La prosa intransferible de Wislawa Szymborska

0
217

Wislawa_Szymborska_primanje_nobelove_nagrade“Cuando la Academia sueca concedió [en 1996] el Premio Nobel de Literatura a Wislawa Szymborska, en nuestro país sólo unos pocos conocían su obra poética […] Así que cuando la noticia se dio a conocer, la mayoría se encogió de hombros y trató de recabar información sobre esa autora polaca […]”. Así arranca el prólogo de Lecturas no obligatorias ofrecido por Manel Bellmunt Serrano, el traductor de esta edición de Alfabia, un sello joven que apuesta por recuperar los clásicos y que editó por primera vez en español la prosa de Szymborska. Es una suerte que, desde entonces, su obra no haya dejado de resonar en estas latitudes y que poco a poco haya ganado un público adepto a una de las voces más reconocidas de la literatura contemporánea. Personalmente, llegué hasta ella a través de A media voz, la fabulosa plataforma online sin ánimo de lucro cuyo único propósito es difundir la poesía, y desde entonces he seguido su rastro convencida de que todo cuanto me queda por descubrir de su obra es mejor que lo anterior.

lecturas-no-obligatorias_prosasLecturas no obligatorias es un libro de reseñas, por más que la impronunciable autora, desaparecida en 2012, advierta en su prefacio que no lo es en absoluto. Pero no se trata de reseñas críticas que elogien o golpeen a los respectivos autores, sino notas reducidas a pequeños apuntes personalísimos, fruto de rebuscar entre una estantería llena de volúmenes en los que se ha amontonado el implacable polvo, entre esos libros en los que los editores o libreros no repararían porque no tratan temas trascendentales, sesudos ni categóricos. Biografías de personajes desapercibidos, tratados de bricolaje, manuales de estadística, meteorología o moda -sólo por citar algunos- forman parte de este fenomenal batiburrillo de ideas y temas que Szymborska radiografía en pinceladas cálidas, con un estilo único, preñado de lucidez y ternura. En definitiva, estamos ante el resultado de unos ojos ávidos de mirar, observar, radiografiar y compenetrados con unas manos prestas a escribir sobre ello después. Tras la apariencia de un libro menor, casi de ejercicios, encontramos un delicioso y entretenido viaje por una colección de libros y recortes que airean un alma humilde, ingeniosa y delicada. 

Si tenemos que destacar un rasgo característico de esta pequeña joya es que pone de manifiesto la continuidad estilística entre la poesía y la prosa de la autora, que es sorprendente: asomados a cualquiera de sus poemas, reconocemos sin problema esa fina ironía, esa sensibilidad y curiosidad como leit motiv en sus versos. Alfabia apuesta por la Nobel, dentro de un exquisito catálogo, con otros volúmenes que continúan el que acabamos de reseñar: Más lecturas no obligatorias (2012) y Siempre lecturas no obligatorias (2014). Para que nadie se quede con ganas de Szymborska, y que su prosa intransferible se convierta en una lectura más que obligatoria después de la toma de contacto con su poesía.

 

En la imagen, Szymborska, recibiendo el Premio Nobel (1996).
Fuente de la imagen principal, aquí.

Dejar respuesta