La RAE y sus contraproducentes cambios

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Recientemente, hemos conocido la noticia de la nueva normativa ortográfica de la Real Academia Española, entre las que se encuentran la desaparición de las letras “ch” y “ll”, que dejan de formar parte del alfabeto de la lengua española, o la letra “i griega” cuya nueva denominación será “ye”.

Durante las últimas semanas, La RAE ha hecho públicas las novedosas y polémicas decisiones tomadas en la última edición de la Ortografía, celebrada en San Millán de la Cogolla (La Rioja) y formada por 22 Academias de habla hispana. La última edición de Ortografía había tenido lugar en 1999, y ojalá continuara siendo así. Estoy más que conmocionada por estas reformas que considero inútiles y contrarias a la cultura de toda una vida.

Algunas de estas nuevas normas me provocan quizá indiferencia, como es el caso de las letras “ch” y “ll” que abandonan nuestro abecedario. Debo decir que no comparto en ningún caso la necesidad de hacerlo, pero, al fin y al cabo, ellos son los profesionales y deciden hasta qué punto quieren hacerse notar.

Sin embargo, hay otros cambios que me sorprenden y discrepo en absoluto. ¿Cómo es posible que a estas alturas comiencen a eliminar tildes en algunas palabras?, ¿cómo puede ser que los cargos institucionales dejen de escribirse en mayúscula? En primer lugar, pienso que esta serie de transformaciones traerá mucha confusión a la sociedad hispanohablante, pero, sobre todo, es importante que la gente logre comprender los motivos y argumentos para que se produzcan tales cambios. Es decir, todo aquello que se modifique con un propósito práctico y lógico, bienvenido sea: por ejemplo, la incorporación de nuevas palabras de uso habitual en nuestra lengua, y, como contrapartida, la eliminación de otras que hayan quedado obsoletas y en desuso. Pero, al parecer, la Real Academia Española no piensa así, lo cual me da a entender que es una cuestión de cambiar porque sí, porque en algo tienen que invertir su valioso tiempo.

El académico Salvador Gutiérrez afirma: “El propósito del texto es favorecer la unidad del español a ambos lados del Atlántico. La ortografía es el único código común a todos los países hispanohablantes. Gracias a ella, podemos leer a Vargas Llosa, Borges y Delibes como si tuvieran la misma voz”. Es innegable que unificar ciertas normas entre los países de habla hispana puede aportarnos aspectos positivos, pero también es cierto que es inevitable la existencia de ciertas distinciones del lenguaje, ya que ocurre incluso en un mismo territorio sin acarrear ningún problema de entendimiento. Es ahora, con la actualizada normativa, cuando surgirán dudas y vacíos en torno a la ortografía. Ya lo dice el reputado ortotipógrafo José Martínez de Sousa: “Perseguir la unidad de la lengua es una quimera, porque siempre habrá múltiples formas de utilizarla”.

Para finalizar esta reflexión, me atrevo a lanzar algunas preguntas al aire como: ¿Qué será lo próximo: el fin de la acentuación, la primera letra de los nombres propios en minúscula…? Estas medidas han sentado como un jarro de agua fría a gran parte de la población, por ello, espero que la RAE no comience a destruir todo aquello que cuenta con una larga tradición de siglos como la ya difunta “i griega”.

Fuentes del texto:
http://www.publico.es/culturas/352021/la-nueva-ortografia-deja-al-rey-y-al-papa-minusculos
http://www.elperiodico.com/es/noticias/sociedad/20101106/letra-griega-pasara-llamarse/580609.shtml

Fuentes de las imágenes:
http://www.eldiario24.com/nota.php?id=209166
http://www.venelogia.com/temas/Educacion

3 Comentarios

  1. Es curioso lo de los cambios porque luego la gente habla como quiere y el lenguaje oficial no se llega a adaptar a tendencias muy marcadas, sino que se hacen cambios que nada tienen que ver con el entendimiento o la práctica…
    En Argentina había ya quien llamaba “ye” a la Y pero yo la aprendí como y griega. Y a la V la llamábamos “ve corta” Ahora si lo dices ¿suspendes?
    Pero lo peor es lo de las tildes… ¿cómo distinguiremos ahora cuando alguien diga “solo” si se está refiriendo a “únicamente” o a “sin nadie más”? Ej. “Te dejo solo si viene ella” o “Te dejo sólo si viene ella”

  2. Supongo que se unen a la nueva tendencia de “que cada uno escriba como mejor le parezca”, porque, de cualquier manera, mucha gente ya omitía los acentos como si jamás hubiesen existido y no pueden escribir ni “por” sin usar una abreviatura. Y ahora que podés darle una orden de voz a tu celular para enviar un mensaje de texto, ¿para qué nos sirve ya la palabra escrita, no?
    No me interesa que ya no exista más la “ch” como letra, en lo personal nunca la consideré como tal. Y tampoco que cambie el nombre de la Y. Lo de los acentos si me preocupa. Están logrando extinguirlos a fuerza de ignorarlos.

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