‘La red social’ donde estamos todos, se hace película

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No es nada extraño que con el paso de los años y gracias a la incipiente crecida de los usuarios de la red social por excelencia a nivel mundial (Facebook); aunque unido también a la reducida capacidad de guionistas para desarrollar nuevos lanzamientos, los magnates de la industria cinematografía pensaran en ella como un importante filón mediático.
Es por eso que ya ha llegado a nuestras pantallas la película ‘La red social’ que cuenta de manera biográfica cual fue el surgimiento de la red, las peripecias tuvieron que correr sus protagonistas y los problemas posteriores que ocasionó entre ellos.

Pero vayamos por partes para no perdernos del hilo conductor de la historia. El argumento narra en sí la vida de un muchacho universitario llamado Mark Zuckerberg que hace que nos remontemos al año 2003, situándonos en la prestigiosa Universidad de Harvard. Al romper con su novia, Mark crea, gracias una red infiltrada de ordenadores (facemash), un sitio web donde los estudiantes pueden votar las fotos de todas las chicas del campus. En apenas dos horas el sistema se colapsó por la increíble demanda que tenía entre el público joven, lo que originaría la idea definitiva de lo que hoy se ha transformado en un fenómeno mediático: facebook.

Lo único que pretendía Zuckerberg era llevar una vida real también en la red, un sitio de interconexión de manera virtual donde todos tus amigos pudieran observar las cosas que has hecho o aquellos que más te interesa. De la forma más sencilla también se forma como un emplazamiento para ligar, en donde conocer si una persona está comprometida simplemente pinchando en su ‘situación sentimental’. El registro de la web se hizo en 2004 y ya en 2005 tenían 5,5 millones de usuarios primero repartidos por todas las universidad del mundo de habla inglesa. Posteriormente se lanzarían versiones en español, portugués o francés para aumentar el número de miembros en los territorios no conquistados todavía.

Mark no se encontraba solo en el momento de la creación, de hecho necesitó de la ayuda de su único amigo en Harvard, Eduardo Saverin que aporto el capital inicial y se conformo como el director financiero de Facebook; más tarde llegaría Sean Parker, el fundador de Napters que atrajo hasta la empresa las grandes inversiones de dinero que necesitaba para conseguir beneficios; y finalmente tendríamos en escena a los gemelos Winklevos, compañeros de universidad que afirmaron tener la idea inicial que quería haber desarrollado en un proyecto llamado “Harvard Conection”.

El argumento del film mezcla sabiamente flashbacks de cómo comenzó todo a ponerse en marcha con el presente, donde Mark Zuckerberg se enfrentar a sus socios y sus enemigos en los tribunales. Unos reclaman el dinero que creen que les pertenece por haber sido marginado en la empresa, como es el caso de Eduardo que vio reducidas sus acciones del 30 a la irrisoria cifra del 0,3 %; y otros como los gemelos lo único que piensan es en la venganza, en obtener lo que creen que es suyo al tener la primera idea de lo que más tarde sería Facebook. Irónicamente al final todos ganan.

Nos viene a mostrar una clara ironía ya que la persona que creó la red social más grande se muestra como un tipo solitario, amargado y que se cree superior a los demás por ser un gran genio de la informática. Se entremezcla un compendio de sentimientos, un estudio profundo de la psicología del protagonista, y como ante la creación de la red y su rápido ascenso son muchos los parásitos que quieren sumarse al éxito y aprovecharse de la situación que Mark Zuckerberg está viviendo. Nos da a entender que a veces no es oro todo lo que reluce, y que hay que tener muy en cuenta todas las personas que nos rodean, y saber en quien se puede y no se puede confiar.

Hay que destacar especialmente la técnica interpretativa de varios protagonistas. Por una parte el flamante Jesse Eisenberg que se mete en el papel de Mark Zuckerberg, con el que guarda un pareció física bastante evidente. Su maestría para dar ese efecto dramático e incluso odioso y repulsivo al personaje principal, hacen que al mismo tiempo puedas odiar o quiere a Zuckerberg. Al actor podemos recordarle de películas como ‘Bienvenidos a Zombieland’, ‘Adventureland’, ‘La sombra del cazador’ o ‘El Bosque’. Y otros de los intérpretes que más sorpresa ha podido causar es el cantante Justin Timberlake, que se mueve ahora en un terreno que está dentro de su jurisdicción. Sin embargo representa correctamente la forma atractiva que puede tener un diablo del siglo XXI que solo llega para obtener los mejores beneficios.

El director, David Fincher, desarrolla una película de dos horas de duración que carece de cualquier tipo de efecto especial, innecesario siempre que nos encontremos ante un argumento tan consistente como el que nos muestran ‘La red social’. No obstante aunque el nudo del film es de lo más interesante, el clímax – el desenlace – de la misma queda un poco en el olvido sin tratar con una atención justificada el resultado de los tribunales o el posterior cambio de Mark Zuckerberg.

Imágenes:
Google

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