los principales factores que lleva a la muerte a muchos niños. Uno de los principales autores del informe, Kevin Watkins explica que “no tener acceso a servicios sanitarios es una forma elegante de decir que las personas sacan el agua para beber, cocinar…de los ríos, lagos, acequias y desagües infectados con excrementos humanos y animales”.

Un tercio de la población mundial vive en países que sufren la falta de agua y se calcula que para 2025 esta cifra alcance los dos tercios. La cantidad de agua que existe en el mundo es suficiente, pero el problema radica en cómo hay que distribuirla y utilizarla. Según Naciones Unidas, cada persona necesita un mínimo de 50 litros diarios para beber, bañarse, cocinar…, que estos 50 litros se alcancen universalmente es un objetivo difícil de alcanzar, pero por el que hay que luchar buscando todas las soluciones posibles.

Frente a esta dura realidad, donde la escasez de agua hace estragos, los españoles derrochamos casi un 20% de agua por fugas y averías en los sistemas de suministro, o lo que es lo mismo derrochamos 30 litros diarios. Para muchos países pobres, por ejemplo del África subsahariana poder utilizar cinco litros de agua por día es todo un lujo, mientras que en Estados Unidos el consumo diario de agua por persona es de 400 litros, en España una persona llega a consumir al día alrededor de 150 litros, casi el triple de los 60 que fijó la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, como límite que si se superaba, nos obligaría a pagar más.

Fuentes:
www.elpais.es / www.abc.es / http://www.bbcmundo.com/
Fotografías:
http://www.bbcmundo.com/

Dejar respuesta