La ‘Prima Cosa Bella’: un homenaje a las comedias dramáticas italianas de los setenta

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En un mundo calamitoso, donde sólo se habla de desastres tales como la oscilante y peligrosa cifra de prima de riesgo española, las constantes manifestaciones del 15-M, la situación de hambruna y sequía en Somalia y Uganda, las continuas revueltas árabes y las consecuencias de catástrofes, tanto naturales (Fukushima en Japón) como provocadas (atentados en Noruega), me decido a escribir un artículo que no tiene nada que ver con todo lo anterior, tratando de ser la que aporte un pequeño “respiro” ante tanta información negativa que, incluso, nos lleva a un estado de narcotización alarmante…

“La primera cosa bella que he encontrado en mi vida, es tu sonrisa joven, eres tú…”

Así comienzan los primeros acordes, pertenecientes a la canción de Niccola Di Bari, que dan título al film que quiero presentar: ‘La prima cosa bella’ (Italia, 2010).

Paolo Virzi (director también de ‘Caterina se va a Roma’ en 2003 ó ‘N. Napoleón y yo’ en 2006) dirige esta película, que rueda nuevamente en su tierra natal de la Toscana. Estamos ante una comedia dramática, con tintes autobiográficos, que se articula en una doble trama: el pasado y la actualidad. 

Un pasado marcado por los continuos vaivenes de una familia, que en parte están justificados por el carácter abierto, vital y espontáneo, pero inocente e iluso de Anna, que es protagonizada en las diferentes etapas de su vida por dos grandes actrices: Micaela Ramazzotti, que en la vida real es la mujer del director y que ha destacado en series de televisión como ‘L’ultimo padrino’ , y Stefania Sandrelli, una reconocida actriz de la Toscana que ha triunfado en películas como ‘La verdad sobre el caso Savolta’, de 1980.

Pero por otra parte, las idas y venidas de esta familia se justifican también por la agresividad  y los celos infundados que caracterizan al padre.

Todo comienza un verano de 1971, cuando Anna, víctima de su gran belleza, es elegida “la mamá más bella del verano”. Sus hijos pequeños son Bruno (interpretado en su edad adulta por Valerio Mastandrea‘Velocità massima’ , 2002-) y Valeria (interpretada también en la edad adulta por Claudia Pandolfi -‘Sólo un padre’ , 2008-). Ambos están presentes en ese acto, pero sus actitudes son muy diferentes; mientras que Valeria se divierte, Bruno mantiene el gesto serio, atendiendo más a la actitud nerviosa de su padre, que aunque logra mantener el tipo, no soporta los celos. Esta primera escena será la que marque las líneas de lo que vendrá después.

Tras una discusión tremenda con su marido, Anna abandonará la casa junto a sus hijos, y ahí empezará una vida nómada para ella y sus dos niños. La vida de Anna se moverá con rapidez entre diferentes trabajos, diferentes hogares, diferentes hombres, todos dispuestos a mantenerla debido a su amor por ella. Y ella dispuesta a todo por mantener a sus hijos, a los que ama por encima de todo.

Pero el tiempo pasa y Bruno y Valeria ya son mayores. Bruno se fue de casa en la adolescencia, tratando de huir de ese constante movimiento, del nefasto concepto que tiene de su madre, debido a la presencia de otros hombres en su vida y de la ausencia de su padre. Desde entonces no ha vuelto a ver a su madre ni a su hermana.

Se ha convertido en un malogrado profesor de Literatura en una escuela de hostelería en Milán, una persona que trapichea con sus alumnos en busca de cualquier tipo de sustancia ilegal que le haga desconectar de la realidad.

Sin embargo, Valeria acudirá a verle para intentar concienciarle de lo importante que es que vaya a visitar pronto a su madre. A pesar de su rechazo inicial, Bruno acabará cediendo. Y se dará cuenta, al igual que su hermana (que ha crecido sin saber todo lo que su hermano sabía) de que su madre hizo todo tipo de cosas, enfrentándose al destino sólo porque los amaba, demasiado quizá. Cantaba canciones con ellos, mientras por dentro estaba destrozada y sufría tratando de alejarles del conocimiento de la realidad que les circundaba.

A pesar de ello, Anna siempre había sido incapaz de no tener una sonrisa en la cara, de no aprovechar cada instante, tanto positivo como negativo, de la vida.  Era incapaz de no disfrutar al máximo de la compañía de sus hijos. Como reflejan las palabras de una Anna ya madura “Hemos sufrido, pero nos hemos divertido”.

En realidad nunca fue la clase de madre que Bruno pensó durante tantos años que era. Todo está perfectamente justificado. Incluso la expresión “de tal palo tal astilla” encuentra aquí su máximo fundamento. Y es necesario llegar hasta el final de la película para comprender de lo que estoy hablando.

‘La prima cosa bella’ es una de esas deliciosas películas que de principio a fin te atrapan, te hacen sentir todo tipo de emociones, desde la ternura más dulce hasta la tristeza más grande, pasando por momentos en los que es imposible no soltar una carcajada. Sin duda, es el remedio más efectivo para olvidarnos durante un rato de lo que afuera nos rodea.

Además, fue ganadora de tres premios David Donatello (a la mejor actriz, al mejor actor y al mejor guión, coescrito por VirziFrancesco BurniFrancesco Piccolo) y a pesar de que finalmente no fue seleccionada por Hollywood, fue presentada por Italia para competir por el Oscar. ¿Qué más se puede pedir?

Fuente de la imagen
http://www.sosmoviers.com/2011/07/fotos-la-prima-cosa-bella/?pid=22339

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