La prosa más bélica de Shakespeare se traslada al cine con ‘Coriolanus’

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Ya podemos disfrutar en varias salas de cine de este filme protagonizado y dirigido al mismo tiempo por Ralph Fiennes. Basada en la obra de Shakespeare, ‘Coriolanus’ nos trae una trama contextualizada en la actualidad, pero con numerosos tintes que nos recuerda que sus orígenes se remontan a los teatros del siglo XVII.

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Vivimos tiempos complicados. Lo vemos cada día en los periódicos y en los telediarios, lo escuchamos en la música y cómo no, lo vemos también en el séptimo arte: el cine. Shakespeare escribió su tragedia ‘Coriolano’ en 1607, pero cada palabra parece ahora más actual que nunca y precisamente eso es lo que pensó el director de esta cinta, Ralph Fiennes, al trasladar la historia a la Roma del siglo XXI. Una Roma con hambre, repleta de desigualdades y en plena guerra con los volscos, un estado vecino cuyo ejército guerrillero, liderado por Tulfo Aufidio (Gerard Butler), pretende tomar la ciudad eterna y derrocar a su general más valiente, Cayo Marcio (Ralph Fiennes).

Repleto de cicatrices, Cayo Marcio regresa a su patria tras haber derrotado una vez más a los volscos y tomado la ciudad de Corioli. Dicho éxito no sólo le concede el orgullo de su familia y ser apodado como ‘Coriolanus’ (conquistador de Corioli), si no que además le ofrece la posibilidad de convertirse en cónsul. La rabia del pueblo de Roma parece haberse calmado y Coriolanus se ha convertido de la noche a la mañana en un héroe. Sin embargo para ostentar este cargo político debe ganarse el apoyo del pueblo, algo que considera hipócrita y un insulto a su honor. Pese a las exigencias de su madre, la ambiciosa política Volumnia (Vanesa Redgrave), y el apoyo de su mujer Virgilia (Jessica Chastain), Coriolanus carece de la habilidad suficiente para convencer al pueblo de Roma.

Así pues, los tribunos conspiradores Bruto (Paul Jesson) y Licinio (James Nesbitt) aprovechan la impopularidad de este militar logrando que sea rechazado por los votantes. Despreciado públicamente, Coriolanus es expulsado de Roma. Pero piensa volver, y ésta vez de la mano de su archienemigo volsco, Tulfo Aufidio, para cobrarle a su patria la venganza por haberle dado la espalda.

Una historia llena de rencor y de orgullo. Un thriller político sobre el poder, la corrupción y los conflictos entre las diferentes clases sociales atrapadas en mitad de una guerra. Una de sus productoras, Julia Taylor-Staley comenta: “La mezcla de la idea de Ralph y el guión de John nos inculcaron la pasión por hacer la película. Luego Icon se unió a nosotros y acabamos de completar así la financiación que necesitábamos”. Y es que, además de contar con un reparto de renombre, este filme está guionizado por John Logan, nominado en dos ocasiones al Óscar por sus trabajos para Gladiator y El aviador. Este dramaturgo y guionista vio en este filme la oportunidad de enfrentarse a algo tremendamente complicado como es el paso de una pieza teatral a lenguaje cinematográfico: “La película tenía que funcionar antes que nada como cine moderno. Básicamente, tanto Ralph como yo lo que intentábamos capturar era la forma en la que la obra te hace sentir en el teatro: te da un puñetazo”.

Si bien la obra original es densa y complicada a nivel textual, la fuerza narrativa que posee es perfecta para una película. El alcance dramático que tiene transporta al público de una sangrienta batalla a una intensa lucha política, llegando a pasar incluso por momentos muy íntimos. Sin embargo la clave para que Coriolanus se llevase a cabo era encontrar el escenario perfecto, pues para Fiennes, Roma debía reflejar cualquier ciudad de cualquier lugar del mundo de manera que la acción pueda ser interpretada a título personal por los espectadores. Para ello hizo falta llegar hasta Serbia, concretamente Belgrado, ciudad repleta de contrastes y con una gran resonancia dramática ya que fue uno de los centros del conflicto de los Balcanes. Además al ser una de las mayores reproducciones cinematográficas rodadas en Serbia desde hace muchos años, la producción obtuvo acceso a localizaciones clave que les habrían sido negadas en otros lugares como el propio Parlamento Serbio.

Lo maravilloso de hacer una película sobre una obra de Shakespeare, a diferencia del teatro, es que cuando estás en la fila 13 del patio de butacas ves el escenario, mientras que en una película estás en medio de la acción. Ves unos primeros planos y unos detalles increíbles. El público se convierte en un participante silencioso de cada escena”, afirma la productora Julia Taylor-Staley. Y no le falta razón pues ésta es una oportunidad única de vivir la magia del teatro en una pantalla de cine.

Llena de contrastes estéticos, de escenarios repletos de realismo y de agitación política, este thriller nos permite experimentar la fuerza y el dramatismo de los discursos creados por Shakespeare en boca de auténticos iconos cinematográficos como Ralph Fiennes y Gerard Butler.

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Imágenes cedidas por Icon Entertainment
Tráiler de Emon Producciones

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